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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 20/04/2026 18:24
El sector energético argentino cerró el primer trimestre de 2026 con un superávit comercial histórico, impulsado por el incremento de exportaciones y la caída de importaciones. De hecho, en los primeros tres meses del año, el sector consiguió un saldo positivo de USD 2.405 millones, constituyéndose en el mayor resultado histórico para un período de enero a marzo, según confirmó el Indec. En ese lapso, las exportaciones energéticas totalizaron USD 2.837 millones, con un avance interanual del 1,9%, mientras que las importaciones del sector tuvieron una baja de 35,7%, cayendo hasta USD 432 millones. Este desplome de compras externas constituye la cifra central que explica el récord de balanza. En tanto, en marzo, la industria alcanzó un saldo positivo de USD 1.090 millones, también la mayor marca para un mes individual desde que se tiene registro en el país. Este resultado se inscribe en una tendencia más amplia: la balanza comercial general registró un superávit de USD 2.523 millones en el mismo mes, consolidando 29 meses consecutivos de saldos positivos para la economía nacional. Según publicó el Indec este lunes, las exportaciones energéticas alcanzaron USD 1.235 millones en marzo, un crecimiento del 23,2% respecto de igual mes del año anterior. La contracara fue la brusca caída de importaciones, que descendieron un 38,5% interanual hasta los USD 145 millones. Este fenómeno conjuga un alza relevante en volúmenes exportados (29,1%) con una disminución de precios internacionales (4,5%), según el instituto estadístico oficial. El ministro de Economía, Luis Caputo, subrayó la magnitud de los registros y enfatizó en redes sociales que las exportaciones de combustibles y energía durante marzo representaron una marca sin precedentes para el país. Se registró un récord de exportaciones de Combustibles y Energía, alcanzando un superávit comercial energético de USD 1.090 millones, el mayor de la historia para un mes individual, subrayó el titular del Palacio de Hacienda. Este alza en las exportaciones podría relacionarse con la suba de precios internacionales del petróleo en el marco de la guerra en Medio Oriente, que alcanzó valores superiores a los USD 119 por barril. Sin embargo, el registro aduanero de marzo se corresponde con operaciones iniciadas hasta 45 días antes del embarque. El desarrollo de Vaca Muerta y el boom exportador hasta 2035 En el trasfondo del salto exportador emerge la expansión de Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos que se configura como eje central del nuevo perfil energético argentino. El resultado actual contrasta con décadas de fragilidad energética. Entre 2003 y 2010, la balanza comercial del sector acumuló un superávit de USD 35.000 millones, pero entre 2011 y 2023 el saldo se revirtió y el déficit acumulado alcanzó los USD 35.600 millones. La causa fue una combinación de factores: la producción de petróleo cayó de forma sostenida hasta 2017, golpeada por precios locales desacoplados de los internacionales y el agotamiento de yacimientos convencionales. En el caso del gas, el deterioro fue paralelo, agravado por el crecimiento de la demanda interna. El costo fiscal fue elevado. Las tarifas permanecieron congeladas o con aumentos muy por debajo de la inflación durante extensos períodos, lo que obligó al Estado a sostener el consumo energético con subsidios que promediaron 1,7 puntos del PBI a lo largo de la última década, según consignó un informe de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH). En 2025, esa cifra se redujo al 0,6% del PBI USD 3.999 millones, un reflejo del cambio de tendencia impulsado por la recuperación de la producción no convencional en Vaca Muerta y la caída de las importaciones. Por primera vez en la historia disponemos de recursos para abastecer la demanda local y, a la vez, conformar una plataforma de exportación a gran escala destinada a abastecer la demanda mundial, sostiene el estudio del CEPH. Proyecciones del mismo estudio aseguran que, de consolidarse el desarrollo de los recursos no convencionales, la Argentina podría exportar hasta USD 41.758 millones anuales para 2035. Para alcanzar ese escenario, será necesario que las inversiones anuales oscilen entre USD 12.000 millones y USD 21.000 millones en la próxima década, acompañado por un marco regulatorio estable y precios internos alineados con los estándares internacionales. La Argentina posee reservas para abastecer el mercado interno de petróleo durante más de cien años y de gas natural por más de dos siglos, sostiene la CEPH. El país aspira a convertirse en un gran exportador de energía hacia 2030, con foco en acelerar la producción de gas no convencional, consolidar proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) y mejorar la eficiencia operativa para maximizar volúmenes exportables. El desarrollo pleno de este potencial implicaría un salto en el consumo de insumos importados: para 2035, las estimaciones empresarias prevén importaciones energéticas por USD 4.080 millones y una balanza comercial del sector superavitaria en USD 37.678 millones. Evolución de la balanza comercial y sectores clave en marzo de 2026 El informe del Indec confirma que el desempeño favorable del sector energético fue parte de un contexto comercial general robusto. Las compras al exterior totalizaron USD 6.122 millones, con un alza interanual leve del 1,7%, explicada íntegramente por un aumento de precios del 5,8%, ya que las cantidades importadas se redujeron 3,7%. Tanto la serie desestacionalizada como la tendencia-ciclo marcaron subas marginales de 0,4% y 0,2% en comparación con febrero. En cuanto a exportaciones, todos los rubros presentaron mejoras interanuales. Los Productos Primarios exhibieron el mayor aumento, con un salto de 56,2% interanual hasta USD 845 millones, apalancado por una suba en volúmenes exportados del 62,7%. Dentro de este segmento, los cereales aportaron USD 421 millones adicionales. Las Manufacturas de Origen Industrial alcanzaron USD 2.401 millones (26,4%), mientras que las exportaciones de Manufacturas de Origen Agropecuario treparon hasta USD 2.659 millones (18,9%). Las importaciones mostraron comportamientos mixtos según el segmento. El rubro con el mayor salto porcentual fue el de bienes ingresados por servicios de courier, con un crecimiento del 105,9% interanual. Por monto absoluto, los alimentos y bebidas básicos para la industria lideraron con USD 171 millones adicionales (61,7%). Las importaciones de vehículos automotores crecieron 17,3% (USD 68 millones más), mientras que las compras de bienes intermedios subieron 10,2% hasta USD 2.177 millones. En contraste, las importaciones de combustibles y lubricantes se desplomaron un 38,5%, una caída de USD 91 millones, motivada por bajas tanto en precios (31%) como en cantidades (10,2%). En el desglose de socios comerciales, Brasil se posicionó como principal contraparte, aunque el saldo fue deficitario en USD 295 millones. Las exportaciones hacia ese país aumentaron 12,2% (USD 1.151 millones) y las importaciones cayeron 7,7% (USD 1.446 millones). Con China, la balanza también fue negativa en USD 517 millones, si bien las ventas argentinas al gigante asiático experimentaron una suba del 139,3% hasta USD 690 millones, y las compras bajaron 5,3%. El intercambio con la Unión Europea reflejó un déficit menor de USD 36 millones, con exportaciones por USD 807 millones (31,9%) e importaciones por USD 843 millones (4,3%). Por su parte, Estados Unidos se ubicó como segundo destino de los envíos argentinos, con un saldo positivo de USD 292 millones. Las exportaciones hacia ese país fueron de USD 823 millones, un salto interanual del 44,5%, mientras que las compras crecieron 5,3% hasta USD 530 millones.
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