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» La Nacion
Fecha: 22/04/2026 06:47
Abuso Entrá a la guía de servicio y encontrá los tips de los expertos sobre cómo prevenir, actuar y encontrar ayuda frente a este problema Niño prodigio sometido a una exigencia paterna lindante con la violencia familiar. Reinventor constante del pop, acostumbrado a reventar los rankings del mundo entero. Desmesurado globalizador de actitudes, gestos, movimientos y vestuarios. Showman icónico y bailarín revolucionario, generador de pasos y coreografías reverenciadas por el público y la industria. Visionario hacedor del videoclip como cortometraje cinematográfico. Genio creativo de excéntrica relación con la fama, el aislamiento emocional y la imperiosa necesidad de aprobación. Prisionero de una enfermiza relación con la estética y la imagen, que lo llevó a modificar de manera extrema las facciones de su rostro y el color de su piel. Habitante de una existencia controvertida, canonizada y condenada por igual, marcada sobremanera por las acusaciones de abuso infantil que continúan rodeando su vida personal y su trayectoria profesional. Dueño del misterio que generó su muerte imprevista, canalizadora de todo tipo de teorías conspirativas desde hace 17 años. Si hay una vida que condense luces y sombras tan marcadas, es la de Michael Jackson. Por eso no causó sorpresa que la producción de Michael, la biopic sobre el Rey del Pop, haya debido atravesar múltiples internas familiares, problemas legales, reajustes creativos, postergaciones forzosas y un gran miedo a la polémica, antes de desembarcar esta semana en los cines del mundo entero. Sabíamos que no iba a ser fácil de realizar -contó Antoine Fuqua, director del film-, pero no pensamos que fuera a costar tanto. ¿Qué hacer después de Bohemian Rhapsody, la película sobre Freddie Mercury y Queen? Graham King, productor del megasuceso, lo tenía muy claro. Desde el principio supe que era Michael Jackson -reveló-. Quería lograr una exploración profunda de la compleja vida del icono del pop, con el objetivo de humanizarlo, pero no edulcorarlo. Tras conseguir los derechos y firmar los acuerdos necesarios con The Estate of Michael Jackson (EMJ), entidad legal encargada de administrar el patrimonio económico, financiero, musical y simbólico del artista, el proyecto se puso en marcha. Corría noviembre de 2019 y King contrató al guionista John Logan (Gladiador, El aviador, 007: Skyfall y 007: Spectre) para escribir la trama. Dividida en tres grandes actos, concentrados en la etapa inicial de los Jackson Five, su apogeo indiscutido en las décadas del 80 y 90, y los años anteriores a su muerte, la columna vertebral del relato estaría dada por las investigaciones derivadas de las denuncias de abuso infantil contra el cantante y el arribo de la policía a su famosa finca Neverland. No estamos a la defensiva ni pretendemos declarar la inocencia de Michael -aseguró John Branca, director del EMJ y uno de los productores de la biopic-. Al final de cuentas era solo un hombre; y nuestro objetivo es contar su propia historia, porque hay un montón de gente ahí afuera contándola sin decir la verdad. Las críticas aparecieron de inmediato, surgidas en el ala familiar enfrentada al EMJ por disidencias en el control de los bienes y la gestión financiera de los albaceas legales. La primera fue Janet Jackson, hermana menor de Michael, que defenestró el discurso del primer guion, furiosa con el tratamiento que se le daba a la vida privada del astro. Sin embargo, la más brutal fue Paris Jackson, hija de Michael, que calificó a la biopic de deshonesta y llena de falsedades e imprecisiones. Lo que muestra no es real, pero lo vende como si hubiera sido real. Está pensada para complacer a los fans de mi padre que aún viven en la fantasía. Si la idea es que ellos queden muy contentos con la película, entonces yo elijo retirar mi apoyo, aseguró la actriz y modelo. La controversia se zanjó unilateralmente por parte de la EMJ, que decidió revisar los contenidos pero haciendo caso omiso de los cambios sugeridos por Paris Jackson. Además, por los datos que lograron saltar el fortísimo cerco informativo alrededor del film, habría dejado fuera del metraje final cualquier mención y/o aparición de Janet Jackson. Zarandeado por la crisis familiar interna, el afroamericano Antoine Fuqua asumió la dirección de la película en enero de 2023. Con la producción parada por la huelga de guionistas que sacudió Hollywood entre mayo y septiembre de ese año, el realizador de Día de entrenamiento y la trilogía de El justiciero se ocupó principalmente del casting. En esa tarea, secundó las decisiones de la matriarca del clan Jackson, Katherine, pilar fundamental de sus diez hijos, la conformación de los Jackson Five y la carrera solista de Michael. Su opinión resultó decisiva a la hora de elegir a Jaafar Jackson como el Rey del Pop. Todo estaba bien si quedaba en familia, ya que Jaafar es sobrino de Michael e hijo de Jermaine, bajista