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  • Un conflicto amoroso, una venganza y un ritual satánico: el caso de la mujer que será ejecutada en EE. UU. por un aberrante crimen

    » TN

    Fecha: 27/04/2026 05:55

    En la noche del 12 de enero de 1995, un bosque cercano a la Universidad de Tennessee, en Knoxville, se convirtió en el escenario de un crimen que aún hoy genera conmoción en Estados Unidos. Allí, una joven de 19 años fue asesinada tras un tortura prolongada y extremadamente violenta. Por ese hecho, una chica de apenas 18 sería luego condenada a muerte y pasaría a ser parte de la historia judicial del país. La acusada era Christa Gail Pike. Había nacido el 10 de marzo de 1976 en Virginia Occidental y, al momento del crimen, participaba de un programa estatal para jóvenes de bajos recursos que ofrecía formación laboral. Allí, se anotó a un curso de computación, donde conoció a Tadaryl Shipp, su novio de 17 años, con quien mantenía una relación intensa y conflictiva. En ese contexto, los jóvenes comenzaron a interesarse por prácticas vinculadas al ocultismo. Según surgió en la investigación, ambos tenían una fuerte fascinación por el satanismo y realizaban rituales que formaban parte de esa creencia. Un conflicto amoroso y un plan macabro El conflicto se originó cuando Pike empezó a sospechar que otra integrante del programa, Colleen Slemmer, intentaba acercarse a su novio con intenciones diferentes a la de una amistad. Aunque esa versión fue negada por allegados a la víctima, la duda creció hasta transformarse en un plan macabro. De acuerdo con la causa, Pike decidió enfrentar a Slemmer y organizó un encuentro con una excusa: arreglarse y dejar de llevarse mal. Por eso, en la noche del 12 de enero, junto a Shipp y otra joven de 18 años, Shadolla Peterson, convencieron a Colleen de ir a una zona aislada con la promesa de fumar marihuana y hablar de manera tranquila. El objetivo era otro: ofrecerla como sacrificio a Satanás. Los cuatro se dirigieron a un bosque cercano al campus, en donde nunca había nadie. Sin embargo, lo que parecía una reunión común terminó siendo una trampa. Apenas llegaron, Pike y Shipp comenzaron a atacar a Slemmer, mientras Peterson vigilaba que ninguna persona se acercara. El nivel de violencia fue uno de los puntos más impactantes del caso, ya que se estableció que la tortura se extendió durante más de media hora. La víctima fue golpeada, cortada, humillada y hasta le tallaron un pentagrama en el pecho con un cuchillo, como parte de un ritual satánico. Finalmente, Pike tomó una piedra y lo usó para aplastar el cráneo de la joven. El ataque terminó con la muerte de Colleen en el mismo lugar al que había sido llevada con engaños. Después del crimen, ocurrió uno de los hechos que más pesó en la causa. Pike se llevó un fragmento del cráneo de la víctima y lo guardó. En las horas siguientes, llegó a mostrarlo a otras personas como un premio La investigación Rápidamente, los allegados a Colleen Slemmer se dieron cuenta de que había desaparecido. Un registro del lugar donde vivían los jóvenes indicaba que habían salido cuatro personas juntas, pero solo tres habían vuelto. Esa inconsistencia activó la investigación sobre ellos. Después de 36 horas del crimen, Pike, Shipp y Peterson fueron detenidos. Durante el procedimiento, los policías encontraron el fragmento del cráneo de la víctima en la campera de Pike. En los registros en las habitaciones de los sospechosos, los investigadores también descubrieron elementos que llamaron la atención de los peritos. En el cuarto de Shipp hallaron una copia de la llamada Biblia satánica, un libro asociado a prácticas ocultistas que ya habían sido mencionadas en testimonios previos. Ese hallazgo reforzó la hipótesis de que el ataque pudo haber sido premeditado. Poco después de su detención, Christa confesó: admitió haber participado en la tortura y el asesinato, aunque intentó minimizar su responsabilidad al asegurar que solo querían asustar a la víctima y que la situación se les fue de control. Una condena histórica El juicio comenzó en 1996 y una de sus características fue la contundencia de las pruebas presentadas por la fiscalía. La confesión, los testimonios y la evidencia física construyeron un cuadro complicado de revertir para la defensa. El 22 de marzo de ese año, tras pocas horas de deliberación, el jurado declaró culpable a Christa Gail Pike de asesinato y conspiración. Días más tarde, fue condenada a muerte por el homicidio de Colleen Slemmer y a 25 años de prisión por el cargo adicional. La joven lloró y gritó al escuchar la decisión del jurado. Las condenas de los otros implicados fueron diferentes. Tadaryl Shipp recibió cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional, mientras que Shadolla Peterson, que colaboró con la Justicia, fue sentenciada como cómplice y luego obtuvo beneficios. Apelaciones rechazadas y un intento de fuga A lo largo de los años, Christa Gail Pike presentó múltiples apelaciones para revertir su sentencia. Sus abogados argumentaron que había crecido en un entorno de extrema vulnerabilidad y que su historia personal debía ser considerada como atenuante. Pese a ello, todos los intentos fueron rechazados por los tribunales. En 2012, Pike intentó escaparse de la cárcel con la ayuda de dos cómplices, pero su plan fracasó. Esto derivó en un endurecimiento de sus condiciones de detención. Leé también: Contrató a dos jóvenes para matar a su exesposa, pero se equivocaron y asesinaron a la hermana de la mujer El caso volvió a cobrar relevancia en septiembre del año pasado, cuando la Justicia estadounidense confirmó la fecha de ejecución: el 30 de septiembre de 2026. De concretarse, sería la primera mujer ejecutada en el estado de Tennessee en 200 años.

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