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» TN
Fecha: 30/04/2026 06:59
El tablero de la industria automotriz global volvió a moverse con fuerza. Tras el impacto del Beijing Auto Show 2026, donde se presentaron cerca de 1.500 vehículos, ahora el protagonista es el Grupo Volkswagen, que tomó una decisión estratégica inesperada: poner fin a su relación con Bugatti. A través de Porsche, el grupo confirmó la venta del 45% de Bugatti a los fondos de inversión HOF Capital y BlueFive Capital. La operación también incluyó la cesión del 20,6% que Volkswagen mantenía en Rimac, lo que implica un cambio profundo en el mapa de alianzas del sector. Con este movimiento, el gigante alemán deja de ser socio de Rimac y pasa, en los hechos, a competir directamente con la compañía croata en el terreno de la electrificación de alto rendimiento. El rol de Rimac y el futuro de Bugatti Tras conocerse la noticia, el CEO de la firma croata, Mate Rimac, destacó el aporte que tuvo Porsche en la creación del proyecto conjunto Bugatti Rimac. Les estamos muy agradecidos por el papel que tuvieron en la constitución de Bugatti Rimac. Con las bases sólidas que su apoyo nos ha proporcionado, ahora tenemos una estructura que nos permitirá ejecutar nuestra visión a largo plazo todavía más rápido, afirmó. De esta manera, la compañía encara una nueva etapa junto a sus nuevos socios financieros, con el objetivo de acelerar su desarrollo tecnológico. Una decisión para rescatar a Porsche Puertas adentro del Grupo Volkswagen, la operación responde a una necesidad concreta: fortalecer la situación financiera de Porsche. Si bien no se informó el monto de la transacción, se estima que se trata de una cifra de gran magnitud. Ese ingreso permitirá inyectar liquidez en la marca de Stuttgart, que viene mostrando resultados en descenso, en parte por una estrategia de electrificación muy ambiciosa que no tuvo la respuesta esperada del mercado. En este contexto, Porsche ya trabaja en un reposicionamiento que devolverá protagonismo a los deportivos con motores de combustión, una señal clara del cambio de rumbo. Un vínculo histórico que llega a su fin La relación entre Volkswagen y Bugatti tenía más de dos décadas. Todo comenzó en 1998, cuando el grupo alemán adquirió la histórica marca francesa. Apenas tres años después, el mundo automotor quedaba impactado con la llegada del Bugatti Veyron, un modelo que marcó un antes y un después gracias a su motor W16 de 1.000 caballos de fuerza y su tecnología revolucionaria. Desde entonces, Bugatti se consolidó como una referencia absoluta en el universo de los hiperdeportivos, con modelos extremos tanto en prestaciones como en precio.
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