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  • Suicidio en Entre Ríos: la tasa llegó a 13,5 y crece la preocupación

    Parana » Uno

    Fecha: 28/04/2026 13:46

    Este martes en la Cámara de Diputados de Entre Ríos se interpela al ministro de Salud de Entre Ríos, Daniel Blanzaco para que brinde un informe sobre estadísticas, políticas de prevención y recursos presupuestarios asignados para abordar la problemática del suicidio y salud mental en la provincia. Suicidio en Entre Ríos: la tasa llegó a 13,5 y crece la preocupación Desde 2023 se registraron 841 intentos de suicidio en Entre Ríos. Las tasa es de 13,5. El 75% de los intentos corresponde a personas jóvenes. Estrategias en salud mental En su exposición el ministro confirmó que los hechos e intentos comenzaron a registrarse en julio de 2023. Hasta la fecha se registraron 841 casos. El suicidio en Entre Ríos se ha consolidado como una de las problemáticas más complejas de la salud pública, con un impacto que trasciende lo individual y afecta al entramado social. Blanzaco habló de los múltiples factores y una tendencia sostenida en el tiempo. Desde esta perspectiva, el fenómeno no puede entenderse de manera aislada, sino como el emergente de condiciones sociales, económicas y vinculares que configuran situaciones de vulnerabilidad y requieren respuestas integrales, coordinadas y sostenidas. El 75% de los intentos de suicidio en Entre Ríos corresponde a jóvenes Datos que preocupan Los datos más recientes confirman la magnitud del problema. En 2024, la tasa de mortalidad por suicidio alcanzó los 13,5 casos cada 100.000 habitantes, consolidando una tendencia ascendente que se registra desde 2001. El análisis por género evidencia una marcada desigualdad: los varones presentan una tasa de 23,7, muy por encima del 3,66 registrado en mujeres. En cuanto a los grupos etarios, las personas mayores de 65 años continúan siendo uno de los sectores más afectados, aunque en los últimos años se observa un crecimiento preocupante en población joven. A nivel territorial, los departamentos de Colón, Federal, Victoria y Gualeguay aparecen como los más críticos, lo que refuerza la necesidad de intervenciones focalizadas que contemplen las particularidades de cada región. La información disponible sobre intentos de suicidio permite ampliar la comprensión del fenómeno. En la provincia, estos eventos forman parte del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0) como notificación obligatoria, bajo modalidad nominal y con carga semanal. A partir de la implementación del plan provincial establecido por la Resolución 3930/25 del Ministerio de Salud, se logró sistematizar la información proveniente de 36 establecimientos públicos con internación. En ese marco, entre julio de 2023 y febrero de 2026 se notificaron 841 intentos de suicidio. El 75,74% de los casos corresponde a jóvenes de entre 15 y 29 años, mientras que el grupo de 10 a 14 años representa el 12,36%, un dato especialmente alarmante por tratarse de población adolescente. A diferencia de lo que ocurre con la mortalidad, el 63% de los intentos fueron protagonizados por mujeres. Asimismo, el 25,2% de los casos presentaba antecedentes de intentos previos, lo que constituye un indicador clave de riesgo y subraya la importancia de estrategias de seguimiento y acompañamiento continuo. Frente a este escenario, la provincia ha desarrollado una estrategia de abordaje basada en el trabajo en red, que articula centros de salud, hospitales generales y monovalentes, junto con instituciones educativas y espacios comunitarios. El Programa Provincial de Prevención del Suicidio, dependiente de la Dirección General de Salud Mental, fue fortalecido en 2025 mediante la incorporación de equipos técnicos especializados y la definición de líneas de acción centradas en la promoción, prevención, asistencia y posvención. Durante ese año se llevaron adelante 87 instancias de capacitación y conversatorios destinados tanto a equipos de salud como a actores comunitarios, con el objetivo de fortalecer la detección temprana y la intervención oportuna. La comunicación responsable se presenta como otro eje fundamental. En este marco, se impulsaron instancias de formación dirigidas a periodistas y funcionarios, orientadas a mejorar el tratamiento mediático de la salud mental y evitar abordajes que puedan resultar estigmatizantes o contraproducentes. A su vez, la campaña "Decilo", desarrollada en conjunto con la Cámara de Diputados, apunta a visibilizar la