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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 26/04/2026 17:42
Franco Colapinto protagonizó una jornada histórica para el automovilismo argentino al conducir un monoplaza de Fórmula 1 por las calles de Buenos Aires, en un evento que reunió a más de 500.000 personas y marcó el regreso de un auto de la máxima categoría al país después de 14 años. La exhibición se desarrolló sobre la Avenida del Libertador, donde se montó un circuito urbano que fusionó la emoción de los aficionados con un homenaje a los grandes ídolos nacionales del deporte motor. En ese marco, el piloto de 22 años fue el gran protagonista de una fiesta que también tuvo como figura invitada, a la distancia, a Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine y uno de los hombres que más confió en su proyección internacional. El mensaje de Flavio Briatore y el guiño rumbo a Miami Desde sus redes sociales, Flavio Briatore le dedicó un sentido mensaje al argentino en una jornada que consideró especial para la escudería y para el país. ¡Qué día para ti, Franco Colapinto!, escribió el italiano en su cuenta de Instagram, en un posteo acompañado por una foto del piloto saludando al público en medio de la calle y otra del Lotus E20 de 2012 que manejó el bonaerense. Y completó Briatore: Bravo Argentina y Buenos Aires por su entusiasta respuesta a tan increíble evento. ¡Nos vemos en Miami, Franco, para que me cuentes todo!, en alusión al próximo compromiso del calendario de la Fórmula 1. El rugido del Lotus E20 sobre Avenida del Libertador A las 12.55, el Lotus E20 ploteado con los colores actuales de la escudería Alpine irrumpió por primera vez en el circuito montado sobre la Avenida del Libertador. Durante más de 20 minutos, Colapinto completó una serie de maniobras que incluyeron fuertes aceleraciones, giros cerrados y las tradicionales donuts sobre el asfalto, lo que desató la ovación de los miles de asistentes. Según informó la organización oficial del evento, la cantidad de público superó las 500.000 personas, una cifra que ilustra la dimensión del acontecimiento y el impacto del regreso de un Fórmula 1 a la Argentina. En varias oportunidades, el piloto argentino detuvo el auto para saludar a los fanáticos apostados detrás del vallado y, al finalizar la exhibición, recorrió el trazado a pie para acercarse a quienes llegaron desde distintos puntos del país. Tras el cierre de la primera secuencia en pista, Colapinto regresó al paddock, donde se reencontró con su abuela y otros integrantes de su familia, en una postal íntima que contrastó con la magnitud del show callejero. Homenaje a Fangio con la Flecha de Plata Una de las escenas más notables de la jornada llegó cuando Colapinto se subió a una réplica del Mercedes-Benz W196, el célebre modelo apodado Flecha de Plata con el que Juan Manuel Fangio se consagró campeón mundial en 1954 y 1955. El monoplaza, replicado por el empresario Carlos Di Forti, puede alcanzar los 250 km/h, aunque para esta ocasión circuló a velocidad reducida y bajo estrictos parámetros de seguridad. Minutos antes de iniciar la vuelta de honor con el W196, Colapinto fue presentado con el casco clásico de la época y recibió instrucciones sobre el funcionamiento y los cambios del histórico vehículo. No sé qué voy a hacer, bromeó el piloto al notar las diferencias mecánicas respecto de los autos modernos. Finalmente, recorrió la pista portando la bandera argentina y despertó una nueva ovación masiva de la multitud, que celebró el guiño a la leyenda de Fangio. Se me pone la piel de pollo: la emoción de Colapinto En la antesala de su primera salida al circuito especial, Colapinto habló del valor de poder traer un monoplaza de Fórmula 1 a la Argentina y del impacto personal que le generó la convocatoria. Junto al periodista de ESPN Juan Fossaroli, con quien suele dialogar durante los fines de semana de los Grandes Premios en el paddock de la F1, el joven argentino confesó sus sensaciones. Lo disfruto mucho, se me pone la piel de pollo. Siempre de pollo, fue su primera reflexión ante los micrófonos. Y agregó Colapinto: Es un placer, con tanta gente, disfrutar de un Fan Zone en Argentina. Es algo que soñaba y no pensé que iba a pasar tan pronto, sintetizando el significado de una jornada que reintegró a la Fórmula 1 en la vida porteña después de catorce años.
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