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» La Nacion
Fecha: 28/04/2026 09:17
Michael Olise, el crack de los cuatro pasaportes que brilla en Bayern Munich, desprecia el sistema y se apoya en el ajedrez Michael Akpovie Olise es un libre pensador. Juega a la pelota como si estuviera en un campo en las afueras de Londres, ciudad en la que nació. Sin embargo, es francés, representa a la selección subcampeona del mundo, pudo ser de Nigeria, también de Argelia. Más allá del crisol de razas y del mundo cosmopolita, el crack del pelo atado y ensortijado, que suele ir al galope por el sector derecho -engancha y le pega al ángulo de cualquier equipo y en cualquier circunstancia-, es un perro verde. ¿Qué significa? Suele utilizarse en nuestro lenguaje para describir a una persona extraña, inusual, excéntrica, que no encaja en los moldes convencionales. Hace referencia a algo extraordinariamente poco común, como lo sería un perro de ese color. Olise lo es. Suele replicarse en las redes un video que protagoniza Jamal Musiala, celular en mano, en busca del wing de trancos trepidantes, para inmortalizar una sonrisa, ya que Bayern Munich, el equipo de ambos, acababa de consagrarse en la Bundesliga. Lo tomó a mal y le hizo un gesto ofensivo inequívoco, cuando el dedo mayor se eleva sobre el resto de una mano. Cuando todos cantan, se queda callado. Cuando todos festejan, se queda a un costado. Zurdo, desgarbado, de sonrisa escondida, de pequeño tenía como ídolo a Neymar, aunque Lionel Messi y Zinedine Zidane siempre están en un rincón de su corazón. Neymar era mi jugador favorito de niño. Me gustaba su juego de trucos... Pero se aprende algo de varios jugadores, es la única manera de ser completo, sostiene. Tiene una sutil arrogancia cuando tratan de abordarlo de más. Prefiere la prudencia distante: desprecia todo lo que rodea al sistema. Juego en el Reading, pero no por mucho tiempo. Me ficharán de la Premier en verano. Estoy para cosas más grandes. No me verán jugando en un equipo pequeño de Championship por mucho tiempo, decía. Más tarde, se destacó en Crystal Palace. Y desde hace dos temporadas, juega en el gigante bávaro, que busca la triple corona. Este martes visita a PSG, el campeón, por las semifinales de la Champions League. ¡¡UFF, ESA ZURDA!! ¡GOLAZO INFERNAL DE OLISE! El francés sacó un tremendo zurdazo al ángulo y marcó el 2-3 del Bayern Munich ante Mainz. SportsCenter (@SC_ESPN) April 25, 2026 Mirá la #Bundesliga por #DisneyPlus Plan Premium pic.twitter.com/CmhQGegsXA Vincent Kompany, el entrenador del tanque alemán, descubre a un hombre desfachatado, que puede convertirle un golazo a Real Madrid y dirigirse derecho a dormir temprano a casa. Olise es simplemente despreocupado por naturaleza esa es la mejor manera de describirlo. Incluso después de ganar la Bundesliga, ves a todos celebrando, saltando, tomándose fotos y él está ahí tranquilo, como si fuera un día normal. Incluso vi a Jamal Musiala intentando incluirlo en las fotos, y Olise solo está ahí parado como si no pasara nada. Sin gran reacción, sin ruido solo se trata de su confianza silenciosa. Esa es su personalidad. Pero lo que la gente no se da cuenta es que, en el campo, esa misma calma se vuelve peligrosa, suscribe. Y le da un mayor impulso a su reflexión. No entra en pánico, no se apresura solo juega su juego. Y eso es lo que lo hace especial, asume. Se trata de una de las figuras de Francia, que tendrá un vuelo ofensivo extraordinario en el Mundial, de unos 1000 millones de dólares, solo entre sus atacantes. Olise es el segundo mejor cotizado de esa nómina, con 140 millones. Jamal Musiala quería sacarse una foto y parece que a Olise no le gustó mucho la idea. pic.twitter.com/gsDq0qtjJ0 Sudanalytics (@sudanalytics_) April 25, 2026 El primero es, por supuesto, Kylian Mbappé. Más allá de sus inconvenientes físicos, es un fuera de serie, que convirtió goles en dos finales de Copa del Mundo. Para el técnico Didier Deschamps, el dolor de cabeza no será a quién elegir, sino a quién dejar fuera del debut de Francia en el Mundial ante Senegal el 16 de junio. ¿Quiénes integran esa cotizada lista, más allá del protagonista de esta historia? La velocidad y definición de Ousmane Dembélé, figura de PSG, vigente ganador del Balón de Oro. El olfato goleador y los pases exquisitos de Désiré Doué, estrella naciente, de 20 años, también de París. La magia contracultural de Rayan Cherki. Hay más: Maghnes Akliouche, un extremo desfachatado de Monaco, Marcus Thuram, artillero implacable de Inter, Jean-Philippe Mateta, sorpresa en Crystal Palace, Randal Kolo Muani, más allá de la traumática temporada en Tottenham y la nómina nunca acaba. Goles y millones. Olise kept trying #UCL pic.twitter.com/OvJpxCBRT4 UEFA Champions League (@ChampionsLeague) April 17, 2026 Olise es francés por adopción. Un deseo personal. Nació en White City, un distrito de Londres, y creció en Hayes, una zona residencial, industrial y multicultural de la capital inglesa. A partir de allí, no hay dudas: es inglés. Pero se cometería un error: es el crack de los cuatro pasaportes. En una entrevista con la web oficial de Bayern Munich, analizó fríamente sus orígenes. En realidad, provengo de cuatro países: Francia, Argelia, Nigeria e Inglaterra. Me considero muy afortunado de poseer estas cuatro partes, sostuvo. Su padre, Vincent, es nigeriano aunque algunos informes aseguran que su tierra natal fue Ghana- y su madre (de la que no se conoce el nombre), nació en Francia, de origen argelino. En su casa se hablaba en francés por las mañanas, en inglés por las tardes. Esa mezcla convierte al atacante en un torbellino. Aunque solo sobre el césped. Su segundo nombre, Akpovie, viaja por las venas de su papá. De hecho, estuvo a punto de jugar para Nigeria: los captadores de talento quisieron aferrarlo a las Súper Aguilas. Sin embargo, prácticamente no hubo polémica: se inclinó por la música de la Marsellesa. Siempre he tenido una conexión con la selección francesa, por eso juego para Francia. Es mi sueño desde que era niño, contó, alguna vez. No solo gambetea adversarios: también patrocinadores, publicidades y todo tipo de show mercantilista. De 24 años, con 4 goles en 15 partidos en la selección, suma 19 gritos y 29 asistencias en 46 encuentros en esta temporada. Sin embargo, no hay que reducirlo a los datos por sobre sus proezas. Y no sólo sobre el césped. El volcánico delantero, al que comparan hasta el cansancio con estrellas como Franck Ribéry y Arjen Robben, pasa largas horas frente al tablero de ajedrez, un modo de escapar a la vorágine del fútbol. Tanto en el tablero como en la pista, soy un jugador al que le gusta atacar, atacar a mi rival y ponerlo bajo presión. Por desgracia, en el ajedrez a veces estoy demasiado obsesionado con el ataque y olvido que también tengo que pensar en defender, suscribe, antes de otro jaque mate.
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