problemática y promover el uso de la Línea 135, un dispositivo de atención telefónica gratuita que funciona las 24 horas y es atendido por profesionales capacitados. En 2026 Los datos correspondientes a 2026 reflejan el uso creciente de esta herramienta. Hasta el jueves 16 se registraron 1.862 llamadas. Del total, el 21% estuvo vinculado a pedidos de orientación, el 14% a crisis de angustia y el 4% a situaciones específicas relacionadas con suicidio. Como resultado de estas intervenciones, se concretaron 75 derivaciones efectivas al sistema sanitario, lo que evidencia la capacidad de la línea para actuar como puerta de entrada a la atención en salud mental. En términos presupuestarios, la inversión destinada a salud mental representa el 8,40% del total del Ministerio de Salud provincial, de acuerdo con la Ley 11.234 correspondiente al año 2026. Esta cifra supera los promedios históricos y se aproxima a las recomendaciones de organismos internacionales como la OPS y la OMS, aunque desde el propio Estado se remarca que el abordaje de esta problemática requiere una corresponsabilidad que involucre a otros sectores como educación, justicia y desarrollo social. Recursos humanos El fortalecimiento de los recursos humanos constituye otro componente central de la estrategia. Actualmente, la provincia cuenta con 745 profesionales de salud mental distribuidos en cuatro regiones, incluyendo 333 psicólogos, 135 trabajadores sociales, 84 residentes, 54 psicopedagogos, 42 psiquiatras, 30 terapistas ocupacionales, 14 médicos, 9 kinesiólogos, 7 fonoaudiólogos, además de otros perfiles como acompañantes terapéuticos y especialistas en salud mental comunitaria. Estos equipos se encuentran presentes en 90 centros de atención primaria de la salud distribuidos en 15 departamentos, lo que permite ampliar la cobertura territorial y facilitar el acceso a la atención. En este marco, las residencias interdisciplinarias en salud mental (RISaM) y en salud mental infanto-juvenil (RISaMIJ) se consolidan como espacios clave de formación de posgrado, dependientes del Ministerio de Salud provincial. Entre Ríos se posiciona así como la cuarta provincia del país en formar especialistas en salud mental infanto-juvenil, un dato relevante considerando la alta incidencia del problema en niños, niñas y adolescentes. La articulación intersectorial se expresa en diversas iniciativas. En conjunto con el Consejo General de Educación se desarrollaron 40 acciones en escuelas durante 2025, abordando 2.434 situaciones complejas, de las cuales 336 estuvieron vinculadas a riesgo de conducta suicida. Asimismo, se promovió la firma de compromisos con el ámbito deportivo para utilizar el deporte como herramienta de contención y acompañamiento, y se fortalecieron los vínculos con universidades como la UNER y la Uader para la elaboración de diagnósticos y estrategias situadas. En cuanto a los dispositivos de atención en crisis, la provincia cuenta con una guardia interdisciplinaria activa las 24 horas en el Hospital Escuela de Salud Mental de Paraná, además de guardias pasivas en 19 efectores distribuidos en el territorio. Esta red permite dar respuesta a situaciones urgentes y garantizar la continuidad de cuidados en articulación con otros niveles del sistema de salud. A pesar de los avances en materia de políticas públicas, inversión y fortalecimiento institucional, el escenario plantea desafíos persistentes. La complejidad del fenómeno exige sostener y profundizar las estrategias, ampliar la participación comunitaria y consolidar una mirada que entienda a la salud mental como un proceso colectivo. En este sentido, la prevención del suicidio no puede reducirse a la intervención en situaciones de crisis, sino que implica también la construcción de condiciones sociales que favorezcan el bienestar, el fortalecimiento de los vínculos y el acceso equitativo a oportunidades. El panorama en Entre Ríos refleja, en definitiva, una realidad que interpela tanto al Estado como a la sociedad en su conjunto. Las cifras, lejos de ser meros indicadores, representan historias, trayectorias y contextos que requieren ser abordados con sensibilidad, compromiso y responsabilidad. La consolidación de políticas integrales, el trabajo articulado entre sectores y la promoción de una cultura del cuidado aparecen como caminos imprescindibles para enfrentar una problemática que, por su magnitud y complejidad, demanda respuestas urgentes y sostenidas en el tiempo.

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