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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 25/04/2026 20:23
Un fenómeno ecológico inédito está modificando la cadena alimentaria de la Patagonia: la irrupción masiva del salmón Chinook en los ríos de Santa Cruz ha desencadenado un cambio sustancial en la dieta de especies autóctonas y carroñeras, mientras habilita interacciones predatorias nunca antes documentadas en la región. El descubrimiento de pumas cazando salmones vivos antes de concluir su ciclo y morir representa, según el equipo científico del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), la primera evidencia de una relación trófica que redefine el papel de ambos depredadores en los ecosistemas fluviales del sur argentino. En investigaciones recientes, el grupo liderado por Javier Ciancio, investigador del Centro para el Estudio de los Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET), detectó que tras el desove, la presencia de la especie invasora genera un aporte de hasta 20 toneladas de carcasas de salmón Chinook en sectores acotados de los ríos patagónicos. Este excedente de biomasa introduce una fuente nueva y abundante de alimento para numerosas especies carroñeras, entre ellas cóndores, zorros, águilas mora, chimangos, zorrinos, caracaras y caranchos. Desde 2003, observamos grandes cadáveres de salmón Chinook invasor dispersos a lo largo del valle del río Caterina, en el sur de la Patagonia. Este río se encuentra cerca del Campo de Hielo Patagónico Sur y fue la primera cuenca con drenaje al Atlántico invadida por esta especie. Estos restos de salmón, algunos depositados a cientos de metros del río, sugerían la presencia de un gran vertebrado que atacaba a peces vivos, contó Ciancio. No fue hasta 2022 cuando un pescador identificó signos claros de un cadáver fresco en un sitio de caza de puma junto al río, y más tarde avistó pumas cazando salmones, convirtiéndose en la primera observación de esta interacción trófica. Esta aparición es relevante porque, aunque pumas y salmones conviven en Norteamérica, allí la interacción no ha sido registrada debido a la presencia de osos, depredadores dominantes en los ecosistemas de ese continente. Dado el comportamiento críptico de los pumas y los mínimos restos que dejan en los sitios de carneo, la depredación de salmones por pumas podría estar ocurriendo de forma generalizada en los cientos de ríos invadidos a lo largo de la costa del Pacífico de la Patagonia sin ser detectada, expresó Ciancio. Y agregó: Recientemente, publicamos un artículo sobre pumas que depredan pingüinos, seguido de otros estudios realizados por colegas. Al aumentar la densidad de la población, algunos ejemplares comienzan a especializarse en presas inusuales, como ocurre con los salmones o con los pingüinos en el Parque Nacional Monte León. El ciclo reproductivo del salmón Chinook modifica la dieta de especies autóctonas La invasión del salmón Chinook (Oncorhynchus tshawytscha) en ríos patagónicos comenzó hace 45 años y se distingue por su capacidad para alcanzar longitudes de más de 1,5 metros y masas corpóreas entre 5 y 60 kilos. Su ciclo biológico semélparo, caracterizado por un único evento reproductivo seguido de la muerte, impacta en el equilibrio de los ecosistemas al provocar un aporte masivo de materia orgánica tras el desove. Especialistas del CENPAT y colaboradoras como la Fundación Anfibia, la Secretaría de Pesca de Santa Cruz y APN, con apoyo de Patagonia CO, han implementado censos con drones y cámaras trampa que permitieron cuantificar la magnitud del fenómeno. La cifra de hasta 20 toneladas de carcasas en tramos cortos de río se traduce en una oportunidad alimentaria para una diversidad de carroñeros, que a su vez redistribuyen estos nutrientes por la estepa y hasta alejados del río. Para comprender el rol de los salmones en la dieta de estas especies, el equipo encabezado por Ciancio realizó mediciones de la biomasa consumida y análisis de isótopos estables en tejidos extraídos tras la visita de cada animal a los restos. Estas etiquetas químicas han permitido rastrear el origen marino del nutriente y calcular con precisión la fracción que los salmones representan dentro de las redes alimentarias terrestres y acuáticas. Los pumas también cazan pingüinos Anteriomente, un estudio documentó que los pumas habían incorporado a los pingüinos de Magallanes a su dieta. La investigación publicada en la revista Proceedings of the Royal Society, reveló una adaptación novedosa en la relación depredador-presa. Emiliano Donadio, director científico de Rewilding Argentina y coautor del estudio, explicó a Infobae, que, más que una nueva estrategia de los pumas, es una nueva interacción o al menos una interacción inesperada. Los factores que la promovieron fueron la persecución de pumas y otros depredadores, como zorros, durante décadas por parte del hombre. Esto liberó las costas de Patagonia de depredadores, lo cual permitió que los pingüinos, que habitualmente nidifican en islas, comiencen a colonizar las costas continentales y formar grandes colonias de nidificación. En las últimas décadas, la persecución de los pumas disminuyó, particularmente en el área de estudio, que pasó de ser un campo de cría de ovejas a un Parque Nacional. Estos pumas añadió se encontraron con una nueva fuente de alimento, los miles de pingüinos que habitan la colonia de nidificación en la costa del parque nacional". Consultado sobre el impacto potencial de esta depredación en las comunidades de las aves marinas, Donadio afirmó que los datos de censos de la colonia de pingüinos del Parque Nacional Monte León indican que entre el 2004, fecha de creación del parque, y 2017, el número de pingüinos se ha mantenido estable e incluso ha aumentado levemente. Por lo tanto, la información existente por el momento muestra que esta colonia de pingüinos puede soportar los niveles de depredación por puma actuales. Finalmente completó: Es interesante considerar que estas aves se alimentan en el mar, pero muchas de ellas son cazadas por pumas en tierra y los restos de estos pingüinos se descomponen y fertilizan la tierra. Los pumas que cazan pingüinos conectan tierra y mar, mostrándonos las increíbles e impensadas formas en las que la naturaleza funciona cuando logramos restaurarla. Los especialistas enfatizan que esta situación no solo ilustra el impacto multidimensional de las especies invasoras, sino que permite estudiar, con una precisión inédita gracias a nuevas técnicas y tecnologías, cómo se redistribuyen los nutrientes marinos desde los peces que completan su ciclo reproductivo en los ríos hasta los niveles más altos de la cadena alimentaria terrestre, según concluye el equipo del CENPAT.
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