y segunda voz de los Jackson Five. Es el tipo de experiencia que te transforma para mejor -afirmó Jaafar después de un año de intenso entrenamiento-. Poder vivir en esos zapatos, sentir un poco de lo que él sentía, ver la vida como él lo hacía, era importante sentir esas cosas para poder partir de la verdad. Empecé por la voz, luego los gestos y, al final, los movimientos. Nunca intentando imitar o copiar las formas, siempre tratando de proyectar el verdadero significado de todo. Cumpliendo el cronograma a rajatabla, la filmación ocupó los primeros cinco meses de 2024, dejando el tiempo justo para que la post-producción garantizara el estreno mundial en octubre de 2025. Con todo listo para el gran desembarco internacional, estalló la bomba y el fantasma tan temido resucitó en las primeras planas. Por un error de la EMJ, las viejas denuncias contra Michael Jackson por abuso infantil frenaban, otra vez, el recorrido comercial de la biopic. El film quedó obligado a barajar de nuevo o perderlo todo. A lo largo de su vida, Michael Jackson enfrentó dos acusaciones criminales por abuso de menores: una en 1993 y otra en 2005. En el primero de los casos, Jackson llegó a un acuerdo extrajudicial con la familia del niño, que no presentó cargos formales. En el segundo, Michael fue juzgado en California y terminó siendo declarado no culpable por el jurado. Después de su muerte, tras aparecer mencionados en el documental Dejando Neverland (2019), otras dos personas presentaron demandas civiles alegando abusos prolongados. Y el mes pasado, cuatro hermanos iniciaron acciones legales por abuso y tráfico sexual infantil durante más de una década. Estos últimos procesos judiciales contra el EMJ están abiertos, y de ahí la idea de que la biopic estaría intentando influir en los tribunales desde lo mediático, buscando lavar la cara del astro musical vanagloriado por millones. Por eso el último tercio de la versión original de Michael habría estado centrado en la gestión de las acusaciones de los dos primeros casos, galvanizando una visión que exoneraría argumentalmente a Jackson mientras tildaba a los demandantes como oportunistas. Y lo hacía incluyendo menciones directas al menor de la primera denuncia, sin haber tenido en cuenta que el acuerdo extrajudicial firmado entre las partes prohibía de manera explícita la mención real o ficcionalizada del niño, en cualquier tipo de producción audiovisual. Una cláusula que, aparentemente, había escapado al escrutinio de los directivos del EMJ. Fueron los abogados de la entidad quienes descubrieron el problema en el que se estaba metiendo la biopic, justo cuando la película estaba terminada y lista para darse a conocer en octubre del año pasado. La solución fue drástica -reveló Fuqua-. Tuvimos que reescribir gran parte del final y convocar a los actores y los técnicos para grabar las nuevas escenas. Agregando 22 días de rodaje y sumando un costo adicional estimado entre 10 y 15 millones de dólares, solventado íntegramente por el EMJ, Michael se vio forzada a postergar su estreno unos seis meses. Exhibido por vez primera el pasado 10 de abril en una premiere especial organizada en Berlín, el corte final de la biopic habría modificado drásticamente su final y cercenado cerca de 30 minutos del metraje original. Según distintas fuentes que tuvieron acceso a la proyección, Michael terminaría con el astro en la época de los megaconciertos de presentación del disco Bad (1987), cerca de cinco años antes de que empezara su época más controvertida e ignominiosa. En general, las críticas coincidieron en señalar tres aspectos principales: la monumental interpretación de Jaafar Jackson, la espectacular recreación de los shows en vivo, y la notable ausencia de zonas grises y oscuras en el comportamiento íntimo del Rey del Pop. Abarcar toda la vida de Michael Jackson en una sola película es algo imposible -señaló Fuqua-, sobre todo si lo hacemos con la profundidad que lo hemos hecho. Una hipotética segunda parte podría girar sobre dos hitos concretos: la vida en Neverland y su histórica presentación en el Super Bowl de 1993. Las conversaciones para la secuela ya están en marcha, pero todo dependerá del éxito financiero y la repercusión popular de la primera película. Las proyecciones oficiales hablan de un arrollador suceso planetario. Por lo pronto, en solo 24 horas, el tráiler de Michael alcanzó más de 116 millones de visualizaciones y cientos de miles de clips viralizados en X y TikTok. Una marca que lo ubica como el avance de una película biográfica musical más visto en la historia del cine mundial, rompiendo el récord establecido por el tráiler de Taylor Swift: The Eras Tour. Solo resta saber si el resultado final intentará abordar la historia real con seriedad, respeto y apego a los hechos comprobados, o solo buscará un marketinero lavado de cara. Si la gente sale del cine habiendo conocido a otro Michael Jackson aseguró Fuqua-, estamos hechos.
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