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La Plata » El dia La Plata
Fecha: 20/04/2026 03:54
A diferencia del año pasado, ahora el IPC es más alto que el ICL que combina inflación y sueldos. Si bien hay martilleros que afirman que hay más rescisiones de contratos, otros dicen que es por búsqueda de espacios El mercado inmobiliario atraviesa un momento de reconfiguración y cambio de tendencia. El poder adquisitivo de los inquilinos ha disminuido y eso lleva a que se generen rescisiones o cambios de hábitos: volver a la casa de los padres o compartir gastos en el caso de estudiantes o bien buscar un inmueble más accesible a la hora de pagar el alquiler. A su vez se modificó la variable de ajuste: el Indice de Contratos de Locación (ICL), que combina inflación más sueldos, pasó a ser menor con respecto al Indice Precios al Consumidor (IPC), inflación, a diferencia de lo que ocurrió a lo largo del año pasado y los primeros meses de este 2026. Uno de los datos más relevantes de los últimos meses es el cambio en el peso de los índices. Durante gran parte del último año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) era el elegido porque contemplaba sumas moderadas. Sin embargo, la tendencia ha comenzado a virar, posicionando al Índice de Contratos de Locación (ICL) por debajo de la inflación general (IPC). Los números del IPC mantienen un fuerte peso en contratos de corta actualización. Para los contratos que tienen actualizaciones en mayo, el IPC cuatrimestral se sitúa en un 12,55%, mientras que el semestral alcanza el 18,02%. En plazos más cortos, el trimestral registra un 9,48% y el bimestral un 6,40% . En cambio por ICL los contratos tienen subas más bajas: trimestral: 6,86%; cuatrimestral: 9,19%; y semestral: 13.35% -ver gráfico-. A pesar de que estos porcentajes parecen menores comparados con los picos del año pasado, la realidad parece ser distinta. Para muchos locatarios, cada ajuste se vuelve inalcanzable, ya que cualquier mínimo aumento desequilibra una economía doméstica que ya opera al límite. El impacto de estos ajustes ha disparado el número de rescisiones contractuales durante los meses de marzo y abril. Si bien el año comenzó con un fuerte dinamismo enero y febrero registraron una gran cantidad de contratos nuevos, el ritmo decayó abruptamente a mediados de marzo. Muchos inquilinos, al enfrentarse a la imposibilidad de afrontar el nuevo monto mensual, sumado al costo de las expensas, los servicios de agua, luz y gas, optan por interrumpir el contrato. Las estrategias de supervivencia son variadas: búsqueda de opciones más económicas: Muchos contratos actualizados por IPC quedan, en la práctica, por encima del valor real de mercado de la zona. El retorno a los orígenes: Un número creciente de jóvenes y adultos se ve obligado a volver a la casa de sus padres ante la imposibilidad de sostener una vida independiente. Vivienda compartida: La tendencia de juntarse con amigos para dividir gastos se ha vuelto una solución recurrente para evitar la rescisión total. Ante la fragilidad económica de una gran parte de los locatarios, la figura del martillero como mediador ha cobrado una importancia vital. La martillera pública Gisela Agostinelli destacó que muchos inquilinos solicitan formalmente hablar con los propietarios para gestionar bonificaciones sobre el incremento de la actualización. La lógica es clara: para un propietario, hoy puede ser más rentable mantener un buen inquilino con una renta levemente bonificada que enfrentar la vacancia de la propiedad en un contexto donde las consultas han descendido. El mercado de alquileres navega aguas inciertas. Por un lado, la oferta se mantiene estable, pero por otro, el poder adquisitivo dicta una nueva norma porque ha tenido un claro retroceso y cada vez genera más complicaciones para las familias al afrontar los gastos básicos. El cambio de tendencia que pone al ICL en una posición más favorable frente al IPC podría ser el respiro que el sector necesita, pero por ahora, el fantasma de las rescisiones y el encarecimiento de los servicios básicos siguen siendo los principales desafíos para quienes buscan mantener un techo en la Argentina de hoy. La suba de la inflación en los últimos meses llevó a que el pago del alquiler represente casi el 50 por ciento de los ingresos de los inquilinos, según distintos estudios realizados en el mercado. Expertos destacan que por el momento no se observa una morosidad en el pago del alquiler porque sigue siendo la prioridad en las familias que alquilan. El panorama, sin embargo, no es uniforme para todos los profesionales del sector. El martillero público Santiago López Akimenco, integrante del Foro Profesional Inmobiliario, ofreció una perspectiva contrastante basada en su cartera actual. Según el profesional, en su experiencia reciente no han registrado situaciones de imposibilidad de pago, ni demoras o atrasos en los alquileres. En cuanto a las bajas de contratos, señaló que las pocas rescisiones atendidas en su oficina en los últimos tiempos no se deben a dificultades financieras, sino a la búsqueda de otro tipo de propiedad por parte de los inquilinos. Otros profesionales también señalaron que, hasta el momento, las aplicaciones de los índices se han venido realizando en su totalidad sin mayores contratiempos, aunque se mantiene una actitud cautelosa sobre cómo prosigue más adelante el mercado. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. 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