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» Clarin
Fecha: 24/04/2026 07:24
Una base, una tapa, un relleno de queso y una cubierta de cebolla: la descripción de la fugazzeta no llega a capturar la felicidad que una porción de la variedad más argentina de la pizza le puede brindar a quien la come. Tampoco, la relevancia social, cultural e histórica que este plato tiene en el acervo gastronómico de la ciudad de Buenos Aires y del país. La fugazzeta se está revalorizando, y será el eje de un festival que busca ponerla en el pedestal que se merece. El Fugazzeta Fest se hará el fin de semana del 24 y del 25 de mayo en La Boca, y se anuncia como el primer festival gastronómico del barrio. Detrás está Jorge DAgostini, un gestor gastronómico y cultural que en la pre pandemia se propuso indagar en la historia de los íconos del sabor nacional. Así, publicó primero un celebrado libro sobre el alfajor y, el año pasado, otro sobre la identidad culinaria de La Boca titulado justamente La Boca, pizza, cocina, identidad. Y casi que con el tema de La Boca, se obsesionó. El libro es una exhaustiva investigación en la que rastreó en los orígenes, desde los pueblos originarios que habitaban la zona, hasta la innegable influencia de los inmigrantes mayoritariamente genoveses. Y, en su trabajo, se topó con una tesis provocadora: que, gastronómicamente hablando, quizás los criollos les aportaron más a los italianos que los italianos a los nacidos en estas tierras. A la pizza se le pone salsa de tomate en América, afirma y cita a Alberto Grandi, profesor de la Universidad de Parma, que publicó libros y tiene un podcast muy polémico en Italia en los que afirma que varios alimentos que se consideran tradicionales italianos tienen sus raíces en otras latitudes. DAgostini dice que todos se pelean por ser el dueño de la historia, quién fue el inventor, y que cuando uno menciona la palabra pizza empieza inmediatamente el debate. Pero con la fugazzeta no, aclara. Y menciona que incluso la influencer italiana @cooker.girl, que tiene 1,6 millón de seguidores en su cuenta de Instagram, hizo la receta de la fugazzeta destacando que es argentina. Es un producto nuestro. Y la gente cuando ve algo que es tan autóctono lo quiere probar. Así va creciendo, el turismo empuja, los influencers también lo van empujando, apunta DAgostini sobre la fugazzeta, y resalta otro dato clave: por primera vez, este año, llegó a los concursos de pizza internacionales. Esta incorporación refuerza el creciente reconocimiento internacional de la pizza argentina, que se consolida como un estilo único, con identidad propia y cada vez más valorado a nivel global, señalaron desde la Asociación de Pizzerías y Casas de Empanadas de la República Argentina (Apyce) respecto de la inclusión de la categoría fugazzeta argentina en el importante Campeonato de España de Pizzas Gourmet, que se hizo la semana pasada en Madrid. Desde la entidad vienen impulsando fuertemente el reconocimiento global de la singularidad tanto de la fugazzeta como de la pizza de muzza argentina. Es lo mismo que busca DAgostini, quien explica en su libro que la fugazza, una evolución de la focaccia genovesa, es la verdadera madre de la pizza porteña. El nacimiento de la pizza, alrededor de 1865 en La Boca, es muy potente. Con todo lo que los criollos e italianos vivieron ahí, dieron un producto distinto. A partir de la década del 30 cambia, con la modernidad y las pizzerías de la avenida Corrientes. Pero fugazza, fugazzeta y fainá nacen en el barrio, enfatiza y recuerda la venta callejera de estos productos en las aceras boquenses. El festival quiere recuperar algo de ese espíritu. Para eso, se unió con un grupo de emprendedores gastronómicos de La Boca y con la productora Levadura para armar un evento de entrada gratuita, el sábado 23 y domingo 24 de 12 a 18, en el predio de Del Valle Iberlucea 1001. Van a participar pizzerías del barrio y de otros lugares de Capital, y habrá cerveza, vermut y sifón para acompañar, shows de tango y murga, además de una agenda de actividades que está todavía cerrando, entre ellas un fugazzeta lab con un reconocido chef para hablar sobre el tomate criollo y la muzzarella bonaerense y cómo se integraron en este producto. Además, van a presentar el Circuito Pizzero, un recorrido por los lugares más emblemáticos de La Boca, como sus pizzerías, Caminito, el Museo Benito Quinquela Martín y La Bombonera. Pero lo que lo tiene más entusiasmado es el mural que hará en la pared de 10 metros del predio el artista plástico Martín Kazanietz, conocido como Gordo Pelota, que inmortalizará sobre ese muro a Pedrín el fainero boquense, que también está estampado en una bandera de la hinchada de Boca. Va a ser algo fundacional, vaticina DAgostini sobre esa obra, que quiere que se levante como un faro y un recordatorio del potencial gastronómico y turístico de La Boca. Poner al barrio en el mapa gastronómico de nuevo y que sea una de las capitales mundiales de la pizza, asegura, es lo que lo mueve. Ahora que se habla tanto de la misión, esa debería ser un poco de todos. Posicionarnos y decir somos distintos, pero podemos estar al nivel de Napoli, ¿por qué no?, desafía. Y le pone contexto al tema: Los platos hablan de una época y una condición social. La fugazzeta, entonces, habla de una historia de inmigración, de encuentro y de creación, pero también de revalorización de lo nuestro. La verdadera pizza argentina que pueda convertirse en un ícono gastronómico que los turistas quieran venir a conocer, probar y disfrutar. AS Sobre la firma Newsletter Clarín
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