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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 21/04/2026 14:05
El diputado provincial, coordinador de La Matanza y profesor de Informática, Luis Ontiveros, advirtió sobre problemas en la formación tanto de alumnos como de futuros docentes en la Provincia de Buenos Aires: Estamos formando alumnos para un mundo que ya no existe. En una entrevista con Infobae, el legislador denunció que las políticas vigentes en la educación provincial profundizan una lógica de baja exigencia, desconectada de los desafíos actuales del aula y del trabajo, sobre todo ante el avance de la tecnología y la inteligencia artificial. La preocupación central de Ontiveros apunta al régimen académico vigente, que según describe prioriza que los alumnos avancen de año sin garantizar aprendizaje real. El régimen académico vigente consolida un modelo donde lo importante es que el alumno avance, no que aprenda. Se flexibilizan criterios, se diluye la repitencia y se debilita la evaluación. Eso termina institucionalizando la baja exigencia, explicó a este medio. Y agregó que la reducción de la exigencia y la pérdida de rigor en la evaluación producen una ficción educativa y, en consecuencia, egresados sin las herramientas necesarias para enfrentar el entorno profesional y social contemporáneo. Críticas al régimen académico Ontiveros, egresado del Instituto Superior del Profesorado Joaquín V. González y licenciado en Informática con mención en la Enseñanza, transitó roles en instituciones públicas y privadas, como profesor, inspector de enseñanza y directivo. Desde este recorrido, sostuvo que la autonomía docente fue erosionada y que la valoración de la evaluación quedó relegada dentro del sistema. Y advirtió: La promoción casi automática, la fragmentación de contenidos y la pérdida de peso de la evaluación. El sistema termina adaptándose al alumno, en lugar de ayudar al alumno a superarse. El docente declaró que el debilitamiento de la evaluación no solo afecta los aprendizajes reales, sino que reduce la autoridad de los educadores en el aula y distorsiona el sentido mismo de la inclusión educativa. La inclusión es necesaria, pero no puede ser a costa de la calidad. Incluir no es bajar la vara, es garantizar que todos aprendan. Hoy muchas veces se confunde inclusión con facilitar la aprobación, aseguró. El otro eje crítico que señaló es la crisis de la formación docente. Para Ontiveros, tanto los contenidos como la didáctica y la capacitación en nuevas tecnologías resultan insuficientes para los retos actuales. Y afirmó: Los profesorados están desactualizados respecto a la realidad del aula. Falta formación sólida en contenidos, en didáctica aplicada y, sobre todo, en tecnologías e inteligencia artificial. En su diagnóstico, las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial no solo están modificando el mundo laboral, sino que transformaron radicalmente los modos de enseñar y aprender. Sin embargo, denunció que ni la escuela ni los institutos de formación docente acompañan ese cambio. Y consideró que los futuros profesores egresan de los profesorados con poca preparación para integrar los desarrollos digitales en la práctica cotidiana y que, ante la ausencia de formación sólida, terminan improvisando frente a situaciones para las que no fueron preparados. Este escenario impacta directamente en la calidad educativa y debilita la autoridad institucional y pedagógica, un fenómeno que Ontiveros identifica como una de las causas principales de la crisis. Un docente que no fue bien formado tiene menos herramientas para enseñar, evaluar y sostener la autoridad pedagógica, argumentó. La brecha entre habilidades demandadas y la preparación real Consultado sobre las competencias que el sistema escolar actual no logra desarrollar, Ontiveros mencionó el pensamiento crítico, la resolución de problemas y las verdaderas competencias digitales como los grandes déficits tanto en alumnos como en futuros educadores. Y alertó sobre el desfase respecto a las demandas de un mundo atravesado por la inteligencia artificial, donde la transformación de los empleos afecta incluso a profesiones calificadas. Para el especialista, la falta de actualización en la formación tiene como resultado egresados ilusionados con una preparación que no resulta efectiva en la vida real. Egresan sin herramientas suficientes. El sistema les hace creer que están preparados, pero después el mundo real les muestra lo contrario, advirtió. Entre sus propuestas incluye iniciativas de cambio sustancial: Hay que encarar una reforma integral: revisar el régimen académico, recuperar la exigencia y la evaluación, y transformar la formación docente, incorporando tecnología, inteligencia artificial y prácticas reales de aula desde el inicio, indicó el diputado a Infobae. Finalmente, Ontiveros determinó que la educación debe ser una herramienta efectiva de libertad e igualdad, pero eso solo será posible con decisión política y estándares rigurosos tanto en formación como en exigencia académica. Si no hay conocimiento, exigencia y buena formación docente, lo que se genera no es inclusión, sino más desigualdad, concluyó.
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