19/04/2026 10:36
19/04/2026 10:35
19/04/2026 10:31
19/04/2026 10:28
19/04/2026 10:27
19/04/2026 10:23
19/04/2026 10:23
19/04/2026 10:21
19/04/2026 10:20
19/04/2026 10:20
» TN
Fecha: 19/04/2026 06:03
Francisco Chuave Fernández, apodo que surgió por la marca de suavizante, nunca imaginó que su vida daría un giro tan grande. De trabajar en una boletería de teatro en Carlos Paz y luego en una agencia de autos, pasó a pintar murales en Estados Unidos y a meterse en el corazón de Inter Miami. Hoy, su arte lo llevó a compartir espacios con figuras como David Beckham y a estar a metros de Lionel Messi, aunque todavía le queda un sueño por cumplir: conocerlo cara a cara. Empecé a pintar a los 13 años, pero a los 18 tuve que dejar. No pude seguir estudiando y me puse a trabajar, contó en diálogo con TN. Durante siete años, el arte quedó en pausa. Recién en 2019 volvió con una idea clara: transformar su estilo en algo que tuviera propósito. Así nació su sello, una carita que representa comunidad, unión y pertenencia. Quería hacer algo de lo que pudiera vivir toda la vida y que transmita algo, explicó. De Wynwood a Inter Miami: el salto que cambió la carrera del muralista argentino Su salto llegó cuando viajó a Miami para participar del Wynwood Mural Fest, uno de los eventos de arte urbano más importantes. Primero en 2022 y luego en 2023, empezó a hacerse un lugar. Consiguió una visa de talento extraordinario y, desde entonces, no paró: trabajó para la Fórmula 1, el Miami Open, marcas internacionales como Levis y hasta pintó junto a escuderías como McLaren. Todo, con esfuerzo propio y un inglés que fue aprendiendo sobre la marcha. Pero el punto de quiebre fue inesperado. Tras una entrevista con una aseguradora, terminó pintando para ellos y meses después lo volvieron a llamar con una propuesta impensada: participar en un comercial como parte de un acuerdo con el Inter Miami. De un mural al VIP del Inter Miami: la experiencia que lo dejó a metros de Lionel Messi Me dijeron que el video iba a salir en la pantalla del estadio. No lo podía creer, recordó. El mural que realizó quedó en el sector VIP del club y su imagen comenzó a formar parte de la experiencia en los partidos. Ese vínculo le abrió puertas únicas. Fue invitado al sector más exclusivo del estadio, donde vio de cerca a figuras como David Beckham y otros referentes del deporte y el espectáculo. Incluso estuvo a metros de los jugadores antes de salir al campo. Era muy loco, los tenías ahí nomás. Después me senté en la tercera fila y veía todo como si fuera un sueño, contó. De cambiar arte por frazadas a construir un comedor Chuave Fernández también dejó su huella fuera del arte urbano. En 2020 impulsó una serie de campañas solidarias en Córdoba en las que intercambiaba sus obras por frazadas. Esa iniciativa lo conectó con una olla popular en un barrio de la ciudad, donde asistían chicos a buscar comida, y desde entonces comenzó a involucrarse de lleno en el trabajo comunitario junto a un grupo de amigos. Con el tiempo, ese espacio creció y se transformó en un comedor gracias al esfuerzo colectivo. Antes era una olla popular donde retirabas un plato. Hoy los chicos pueden quedarse a comer, hay actividades, clases y se celebran fechas importantes como el Día del Niño o Reyes, explicó. El proyecto sigue activo y ahora apunta a mejorar la infraestructura: el próximo objetivo es construir un segundo baño para el lugar, que actualmente funciona en una casa y cuenta con instalaciones limitadas. De Córdoba a Miami: el muralista argentino que no se olvida de sus raíces A pesar del crecimiento, Chuave mantiene los pies sobre la tierra. Vive cerca de Wynwood con amigos, en una casa humilde donde armó su propio estudio. Desde ahí sigue creando, improvisando y apostando a su identidad artística. Nunca pensé que iba a llegar hasta acá, pero siempre creí que si le metía con todo, algo iba a pasar, aseguró. Hoy, su nombre empieza a circular en distintos medios y su arte ya forma parte del ecosistema cultural de Miami. Mientras se prepara para nuevos proyectos y posibles acciones durante el Mundial 2026, hay una meta que sigue intacta: cruzarse con Messi. Todavía no se dio, pero estoy seguro de que va a pasar, dijo. De Córdoba al mundo, con pinceles, perseverancia y una idea fija: que el arte también puede abrir puertas impensadas.
Ver noticia original