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» Clarin
Fecha: 26/04/2026 07:45
En 2007 se estrenaba la película estadounidense No country for old men ("No es un país para ancianos"), que llegó a la Argentina con un título más sugestivo: Sin lugar para los débiles. La trama se debate entre un mundo que sigue su curso y que no tiene mucho que ver con los deseos y preocupaciones humanas y la idea de que el futuro está inexorablemente ligado a las acciones pasadas. Dejando el cine de lado y ya en el plano local, la Argentina son dos países o uno con dos economías. Un país que se encamina a incrementar significativamente la producción de petróleo y gas, que podría más que duplicarse antes del 2035. Y otro en el que la cadena de valor textil e indumentaria atraviesa más de dos años consecutivos de caída de la actividad. Según los últimos datos disponibles, en febrero 2026 la producción industrial textil cayó 33% interanual y 36% respecto a febrero de 2023. Otro ejemplo es la producción de autopartes, que sigue en retroceso: gran parte de la actividad sufrió el impacto de la caída en la fabricación de vehículos, que disminuyó 30,1% durante el primer bimestre de 2026 respecto al mismo periodo de 2025. También en Argentina hoy sube el consumo de alimentos y bebidas al tiempo que caen los consumos de otros productos. El ministro de Economía, Luis Caputo, asegura que se vienen los mejores 18 meses, fecha que coincide con el tramo final del gobierno de Javier Milei. ¿Cuáles son los argumentos de Caputo para asegurar lo que asegura? Si se mira la macro y algunos sectores como el minero, el energético y el agro, el Gobierno tiene cómo plantarse a discutir y tiene posibilidades de ganar esa contienda verbal. Sin considerar las perturbaciones que en lo inmediato produce el conflicto bélico en Medio Oriente, con la asignación de fondos para el upstream y los proyectos de infraestructura previstos, las inversiones podrían superar los US$ 15.000 millones por año durante la próxima década, con un pico por encima de los US$ 20.000 millones en 2027, dice un informe de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH). La mayor producción tendrá como correlato un aumento de las exportaciones del sector y, por consiguiente, del superávit externo, que cómodamente podría ubicarse por encima de los US$ 20.000 millones anuales al fin de este lustro. También se fortalecerá la recaudación provincial y nacional. El pago de regalías superaría los US$ 7.600 millones anuales en un escenario expansivo y, a pesar de las excepciones al pago de derechos de exportación, también crecerán los ingresos de las arcas centrales por este concepto, afirma la CEPH. Los problemas de la economía de la Argentina aparecen cuando lo que se mira es la micro y la transición en la que se encuentra la economía, donde el sector industrial menos competitivo entró en caída libre y nadie sabe a ciencia cierta si tiene posibilidades de sobrevivir. La industria textil es, tal vez, la mejor definición de la cara opuesta de lo que sucede con la energía, la minería y el agro. El sector presenta niveles históricamente elevados de capacidad ociosa. En promedio, 6 de cada 10 máquinas textiles permanecieron paradas durante 2024/2025, alcanzando incluso 7 de cada 10 máquinas detenidas en los últimos meses, según un informe de Protejer, la cámara que agrupa a un sector de los textiles. También es cierto que la dinámica negativa no es exclusiva del sector textil, sino que se replica en diversos sectores industriales. Actividades como metalmecánica, productos de metal, madera y muebles, minerales no metálicos, automotriz y químicos también registran caídas significativas en muchos casos de dos dígitos respecto de 2023, lo que confirma que el retroceso es generalizado en el entramado industrial. Otro ejemplo de la Argentina industrial que la pasa mal son los fabricantes de autopartes. Agrupados en la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), el rubro tiene que lidiar con el mayor grifo de importaciones. En 2025, el comercio exterior de autopartes registró un déficit comercial de US$ 9.043 millones, lo que representa un incremento del 13,3% interanual respecto a 2024 (déficit de US$ 7.983 millones) y un deterioro adicional de US$ 1.059 millones. Este déficit comercial fue equivalente a 1,3 veces el superávit total de la balanza comercial de Argentina en 2025. En este sentido, de alcanzarse un equilibrio en el sector de autopartes, el superávit comercial agregado sería casi el doble, dice AFAC. La transformación de la Argentina con las políticas que lleva adelante el Gobierno se está produciendo. Está claro que, en este sentido, la grieta es aún mayor. Están los que aseguran que este plan dejará un tendal de desocupados y mayor desigualdad social, y están los que aseguran que no había otra alternativa y que es lamentable, pero que no hay lugar para los débiles. Sobre la firma Newsletter Clarín
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