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La Paz » Politica con vos
Fecha: 22/04/2026 09:04
Criticó la presencia de figuras de todo el arco político y optó por un homenaje íntimo en Almagro. En el marco del primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco, la vicepresidenta Victoria Villarruel protagonizó un fuerte cruce simbólico con el resto de la dirigencia política al ausentarse de la ceremonia central en la Basílica de Luján, donde estuvieron el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, entre otros. Pese a que su presencia se daba por descontada, la titular del Senado decidió rendir tributo a Jorge Bergoglio en un escenario distinto y con un mensaje cargado de contenido político. El refugio en Almagro y la crítica a la «casta» Villarruel eligió la Basílica María Auxiliadora de Almagro, el templo donde el Sumo Pontífice fue bautizado, para realizar su homenaje. Desde allí, fue tajante al explicar por qué evitó la movilización a Luján: Me pareció que estaba lo peor de la casta política. La vicepresidenta, quien ejerce la presidencia interina por el viaje de Javier Milei a Israel, aseguró que buscaba un espacio de recogimiento y aprendizaje de las enseñanzas del Papa, alejado de intereses partidarios. La misa en Luján se había politizado, sentenció, calificando el acto central como un escenario de confrontación y exposición de dirigentes. Contraste con la ceremonia central Mientras Villarruel optaba por una conmemoración sin estridencias, la Basílica de Luján congregó a figuras de peso de la política nacional y provincial. En las primeras filas del santuario se ubicaron funcionarios del gobierno nacional como el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. El evento también contó con la presencia del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y otros referentes como Diego Santilli, marcando un contraste visual de convivencia política que Villarruel rechazó de plano. Según allegados a la vicepresidenta, su decisión fue una muestra de coherencia con sus creencias y una crítica directa a lo que denominó «politiquería de casta». Un aniversario marcado por la distancia Este movimiento de Villarruel se produce en un momento de alta sensibilidad, coincidiendo con el homenaje que el propio Milei rindió al Papa en el Santo Sepulcro de Jerusalén. La decisión de la vicepresidenta de desmarcarse del formato oficial en Luján evidencia una vez más la distancia que mantiene con ciertos sectores del arco político, incluso dentro de la estructura que hoy representa en el Ejecutivo. (La Voz)
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