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  • Los Calandria, la vigencia de una historia musical de Gualeguay

    Gualeguay » Debate Pregon

    Fecha: 19/04/2026 12:13

    Los Calandria, la vigencia de una historia musical de Gualeguay En el Patio Gastronómico, la música volvió a reunir a Los Calandria con su público. Pedro González repasó el presente sin Nacho, el valor de la música local y anécdotas que forman parte de la identidad cultural de Gualeguay. El pasado domingo, el Patio Gastronómico volvió a convertirse en punto de encuentro para vecinos y músicos con una nueva edición de la Peña de El Patio. En ese escenario, cargado de cercanía y pertenencia, se presentó una vez más una de las expresiones más representativas del folklore de Gualeguay. El grupo conocido como el Dúo Calandria, integrado por los hermanos Pedro y Nacho González, una dupla que dejó una huella profunda en la música local. Hoy, en una nueva etapa, el proyecto continúa bajo el nombre de Pedro y Gustavo Calandria, sin la presencia de Nacho, pero con la misma esencia que los caracterizó desde sus inicios. Lo que siempre nos ha motivado a andar la provincia y el país es la música, contó Pedro González en diálogo con El Debate Pregón, dejando en claro que, más allá de los cambios, la motivación sigue intacta. En esta nueva formación, Pedro comparte escenario con su hermano Gustavo, sumando además el acompañamiento de Jaime Cardoso en acordeón, lo que le da continuidad al sonido que los identifica. La presentación en el Patio no fue una más. Se trató de un reencuentro con el público local, ese que ha acompañado el recorrido del grupo durante años. Venimos a compartir lo que sabemos hacer desde hace mucho tiempo. Este es un escenario más, pero siempre es especial tocar en casa, expresó. Fieles a su identidad, el repertorio continúa profundamente ligado a lo regional. La propuesta se sostiene en autores locales y en el folklore tradicional. Siempre apuntamos a lo regional, a los autores de nuestro pueblo: Adolfo Cosso, el Turco Héctor Ahibe, Raúl Ponce, Omar Morel, y el correntino Hugo Duraczek, entre tantos otros. Es lindo cantar lo que se cocina acá en casa, remarcó. Esa decisión no es casual, sino una postura artística clara: sostener y difundir la identidad cultural de Gualeguay. La propuesta nuestra siempre ha sido con total convicción en lo regional y en el folklore tradicional, afirmó. El vínculo con el público La relación con el público, construida a lo largo del tiempo, también es parte fundamental de esa identidad. Cuando fue consultado sobre cómo los recibe el público, Pedro recordó con afecto: Alberto Pérez, en especial, nos recibía muy bien. Don Pérez, que en paz descanse, mi amigo. Y ese vínculo aparece inevitablemente en la memoria de espacios que marcaron época, como el recordado bar de Alberto Pérez, protagonista de una de las historias publicadas en el suplemento aniversario de El Debate Pregón. No solo durante la entrevista, sino también luego, en una charla con quien escribe nieto de Alberto, Pedro continuó recordando anécdotas vividas en aquel bar. Allí, entre música, encuentros y largas noches, se gestaron muchas de las vivencias que hoy forman parte del recorrido del grupo. De ese lugar surge una anécdota que Pedro revive con humor. En una de esas noches, un hombre de chaqueta fue presentado en tono de broma como médico traumatólogo. Con el correr de las horas y algunas copas de más, la situación se volvió aún más pintoresca. Don Pérez lo cachó enseguida y dijo: cómo chupa el médico este curandero qué va a ser médico, recordó entre risas, reflejando el clima de camaradería que se vivía en aquel espacio. La Pandemia, un antes y después Pero el camino no estuvo exento de dificultades. La pandemia marcó un freno importante en la actividad artística, especialmente para quienes tenían una fuerte presencia en distintos escenarios del país. Se paralizó todo. Nosotros veníamos trabajando mucho a través de UATRE, tocando en la Rural de Palermo durante varios años. Después de la pandemia, eso se cortó y dejamos de andar por el país, explicó Pedro. En ese sentido, destacó el acompañamiento recibido durante años: Siempre vamos a estar agradecidos a Gerónimo Benegas, que nos dio mucho trabajo. Con el paso del tiempo, la actividad comenzó a reactivarse y los escenarios locales volvieron a cobrar protagonismo. Iniciativas como la Peña de El Patio o La Plaza Suena se consolidan como espacios fundamentales para los artistas. Es muy importante que se sigan haciendo estas propuestas. Todos los músicos del pueblo tienen un lugarcito acá. Es una motivación para prepararse y venir a tocar, valoró. La jornada del domingo fue una muestra de eso: familias, mates, baile y música en vivo en un clima de encuentro. El baile también es una terapia, ayuda a sentirse bien. Me parece espectacular que se generen estos espacios, agregó. Entre la música y los encuentros Como cualquier gualeyo que creció escuchando anécdotas de los más grandes, hay algo que se repite cuando se habla del Dúo Calandria. Su forma de hacer música no era solo arriba de un escenario: también era habitar los espacios. Bares, casas, encuentros privados lugares donde solían quedarse más allá del tiempo de un show. Allí no solo tocaban: se encontraban con su gente, con amigos, con conocidos, con parte de su propia historia. Para cerrar, me voy al archivo de una presentación de un escritor y poeta. En 1994, en Gualeguay le canta al turismo, Alberto Romani ponía en palabras lo que significaba el entonces Dúo Calandria para su pueblo: Cuando los niños que silbaban las canciones de sus mayores y andaban recorriendo las costas del Gualeguay, se hicieron jóvenes y se hicieron hombres es lindo cuando no se olvidan de sus raíces. Cuando todas las luces de los grandes escenarios no les encandilan el alma, sino que les llenan de una gran luminosidad del corazón. Y así fueron Pedro y Nacho, cuando salieron con sus primeros temas a compartir los sueños grandes de los cantores de nuestra provincia.

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