19/04/2026 22:43
19/04/2026 22:43
19/04/2026 22:43
19/04/2026 22:42
19/04/2026 22:42
19/04/2026 22:42
19/04/2026 22:42
19/04/2026 22:42
19/04/2026 22:42
19/04/2026 22:42
Concordia » Saltograndeextra
Fecha: 19/04/2026 20:59
El cruce del río y la organización en suelo argentino El 19 de abril de 1825 se consolidó uno de los hitos más significativos para la región del río Uruguay: el Desembarco de los 33 Orientales. Este movimiento, también conocido como la Cruzada Libertadora, se gestó en Buenos Aires, donde exiliados de la antigua Banda Oriental conspiraron para liberar el territorio de la ocupación del Imperio del Brasil. Bajo el dominio brasileño, el territorio era denominado «Estado Cisplatino» y estaba gobernado por el vizconde de la Laguna, Carlos Federico Lecór. La expedición partió el 1 de abril de 1825 desde la costa de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires. Según las memorias del cronista y expedicionario Juan Spikerman, los patriotas navegaron en dos lanchones y permanecieron ocultos en las islas del delta del Paraná, específicamente en la zona de Brazo Largo, hasta el 18 de abril. El cruce final hacia la costa oriental fue una maniobra de alto riesgo, realizada de noche para eludir el patrullaje de la Marina Imperial brasileña, que en ese momento era la mayor potencia militar de la región. Composición y objetivos de la expedición A las 11 de la noche del 19 de abril, el grupo liderado por Juan Antonio Lavalleja y Manuel Oribe desembarcó en el Arenal Grande, en la playa de la Agraciada, a orillas del río Uruguay. Allí enarbolaron la bandera tricolor con la inscripción «Libertad o Muerte», jurando expulsar a las fuerzas extranjeras. El financiamiento de la gesta provino en gran medida de sectores saladeristas porteños y del apoyo encubierto del gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Investigaciones históricas destacan que la composición del grupo era heterogénea y no exclusivamente «oriental». Según el historiador Aníbal Barrios Pintos, entre los cruzados hubo cuatro argentinos, cuatro paraguayos y una persona nacida en Mozambique. La lista oficial, certificada por Lavalleja en 1830, incluye también a los esclavos Joaquín Artigas y Dionisio Oribe, quienes fueron liberados tras sumarse a la lucha. De la «Cruzada Libertadora» a la independencia El objetivo inicial declarado por Lavalleja era la reincorporación de la Provincia Oriental a las Provincias Unidas del Río de la Plata. De hecho, documentos de la época mencionan que el voto general tras el levantamiento era por la unidad con las demás provincias argentinas. Sin embargo, la dinámica del conflicto bélico entre Brasil y las Provincias Unidas, sumada a la mediación de Inglaterra, derivó en un resultado no planificado originalmente por los expedicionarios de 1825. Apenas cuatro meses después del desembarco, el 25 de agosto de 1825, se produjo la Declaración de la Independencia. Este proceso culminó con la creación del Estado Oriental del Uruguay como nación soberana, separada tanto de Argentina como de Brasil. Hoy, el Desembarco de los 33 Orientales se recuerda en ambas orillas como un símbolo de la lucha regional por la libertad y la autodeterminación.
Ver noticia original