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» TN
Fecha: 22/04/2026 21:03
Chiquilinada: acción, actitud o comportamiento propio de un chico inmaduro, caprichoso o poco serio, especialmente cuando se espera una conducta más adulta. En política como en la vida hay que tener sentido de la ubicación. Saber ubicarse en el contexto. Ayer se cumplía el primer aniversario de la muerte del argentino más importante de la historia, el papa Francisco. ¿Daba para berrinche? ¿Era momento para hacer politiquería barata? Parece que algunos creyeron que sí. Victoria Villarruel habla de casta, pero no le pareció casta cuando se juntó con Gildo Insfrán en el Día del Héroe Formoseño. Un tipo que lleva 39 años gobernando Formosa. Tampoco le pareció casta cuando se juntó con Isabelita Perón, una expresidenta que cobra del Estado una jubilación de privilegio de $9.610.586. Y tampoco le pareció casta cuando se juntó con Ricardo Quintela, siendo que La Rioja está en manos del PJ hace 43 años consecutivos y siendo Quintela uno de los promotores de un golpe al gobierno que integra Villarruel. Tampoco le pareció casta pedir que los senadores ganen más mientras la clase media ajusta a lo loco. Y, bueno, cumplió. La evolución del sueldo de los senadores desde que asumió como vicepresidente habla por sí sola: en enero de 2024 cobraban $1.700.000; en diciembre de 2024, $7.500.000; en junio de 2025, $9.500.000; y en abril de 2026, $11.600.000. Desde que Villarruel asumió, los senadores se auto-aumentaron el sueldo un 582%. Pero esto no es casta. De todas maneras, la chiquilinada acá es hacer política usando la figura del papa Francisco. La versión oficial de lo que pasó ayer en la misa es que ella pidió estar sola y que quería estar alejada de toda la dirigencia política. La versión de Villarruel es que no quería estar con lo peor de la casta. Lo curioso es que la ceremonia de ayer en Luján fue bastante civilizada. De hecho, convivieron en la misma escena Axel Kicillof, Manuel Adorni, Diego Santilli, Carlos Bianco, Martín Menem, Wado de Pedro y Gustavo Menéndez. Y no pasó gran cosa. Leé también: Adorni participó de una misa en homenaje al papa Francisco junto a miembros del Gabinete y Kicillof ¿Entonces qué está haciendo Villarruel? Algunos creen que está preparando su candidatura presidencial para el año que viene. ¿Por qué? Porque la relación con el presidente Milei está absolutamente rota. Primero, porque hizo campaña con su propio logo imperdonable para Karina Milei. Segundo, porque cree que el presidente no le cumplió la promesa de seguridad y defensa. En un reportaje en LN+, Milei anunció que el área de seguridad quedaba para Villarruel. Nunca pasó. ¿Quién llegó? Patricia Bullrich. ¿Cómo terminó? Todo roto. Pero hay algo más. El Presidente considera que la vice trabaja para que el gobierno caiga. Por eso le dijo bruta traidora en La Rural. Y por si todo esto fuera poco, Milei nunca olvida que la vicepresidente lo trató de jamoncito en la única entrevista que dio en televisión. Ahí está la explicación de por qué la relación entre los Milei y la vice es irrecuperable. La pregunta es: ¿es un buen momento para jugar a los Pimpinela? Según datos de la UCA que se conocieron hoy, el 53,6% de los niños y adolescentes son pobres y el 30% de los chicos no come regularmente en Argentina. ¿Estamos para que gente grande haga estos papelones? Lo mismo ocurre con el otro campamento. El vocero de Kicillof, Roberto Navarro, dijo que Cristina Kirchner manda a destruir al gobernador desde San José 1111. Y Miguel Pichetto defiende, con algo de vergüenza, su nueva alianza con Guillermo Moreno. Ahora resulta que Pichetto no quiere hablar de la destrucción del INDEC que hizo Guillermo Moreno. La pregunta es: ¿qué credibilidad tiene una persona que fue 8 años diputado nacional ultramenemista, 18 años senador nacional primero duhaldista, después kirchnerista, candidato a vice de Macri, auditor general con Alberto Fernández, y ahora volvió al kirchnerismo? Esto también es el peronismo hoy: apostar a la renovación de la mano de Moreno y de Pichetto. Leé tambén: El loquero: cómo la interna entre Cristina y Kicillof anticipa un nuevo desastre peronista El gobierno no puede ni debe parecerse a este circo. No podés tener corruptos adentro. No podés tener internas berretas que dañan la gestión. Y tampoco deberías tener riñas de presidente y vice, porque es la clásica pelea de casta: Menem/Duhalde, De la Rúa/Chacho, Kirchner/Scioli, Cristina/Cobos, Cristina/Boudou, Alberto/Cristina. Mucho más cuando del otro lado hay gente peligrosa en serio. Gente que inventó el cepo, se robó la plata de los jubilados, compró jueces y fiscales, tiró abajo antenas, usó la AFIP para perseguir opositores, rompió el INDEC, se robó Ciccone, mató un fiscal, rompió diarios, destrozó al campo y le robó la plata a la Ciudad. No hay lugar para internas ni internitas ni peleítas por lugares cuando del otro lado tenés a la mafia activa. Piensen esto: cuando el poder cae en el ridículo, ya no necesita enemigos. Se autodestruye. Opiniones libres; hechos sagrados.
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