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Parana » Radio La Voz
Fecha: 26/04/2026 09:02
Durante la investigación, la policía secuestró documentación manuscrita que podría probar la habitualidad prácticas ilícitas en la clínica de Villa Ballester. Tras una denuncia por desaparición de una niña embarazada que había sufrido un abuso sexual en Santiago del Estero, se destapó una posible red federal de trata de personas con fines de explotación sexual y sustracción de menores. En la clínica investigada se encontraron, además, fetos humanos en bolsas de basura. El complejo caso comienza con la búsqueda del paradero de una niña de 12 años víctima de una violación, que cursaba la semana 32 de gestación. La madre de la pequeña también se encontraba desaparecida. A raíz de estos hechos, la Justicia santiagueña emitió un alerta a las autoridades nacionales, lo que dio inicio a una investigación interprovincial para encontrar a la víctima y su madre. Tras una serie de tareas de inteligencia, los agentes localizaron a ambas en la localidad bonaerense de Villa Ballester, a más de 1.100 kilómetros de Santiago del Estero. La menor estaba internada en la Clínica Santa María, acompañada por su mamá. La causa quedó a cargo de la Superintendencia de Delitos Complejos de la Policía Bonaerense, que labró dos hipótesis: que la menor podía haber sido trasladada allí para realizarse un aborto (ILE) o que existía riesgo de apropiación ilegal del bebé por nacer. Antes de confirmar el hallazgo, el director de la Clínica Santa María negó a los investigadores que la niña y su madre estuvieran internadas. No obstante, los agentes decidieron hacer una verificación personal en la que comprobaron que ambas estaban en el mencionado centro de salud. El caso se complejizó tras corroborar que la víctima de violación ya había parido y que el bebé no podía ser identificado. La madre de la menor aseguró a las autoridades que desconocía si el recién nacido estaba vivo. Esta situación, más el intento de encubrimiento previo del director de la clínica, reforzó las sospechas de las autoridades sobre una posible maniobra de sustracción. Sin embargo, la complejidad y el horror del caso no terminaba allí. El operativo tomó otro rumbo cuando, tras una revisión en el depósito de residuos de la clínica, se encontraron ocho fetos humanos, distribuidos en distintas bolsas de basura. Dos de los fetos presentaban claras señales de desmembramiento, un dato que, según fuentes de la investigación, podría aportar elementos para probar la habitualidad de estas prácticas. Junto a los restos se secuestró documentación manuscrita con anotaciones y registros internos. Para los investigadores, estos papeles podrían aportar datos sobre la reiteración o sistematicidad de los procedimientos en la clínica. Tras reunir todo el material, el Juzgado Federal de Tres de Febrero ordenó un allanamiento de urgencia. Cuando la policía acudió al edificio, la madre y la víctima del abuso no estaban más: habían abandonado el lugar a las 15:00 horas, según informaron desde el área médica. La Justicia identificó a cada uno de los empleados y directivos presentes en la clínica. En paralelo a la causa federal, se iniciaron diligencias por averiguación de ilícito con intervención de la U.F.I. N°7 del Departamento Judicial de San Martín (jurisdicción Malvinas Argentinas), con el objetivo de determinar posibles culpabilidades derivadas de los restos biológicos hallados y la situación de la menor.
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