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  • Deudas en rojo: 3 métodos para actuar rápido y salir del ahogo financiero

    » Clarin

    Fecha: 27/04/2026 06:46

    En un contexto económico desafiante, cada vez más argentinos tienen dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras. La inflación, los ingresos inestables y los cambios en el mercado laboral, en un escenario marcado por la implementación de la Ley Bases, hacen que atrasarse en los pagos sea cada vez más frecuente. Cuando una deuda entra en mora, es decir, cuando no se paga en la fecha acordada, el problema no se limita al monto original. Se suman intereses, recargos y, en algunos casos, penalidades que pueden hacer que la situación se complique en poco tiempo. Sin embargo, especialistas coinciden en que hay margen de acción. Con decisiones rápidas y bien enfocadas, es posible frenar el crecimiento de la deuda y empezar a ordenarse. A continuación, tres claves fundamentales para hacerlo. Qué implica estar en mora y cómo impacta en tu historial No pagar a tiempo no solo genera intereses: también afecta tu reputación financiera. Según el Banco Central, los atrasos quedan registrados en una base de datos que utilizan bancos y financieras para evaluar si te otorgan crédito. Esa calificación va empeorando a medida que pasan los días sin pagar, desde un simple atraso leve hasta una situación considerada irrecuperable si supera el año. Esto puede cerrarte puertas a futuro, no solo para préstamos o tarjetas, sino también para alquilar una vivienda o acceder a financiación en cuotas. Por eso, el tiempo es un factor clave: cuanto antes se actúe, más fácil será encontrar una salida. ¿Cuáles son 3 métodos para actuar rápido y salir de deudas? Método 1: Negociar la deuda y buscar un acuerdo posible Uno de los errores más comunes es evitar el contacto con el acreedor. Sin embargo, hacer lo contrario suele ser la mejor estrategia. Las entidades financieras o empresas prefieren recuperar el dinero, aunque sea en condiciones diferentes, antes que iniciar procesos largos o judiciales. Abrir el diálogo permite plantear la situación real y explorar alternativas. Muchas veces se puede acordar una refinanciación que reduzca el monto mensual a pagar, aunque eso implique extender el plazo. En otros casos, es posible obtener un período de gracia o incluso una reducción de intereses si se demuestra voluntad de pago. Desde la billetera virtual Ualá explican que ordenar las deudas empieza por entender cuánto podés pagar realmente por mes y negociar en función de eso. El punto central es no comprometerse a cuotas imposibles, porque eso solo prolonga el problema. Método 2: Revisar a fondo tus gastos y reorganizar tus ingresos Una vez encarada la negociación, el siguiente paso es mirar hacia adentro: entender cómo se está usando el dinero. En muchos casos, pequeños gastos cotidianos pasan desapercibidos pero terminan teniendo un impacto significativo a fin de mes. Revisar los movimientos de la tarjeta, las suscripciones activas o los consumos diarios permite detectar fugas de dinero. Servicios que ya no se usan, compras impulsivas o gastos evitables pueden recortarse para liberar recursos. El proceso no implica dejar de consumir por completo, sino priorizar. Se trata de distinguir entre lo esencial, alquiler, alimentos, servicios básicos, y lo que puede esperar. Ese excedente, por pequeño que parezca, debe destinarse a reducir la deuda. Además, en paralelo, muchas personas optan por generar ingresos extra, ya sea con trabajos temporales, ventas o servicios. Si bien no siempre es sencillo, puede ser un complemento clave para acelerar la salida. Método 3: Evaluar alternativas sin agrandar el problema Cuando la deuda ya está avanzada, aparece una opción frecuente: tomar un nuevo crédito para cancelar los anteriores. Esta estrategia puede funcionar, pero también implica riesgos. La clave está en analizar las condiciones. Si el nuevo préstamo tiene una tasa más baja, permite unificar deudas y reduce la carga mensual, puede ser una herramienta útil para ordenar las finanzas. Pero si extiende demasiado el plazo o suma costos ocultos, solo posterga el problema. También es importante establecer prioridades. No todas las deudas tienen el mismo peso. Aquellas que comprometen bienes esenciales, como la vivienda, deben resolverse primero. Luego, conviene enfocarse en las que generan más intereses, como tarjetas de crédito o préstamos personales. Tomar decisiones informadas en este punto es fundamental para no caer en un círculo de endeudamiento constante. Señales de alerta para actuar antes de la mora Antes de llegar al incumplimiento total, suelen aparecer indicios de que la situación se está complicando. Alguna de las señales claras de desequilibrio son: - Pagar solo el mínimo de la tarjeta - Depender del crédito para gastos básicos - No llegar a fin de mes Detectarlas a tiempo permite anticiparse y evitar que la deuda escale. En ese sentido, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. LN Newsletter Clarín

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