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  • LOS NÚMEROS QUE EL SECTOR NO PUEDE IGNORAR

    Parana » ER 24

    Fecha: 28/04/2026 07:19

    LOS NÚMEROS QUE EL SECTOR NO PUEDE IGNORAR

    Mientras los chacinados aumentaron hasta un 54%, el precio que recibe el productor primario apenas subió un 12,22% en 2025. En 2026, la historia se repite.

    En el año 2025, la inflación general medida por el INDEC cerró en 31,5%. Una cifra que, en cualquier actividad económica que funcione razonablemente, debería presentar el piso de referencia para la actualización de ingresos. El punto mínimo de partida. La línea que separa MANTENER DE PERDER.

    Para el productor primario porcino, ese piso en 2025 quedó muy lejos. El precio de referencia del capón publicado por PORMAG (por ahora, el único termómetro que mide lo que recibe quien cría el cerdo) aumentó en 2025 un 12,22%.

    No es un error tipográfico. DOCE COMA VEINTIDÓS POR CIENTO. Menos de la mitad de la inflación general. Menos de un tercio de lo que aumentaron algunos productos elaborados con la materia prima que ese mismo productor vende.

    LOS DATOS QUE HABLAN SOLOS

    Para documentar esta brecha entre lo que ocurrió en distintos eslabones de la cadena de valor, no hace falta recurrir a estimaciones ni proyecciones. Alcanza con comparar facturas reales de distribuidores de productos porcinos elaborados, entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025. El ejercicio es simple y el resultado es contundente.

    El Salame de Milan Chacra 43 (producto de consumo masivo en almacenes y carnicerías de todo el país) aumentó un 53,7%. El Salamín (Picado Fino o Grueso) Cagnoli, un 43,6%. La Salchicha Vienissima x 6 unidades, un 34,1%. Los tres productos superaron ampliamente el IPC. Los tres están elaborados, en mayor o menor medida, con carne de cerdo. La misma carne que el productor primario vendió con un aumento del 12,22%.

    La brecha entre lo que aumentó el precio del capón y el promedio de estos productos elaborados es de 31,6 puntos porcentuales. Entre el capón y el producto que más subió, el Salame de Milan Chacra, la diferencia trepa a 41,5 puntos. En un solo año.

    Esa diferencia no desapareció en el aire. SE QUEDÓ EN ALGÚN OTRO ESLABÓN DE LA CADENA. Y ese eslabón no es, definitivamente, el productor primario.

    EL CONTEXTO QUE COMPLETA EL CUADRO

    Para que no queden dudas sobre la magnitud del daño, conviene completar el cuadro con otras variables. El maíz (principal insumo de la producción porcina) aumentó en 2025 un 50,79%. La soja (harina HI-PRO), un 75,44%. El gasoil, un 39,5%. El índice de precios al consumidor, ya lo dijimos, un 31,5%. El precio del pollo en pie que recibe el productor integrado avícola, un 35%.

    ¿Y el precio del capón ? solo un 12,22%.

    Cada uno de los costos que enfrenta el productor porcino creció por encima de sus ingresos. NO UNO, NO DOS TODOS.

    El productor que arrancó 2025 en equilibrio, lo terminó en quebranto. El que ya venía comprometido, directamente dejó de producir. Y el que tiene espalda para aguantar un año más, se pregunta cuántos puede sostener.

    UN PRECIO DE REFERENCIA QUE NO REPRESENTA AL QUE PRODUCE

    El precio PORMAG no es un índice estadístico elaborado por un organismo neutro. Es el precio que surge de las operaciones de los grandes productores integrados, aquellos que (en muchos casos) no solo crían el cerdo sino que también lo faenan, lo procesan y lo distribuyen. Para ellos, el precio del capón es un costo interno, no un ingreso terminal. Una variable más dentro de su ecuación integrada.

    Para el productor primario puro (el que solo cría y vende capones) ese precio es TODO.

    ES EL ÚNICO INGRESO. El resultado de meses de trabajo, inversión en alimento, sanidad, energía y mano de obra. Y en 2025, ese resultado fue un 12,22% de aumento frente a costos que crecieron entre el 40% y el 75%.

