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  • El circuito de Palermo que une a Fangio con Colapinto: la historia del KM0 donde nació el automovilismo argentino

    » Clarin

    Fecha: 22/04/2026 06:57

    En Palermo, a la altura de Figueroa Alcorta 5550, un cartel señala el "KM0". Y podría decirse que ahí empezó a escribirse la historia grande del automovilismo argentino. Hace casi ocho décadas, por esa recta frente al club GEBA aceleraban los autos de la Pre-Fórmula 1, con Juan Manuel Fangio como protagonista y Oscar Gálvez erigiéndose como el primer argentino en ganarles a los famosos pilotos europeos. Este 26 de abril, apenas a 1300 metros de ese sitio, se espera que medio millón de personas colme las calles para ver el Road Show de Franco Colapinto, que manejará un Lotus E20 de 2012 ploteado con los colores de su actual Alpine. La pregunta es cuántos sabrán que están parados tan cerca del antiguo Circuito de Palermo, el trazado urbano que en 1948, 1949 y 1950 reunió a la elite mundial de la competición. Los 4.865 metros de la pista todavía pueden recorrerse. Desde la largada en Figueroa Alcorta, el dibujo avanza hacia la calle Intendente Bunge, donde se levanta una de sus postales más simbólicas: la figura de bronce de El Quíntuple, obra del catalán Joaquim Ros Sabaté, realizada a escala real. Es una de las seis que existen en el mundo -las otras están en Montmeló, Monza, Montecarlo, Nürburgring y Stuttgart- y marca el punto central del Paseo Fangio, denominación que la Legislatura porteña oficializó por ley en 2011, en homenaje a los 100 años de su nacimiento. Desde allí, el recorrido gira a la derecha para ingresar al sector del Lago de Regatas. En una tarde otoñal de abril, el agua devuelve el reflejo de un sol pronto al ocaso. Bordea ese espejo de agua por la calle Andrés Bello y, antes de llegar a La Pampa, dobla a la izquierda para tomar Tornquist. Pasa frente al Golf Club y se abre en la Avenida de los Ombúes, un curvón amplio hacia la izquierda. Allí, el 28 de enero de 1949, dos días antes del Gran Premio Juan Domingo Perón que abría la Temporada Internacional, murió el francés Jean-Pierre Wimille, dos veces ganador de las 24 Horas de Le Mans y admirado por Fangio. Luego, un giro a la derecha lo llevaba -entonces en sentido inverso al actual- nuevamente a Figueroa Alcorta, hasta Dorrego. Tras una rotonda que aún conserva buena parte de su fisonomía original, el circuito se proyectaba hacia el río. Después de una horquilla a unos 150 metros, regresaba entre la arboleda de la avenida en un tramo sinuoso pero veloz, que desembocaba otra vez en la recta principal. Donde antes todo lo colmaba el estruendo de los Alfa Romeo, Ferrari, Maserati, Volpi-Chevrolet y Simca-Gordini, hoy manda la calma y el canto de los pájaros. El asfalto, que supo vibrar, ahora respira al ritmo de runners y skaters. Y entre ese pulso sereno, algunos curiosos se detienen frente a la estructura de bronce de El Chueco: allí, los más chicos se sientan al volante y juegan a ser pilotos, en un asiento cuyo metal, gastado por el tiempo y las manos, perdió su color original. En ese lugar espera Fernando Barragán, miembro de la Asociación Paseo Fangio. Y le cuenta a Clarín: En 2011, con motivo del aniversario 100° del nacimiento, una de las calles de ese circuito de casi cinco kilómetros iba a llamarse Fangio. Esa era la idea original. La Legislatura decidió tomar toda la traza y llamarlo Paseo Juan Manuel Fangio, sin que eso cambiara los nombres de las calles, lo que superó las expectativas de ese homenaje a Juan Manuel. La pregunta, entonces, surge sola: ¿qué hizo Fangio en este circuito? Y la respuesta está en el libro Fangio, sus 200 carreras. El 17 de enero de 1948, corrió por primera vez con un auto de Grand Prix: la Maserati 4CL. Fue en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires, inaugural de la segunda Temporada Internacional Argentina, una serie de carreras cuya primera edición había sido en 1947, con buena parte del automovilismo europeo de posguerra. El 6 de febrero de 1949, en tanto, el ídolo de Balcarce ganó el Gran Premio Jean-Pierre Wimille -en homenaje a quien había muerto nueve días antes- con un Volpi-Chevrolet en la categoría Fuerza Libre de Mecánica Nacional. Coincidentemente, un rato después, Oscar Gálvez venció en el Gran Premio Eva Duarte de