23/04/2026 17:12
23/04/2026 17:11
23/04/2026 17:11
23/04/2026 17:11
23/04/2026 17:10
23/04/2026 17:10
23/04/2026 17:10
23/04/2026 17:09
23/04/2026 17:09
23/04/2026 17:08
» Clarin
Fecha: 23/04/2026 15:33
La apuesta del ministro Luis Caputo de expandir el horizonte del programa económico quedó sintetizada en que "los próximos 18 meses serán los mejores de las últimas décadas" en baja de inflación y crecimiento. Los datos de la balanza comercial muestran un aumento de las exportaciones robusto (agro y energía impulsados por la guerra en Medio Oriente) y modestia en las importaciones determinada por la caída o el estancamiento del nivel de actividad industrial. El saldo comercial de este año, según la Fundación Capital, alcanzaría los US$16.000 millones, que aún sin contar donde quedará el precio del petróleo a nivel mundial (hoy en torno de US$100 el barril y estiman que podría terminar en US$85) significarían US$5.000 millones más que en 2025, La "lluvia" de dólares a la que apuesta el Ministro de Economía se nutriría de fondos del BID y del Banco Mundial (US$3.000 millones) que, a su vez, podrían actuar como garantía para otro préstamo de bancos privados. A pesar de la danza de divisas, y a poco más de dos meses de vencimiento de deuda por unos US$ 4.200 millones. Economía no adelantó como pagará. El mercado no duda que pagará en tiempo y forma. Es claro que la compra de dólares por parte del Banco Central es una de las piezas fundamentales de los 18 meses dorados. En el año, el Gobierno lleva comprados US$ 6.400 millones en un mercado claramente ofrecido. Pero, ¿cuál sería el precio del dólar sin la demanda oficial? Un dólar mayorista en $1.378, el oficial en $1.400 y el blue en $1.415, todos bien lejos del techo de la banda cambiaria de $1.690, explican el excepcional momento cambiario que tiene como contracara la elevada inflación medida en dólares con impacto fuerte en algunas actividades clave. Para la economista Marina Dal Poggetto la inflación en dólares es de 18% desde las últimas elecciones como consecuencia del avance el indice del costo de vida y la baja del precio del dólar. Así, la Argentina se encamina a un país con más dólares por el campo, la agroindustria, por Vaca Muerta y la minería y más cara en términos competitivos para muchas actividades. Desde la "enfermedad holandesa" de 1960, cuando Holanda descubrió petróleo y gas en el mar y se apreció el tipo de cambio del florín frente al marco alemán; se conoce que esos procesos afectan a muchas otras actividades. Un informe sobre la construcción de la consultora Empiria de Hernán Lacunza, pone el foco en 15 meses de estancamiento y en que los costos, a pesar de eso, están en un máximo. Dice que el costo de construcción en "dólares subió 11% en el trimestre y acumula un aumento de 109% desde noviembre de 2023" y pronostica que esa tendencia se mantendrá en el segundo semestre. Seguramente los meses dorados del ministro Caputo tienen como punto de partida un dólar relativamente atrasado y tranquilo y una tasa de interés, como sucede ahora, negativa frente a la inflación medida en pesos. Garantizar ganancias en dólares en colocaciones en pesos (conocido como "carry trade") le rinde frutos al Gobierno en "anclar" una parte de los precios de productos que se exportan. Un resultado clave y determinante sobre el pronóstico de los meses dorados que es también un "clásico" se refiere a la cantidad de dólares que compren los argentinos por motivo ahorro, atesoramiento, incertidumbre o desconfianza. El tema es de tal importancia que desde hace meses hay tres economistas ( Ricardo Arriazu, Carlos Melconian y Rodolfo Santángelo) que vienen destacando la importancia del concepto Formación de Activos Externos sobre el futuro del plan económico. Consideran que la dolarización de portafolios de inversión (empresas, fondos, particulares, colchón, cajas de seguridad. etc) que hoy supera US $2.000 millones por mes y que antes de la últimas elecciones en un mes llegó a superar los US$ 6.000 millones es el resultado determinante para el futuro del plan de Caputo. La previa de los meses dorados muestra una economía en transición con superávit fiscal y externo haciéndose cara, con sectores que crecen y otros que no terminan de caer. Y, una vez más, dependiendo de la mayor o menor confianza para que se acerque o se aleje el camino hacia el refugio de los dólares por parte de los que pueden ahorrar. Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original