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Parana » Ahora
Fecha: 25/04/2026 02:50
El asalto a la sala de casino Neo Game, ocurrido en Paraná el 19 de octubre de 2021, se transformó en un proceso judicial marcado por dilaciones, anulaciones y constantes idas y vueltas que aún hoy mantienen abierta la causa. Lo que comenzó con la detención de cuatro personas derivó en un recorrido complejo que expuso las tensiones del sistema de juicio por jurados y la insistencia de las defensas en cuestionar cada paso. En noviembre de 2022, un jurado popular declaró culpables a Eric Santini, Héctor Emanuel Cejas y Gustavo Cabrera, y consideró a Alfonso Mildemberger como cómplice primario. Sin embargo, el veredicto fue anulado meses después por la Cámara de Casación de Paraná, que entendió que se había quebrantado la Ley de Juicio por Jurados al mencionarse antecedentes condenatorios durante los alegatos. Desde entonces, el expediente se convirtió en un terreno de disputa constante. Las defensas, encabezadas por Eduardo Gerard (representante de Cabrera) y Tulio Kamlofsky junto a Constanza Bonazzola (en representación de Mildemberger), impulsaron recursos que derivaron en un cambio de jurisdicción para garantizar imparcialidad. Esa decisión fue ratificada en mayo de 2024 por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, pero volvió a ser revisada en abril de 2025, cuando la Cámara de Casación ordenó continuar el trámite en el tribunal correspondiente. En paralelo, algunos imputados aceptaron juicios abreviados: Santini recibió tres años de prisión efectiva por robo agravado con arma de utilería, mientras que Cabrera y Mildemberger esperan la resolución del juez Fernando Martínez Uncal, que se conectó de manera remota para las audiencias. La situación de Cejas, defendido por Corina Beisel, quedó postergada por razones personales de su abogada. A casi cinco años del hecho, el caso Neo Game se convirtió en un símbolo de las dificultades del sistema judicial para dar respuestas rápidas y claras. Entre recursos, anulaciones y cambios de jurisdicción, el proceso exhibe un camino sinuoso donde cada avance parece seguido de un retroceso, y donde las defensas y la fiscalía mantienen un pulso constante que prolonga la definición.
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