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» Clarin
Fecha: 30/04/2026 11:45
Hace más de cuatro años que Paula Lastiris (47) y su marido apostaron a un nuevo comercio. Su cotillón estaba en la calle 37, entre 9 y 10, en el Barrio Norte de La Plata, y hasta planeaban abrir una nueva sucursal. Este miércoles, alrededor de las 17, los vecinos escucharon dos detonaciones. No hubo gritos, peleas ni nada que pudiera anticipar el desenlace fatal. Leopoldo Olegario Aráoz (49) entró a Repostillón y le disparó dos veces. Paula cayó junto a la puerta y no tuvo tiempo de nada. El asesino escapó y fue capturado por la Policía después de intentar subir a un taxi. La primera versión hablaba de una deuda de alquiler, algo que fue desmentido por la familia de Paula, que rechazó esa posibilidad. "Tengo todos los recibos del pago del alquiler mensual, tengo el contrato firmado por él y por mí. El alquiler está al día, tengo todos los comprobantes en el negocio", explicó Walter Romero (50), el marido de la víctima, en diálogo con Clarín. Para la familia, las versiones que hacían referencia a una presunta deuda fueron dolorosas y lo consideraron un "ataque" a la memoria de Paula, que falleció poco después del hecho en el Hospital San Martín, adonde la trasladaron después de recibir asistencia en el lugar por una policía y un vecino guardavidas. Según pudo saber Clarín, el contrato -por decisión del propietario- establecía que Aráoz se presentara personalmente en su local para cobrar a principio de mes. En abril no lo hizo. Walter lo llamó e intentó comunicarse con él por todas las vías disponibles, pero él no atendió ni se presentó a cobrar lo que le correspondía y lo que ellos querían pagar. Preocupado por las repercusiones de esa ausencia, la familia decidió enviar dos cartas documento -explicaron a Clarín- el 16 y el 24 de abril, intimándolo a que se presente en el comercio para cobrar lo que le correspondía por el alquiler. No está claro qué pasó ni por qué Aráoz se negó a cumplir con ese compromiso, pero solo se presentó en el local para matar a Paula (tenía un hijo de 22 años que también trabajaba en el comercio) sin decirle nada. Luego del brutal ataque, los vecinos llamaron al 911 e intervino el Escuadrón Motorizado que se encontraban patrullando la zona. Lo interceptaron en la calle 35 entre 5 y 6. Una campera y una bufanda roja tenía Aráoz cuando un policía de la Bonaerense se subió a la vereda con su moto y lo apuntó directamente: "¡Quedate ahí, quedate ahí!", le gritó justo detrás de dos peatones que pasaban circunstancialmente por ahí. Aráoz estaba tranquilo y caminando lentamente, camuflado entre las personas que habitualmente pasan por ahí. Se le incautó un revólver y fue detenido. La investigación quedó en manos de la Fiscalía N° 17 de La Plata, a cargo de Eugenia Di Lorenzo, que indagará al sospechoso en las próximas horas y pedirá formalmente la detención al juzgado de Garantías. EMJ Sobre la firma Newsletter Clarín
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