    No es casual que numerosos productores hayan señalado públicamente lo DIFUSO de esa referencia. Ni que otros directamente DENUNCIEN SU MANIPULACIÓN. Cuando un precio de mercado resulta sistemáticamente conveniente para el comprador y perjudicial para el vendedor, LA PREGUNTA SOBRE QUIÉN LO FIJA Y CÓMO, NO ES CAPRICHOSA, ES URGENTE.

    2026 – EL PROBLEMA SE PROFUNDIZA

    Si el 2025 fue malo, los primeros meses de 2026 confirman que la tendencia no solo no se revirtió: SE ACELERA. El IPC acumuló en enero-abril de 2026 un 12,56% (enero 2,9%, febrero 2,9%, marzo 3,4%, abril 3,0%?2). En el mismo período, el precio PORMAG pasó de 2020 a 2250, un 11,39%. La brecha vuelve a ser negativa para el productor desde el primer mes del año.

    Y el dato que más preocupa no es solo el número, ES LA DIRECCIÓN.

    La inflación mensual viene acelerando desde mayo de 2025 de forma ininterrumpida (diez meses consecutivos al alza) sin que el precio del capón haya dado señales de seguir ese ritmo. EL PRODUCTOR PRIMARIO PORCINO ESTÁ PERDIENDO, EN TIEMPO REAL, LA CARRERA CONTRA SUS PROPIOS COSTOS.

    Y mientras eso ocurre, los productos elaborados con su materia prima continúan llegando a las góndolas y las carnicerías con aumentos que más que duplican lo que él percibió.

    La renta generada en el primer eslabón de la cadena se transfiere, sistemáticamente, hacia los eslabones que vienen después.

    EL RESULTADO NO ES ABSTRACTO. SE MIDE EN PRODUCTORES QUE DEJAN DE PRODUCIR, EN ESTABLECIMIENTOS QUE CIERRAN, EN FAMILIAS QUE ABANDONAN EL CAMPO. Se mide en concentración creciente de la producción primaria en pocas manos (las únicas que pueden absorber pérdidas sostenidas) y en mayor dependencia de importaciones que llegan SUBSIDIADAS desde Brasil.

    LO QUE SE NECESITA – UN ÍNDICE QUE SIRVA

    La solución no pasa por intervenir el mercado ni por fijar precios de manera arbitraria. Pasa por algo más básico y más justo, DEFINIR UN PRECIO DE REFERENCIA QUE REFLEJE LA REALIDAD DEL QUE PRODUCE.

    Un índice que pondere los costos reales del eslabón primario, el maíz, la harina de soja, los salarios según el convenio UATRE, el gasoil, la energía eléctrica.

    Un índice transparente, verificable, construido con datos públicos y metodología auditada. UN ÍNDICE QUE NO SEA PROPIEDAD DE QUIEN COMPRA, SINO REFERENCIA PARA QUIEN VENDE.

    Esto no es una demanda extraordinaria. Es lo que tienen, en mayor o menor medida, casi todas las cadenas productivas que funcionan. Es lo que permite que exista previsibilidad, planificación y, en última instancia, PRODUCCIÓN.

    Sin ese instrumento, el productor primario porcino seguirá tomando decisiones en la oscuridad, con un precio de referencia que le es ajeno y generalmente adverso, mientras los números de la cadena que viene después muestran una historia completamente distinta.

    LOS DATOS NO MIENTEN

    En 2025 el productor primario porcino aumentó su ingreso unitario un 12,22% mientras sus costos crecieron entre el 40% y el 75% y los productos elaborados con su materia prima subieron hasta un 54%. En lo que va de 2026, el IPC ya supera nuevamente al PORMAG.

    ESA BRECHA TIENE UN NOMBRE: TRANSFERENCIA DE RENTA…

    Y TIENE UNA DIRECCIÓN: LEJOS DEL CAMPO.

    Reconocer ese problema es el primer paso.

    Corregirlo, una obligación.

    Por Alejandro Di Palma 

    Presidente CAPEMPPOR

     

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