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Parana » AIM Digital
Fecha: 21/04/2026 12:46
Aunque el verano suele asociarse con el uso de protector solar, los especialistas advierten que su aplicación debería mantenerse durante todo el año. Con la llegada del frío, muchas personas reducen o abandonan este hábito, sin tener en cuenta que la radiación ultravioleta continúa afectando la piel incluso en días nublados o con bajas temperaturas. En esta nota de AIM algunos aspectos a tener en cuenta. Durante el otoño e invierno, la exposición al sol puede parecer menos intensa, pero los rayos UVA responsables del envejecimiento prematuro y de daños acumulativos en la piel están presentes todo el año y atraviesan nubes y vidrios. Por eso, el uso diario de protector solar sigue siendo una de las principales herramientas de prevención. Además, las condiciones climáticas propias de esta época, como el viento, el frío y la baja humedad, contribuyen a la sequedad y sensibilidad cutánea. Esto puede generar tirantez, descamación o irritación, especialmente en zonas expuestas como el rostro y las manos. En ese sentido, profesionales de la salud recomiendan reforzar los cuidados diarios con una rutina simple pero sostenida: limpieza suave, hidratación adecuada y protección solar. También es importante elegir productos acordes al tipo de piel y prestar atención a cambios o lesiones que requieran consulta médica. Otro aspecto a tener en cuenta es que, aunque las actividades al aire libre disminuyen en comparación con el verano, muchas personas siguen expuestas al sol durante caminatas, traslados o actividades laborales. En estos casos, aplicar protector solar antes de salir de casa y reaplicarlo si la exposición se prolonga resulta clave. De esta manera, incorporar el cuidado de la piel como un hábito durante todo el año no solo contribuye a mantener su salud y aspecto, sino que también permite prevenir enfermedades a largo plazo. El invierno, lejos de ser una excepción, es una oportunidad para sostener y reforzar estos cuidados.
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