Perón, segunda carrera de la Temporada Internacional, consagrándose como el primer triunfo de un piloto argentino sobre los extranjeros, con su Alfa Romeo 308. La algarabía fue tal que, tras cruzar la meta, tuvo que frenar por la invasión de público en la pista. Sede de las temporadas 1948, 1949 y 1950 -la primera se hizo en Retiro y la última, en 1951, en La Costanera-, Palermo albergó la época de oro del automovilismo, años en los que le competía al fútbol en su popularidad. Basta con ver fotos de esa época, con jornadas de 100 mil a 300 mil personas en las calles. Pero el circuito desafiante, con fardos de pasto delimitando el trazado, carreras bajo la lluvia y máquinas que rondaban los 100 km/h de promedio y podían superar los 200 en la recta larga de Figueroa Alcorta, se dejó de usar por su peligrosidad. Antes de Wimille, el 21 de marzo de 1948, Pablo Pessatti sufrió el choque fatal contra un árbol que partió su Alfa-Marino en dos tras perder el control en una de las curvas previas a pasar por GEBA, durante el Premio Otoño de la Fuerza Libre que ganó Fangio con el Volpi Chevrolet. Palermo siempre fue una referencia de nuestro automovilismo para aquellos que vivieron esa época de oro. Los primeros ocho campeonatos del mundo de la Fórmula 1 pasaron por acá: Farina, Ascari y Fangio, puntualiza Barragán, que se lamenta porque la exhibición del domingo, en la que un F1 volverá a acelerar en Argentina después de 14 años, podría haber terminado "en un lugar como este, con invitados, juntando dos figuras como Fangio y Colapinto, pasado y presente del automovilismo argentino. Pero el solo hecho de mencionar que existe el Paseo Fangio, que hay un lugar que evoca el inicio de la Fórmula 1 y en el que Fangio fue protagonista, enarbolando la bandera del automovilismo nacional; que hay un monumento y un circuito que se puede recorrer... Después, la gente podrá optar. Ese día va a estar obnubilada, seguramente, pero quizá algunos se acerquen si conocen la historia de este sitio, se ilusiona. Ojalá estas líneas sirvan para eso. Una por una, las carreras de Juan Manuel Fangio en el Circuito de Palermo con la elite de Europa 17 de enero de 1948, Gran Premio Ciudad de Buenos Aires Fangio participó en la categoría Autos Especiales con una Maserati 4CL que la escudería Naphtra-Course puso a disposición del ACA, a cambio del pago del transporte, primas de partidas y mecánicos. Final a 25 giros, en un trazado de 4865 metros. Promedio: 100 km/h, récord de vuelta en 111. 100 mil personas en los bordes del circuito. Fangio abandonó por problemas de bujías. 14 de febrero de 1948, Premio Dalmiro Varela Castex. Fangio es octavo con un Simca-Gordini, una máquina pequeña de 400 kilos que había usado en el gran premio Ciudad de Rosario. Mucha más gente que en enero, por el rendimiento de Fangio y Oscar Gálvez. "Gordini se había portado muy bien conmigo y no podía negarme a correr con el Simca. Pero Palermo no era Rosario. Las rectas largas me perjudicaban y me pasaban como si estuviera parado", contó El Chueco. 30 de enero de 1949, Gran Premio Juan Domingo Perón Un año después, en Palermo hubo 350 mil personas para la primera carrera de la temporada. Fangio fue cuarto con la Maserati 4CLT número 24. 6 de febrero de 1949, Gran Premio Jean Pierre Wimille. Categoría Fuerza Libre de Mecánica Nacional: 1° con un Volpi-Chevrolet, bajo la lluvia. "Fue para mí muy significativo, pues guardaba los mejores recuerdos del campeón francés, que había tenido muy buenos gestos conmigo", destacó Fangio Luego, corrió el Gran Premio Eva Duarte de Perón, segunda carrera de la Temporada Internacional, y fue 2° con la Maserati 4CLT. Ascari, líder, tuvo que abandonar y Oscar Gálvez heredó la punta para el primer triunfo de un piloto argentino sobre los extranjeros, con su Alfa Romeo 308. 18 de diciembre de 1949, Gran Premio Juan Domingo Perón. Fangio es 2° en Fórmula Libre con la Ferrari 166, en el comienzo de la Temporada Internacional. El argentino batió el récord de pista en los entrenamientos de la mañana del miércoles. Ganó Ascari con su Ferrari oficial. Fangio venía de correr en Europa con el Equipo Argentino Achille Varzi. 8 de enero 1950, Premio Eva Duarte de Perón. Fangio fue 4° con la Ferrari 166 en la categoría Fórmula Libre. Sobre la firma Newsletter Clarín

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