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Fecha: 21/04/2026 15:45
En una nueva audiencia del juicio oral por la causa Cuadernos, el Tribunal Oral Federal 7 escuchó la declaración de varios empresarios imputados que se retractaron de las confesiones que habían hecho en 2019 frente juez Claudio Bonadio, que murió en 2020. Este martes fueron citados Mario Ludovico Rovella (de Rovella Carranza SA, de San Luis), Guillermo Escolar y Oscar Sansiñena (de Cleanosol Argentina S.A.), Tito Biagini, José Gerardo Cartellone, Luis Armani y Juan Bautista Pachela. Rovella negó todos los hechos que se le imputan y aseguró que nunca entregó dinero al financista Ernesto Clarens. El empresario explicó que su confesión inicial, donde admitió el pago de coimas, fue motivada por la necesidad de evitar su detención y dejó constancia de su intención de no decir la verdad en un acta ante escribano del 28 de febrero de 2019, incorporada al expediente. El acusado aseguró que declaró como arrepentido porque se encontraba ante una situación de coacción psicológica". Se me hizo saber que, si no declaraba en ese sentido, sería privado de mi libertad. En esas condiciones, no tenía nada de lo cual arrepentirme, porque los hechos simplemente no habían ocurrido, declaró. El dinero que se me atribuye haber entregado nunca existió. También se ha afirmado que en dos oportunidades transportamos dinero; eso tampoco es cierto, agregó Rovella ante los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori. El empresario Guillermo Escolar calificó sus declaraciones anteriores como un invento producto de las presiones observadas en el juzgado, donde quienes no confesaban terminaban presos. Junto a Sansiñena, también dejó un acta notarial al día siguiente de su primera indagatoria para documentar esa situación. Ambos reconocieron conocer a Clarens y recordaron alguna conversación sobre aportes para la campaña de 2011, pero negaron cualquier pago. Todos quedaban presos y cuando cambiaban su declaración y decían que habían pagado a Clarens, quedaban libres, remarcó Escolar. Biagini, Cartellone, Armani y Pachela se negaron a declarar en esta instancia. La causa se originó a partir de los cuadernos del exchofer Oscar Centeno, cuyas anotaciones detallaban un mecanismo sistemático de cobro de coimas a empresas a cambio de la adjudicación de obras públicas durante más de una década. Leé también: Causa por la presunta evasión de $19.000 millones: pidieron agravar las acusaciones contra Tapia y Toviggino La acusación sostiene que Cristina Kirchner y funcionarios de su gobierno llevaron adelante un plan integral en el cual implementaron una logística ceñida a la recaudación de dinero que empresarios de la construcción, de energía y del transporte, entre otros, entregaban a modo de contraprestación, a cambio de beneficios que le eran otorgados a las compañías que representaban. El sistema de recaudación ilegal contó con, cuanto menos, dos canales independientes, aunque complementarios y funcionales entre sí. En el primero eran los propios funcionarios públicos los que recaudaban el dinero en efectivo garantizado por los empresarios.
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