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Parana » Entreriosya
Fecha: 30/04/2026 12:49
Una jubilada fue víctima de una maniobra fraudulenta en la que le vaciaron la cuenta bancaria en apenas 22 minutos, y la Justicia determinó que el banco deberá restituir el dinero sustraído e indemnizarla. El caso de la jubilada fue analizado por la Cámara Comercial de la ciudad de Buenos Aires, que confirmó la condena contra la entidad financiera por no haber detectado ni frenado las transferencias irregulares. Según se indicó, la maniobra consistió en seis operaciones consecutivas hacia destinatarios desconocidos, que totalizaron una suma superior a los $2.400.000. Transferencias en pocos minutos De acuerdo al fallo, las transferencias realizadas desde la cuenta de la jubilada se concretaron en un lapso de 22 minutos, lo que fue considerado un indicio claro de actividad inusual. El banco debió haber advertido que las seis transferencias realizadas en ese tiempo no eran operaciones habituales, señalaron los jueces en la resolución. Los magistrados entendieron que la entidad no cumplió con su deber de seguridad al no activar mecanismos de alerta ni verificar la identidad de quien operaba la cuenta. Responsabilidad de la entidad En la causa, el banco intentó deslindar responsabilidades al plantear que la clienta debía demostrar que no había entregado sus claves. Sin embargo, el tribunal rechazó ese argumento al considerar que implicaba exigir una prueba imposible de producir. En ese contexto, los jueces remarcaron que la jubilada se encontraba en una situación de especial vulnerabilidad, lo que reforzó el criterio de responsabilidad de la entidad. Restitución e indemnización Con estos elementos, la Justicia resolvió que el banco deberá devolver el dinero sustraído a la jubilada. Además, se dispuso el pago de una indemnización por daño moral, que asciende a $2.500.000. El fallo reafirma la obligación de las entidades financieras de implementar mecanismos de control para detectar operaciones sospechosas y proteger a sus clientes frente a posibles fraudes.
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