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Concepcion del Uruguay » La Calle
Fecha: 19/04/2026 00:36
La cooperativa láctea formalizó la presentación ante la imposibilidad de saldar las deudas. La histórica cooperativa láctea SanCor, con sede en Sunchales, dio un paso decisivo en medio de su prolongada crisis: solicitó su propia quiebra ante la Justicia, marcando un punto de inflexión tras más de un año de concurso preventivo sin resultados. La presentación fue realizada en la tarde del miércoles ante el juez Marcelo Gelcich, quien lleva adelante el expediente en los tribunales de Rafaela. La presentación responde a un escenario que la propia compañía ya considera irreversible: no logró recomponer su operación, no pudo acceder a financiamiento y acumuló nuevas deudas, incluso salariales y fiscales. En ese contexto, el concurso preventivo dejó de ser una herramienta viable. Según datos judiciales, la firma tiene más de 1.500 acreedores verificados y un pasivo que supera los USD 90 millones, además de más de $40.000 millones. La situación refleja el deterioro sostenido de una empresa que supo ser emblema del sector lácteo argentino. Desde 2017, SanCor viene perdiendo participación en el mercado, pasó de procesar cerca de 4 millones de litros diarios de leche a menos de 500.000. En ese proceso, vendió plantas, marcas históricas y redujo su estructura productiva. A eso se sumaron conflictos laborales, como el que mantuvo durante ocho meses con el gremio Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), que profundizaron su crisis. Al evaluar el escenario futuro que puede deparar la quiebra, el sindicato sostuvo que tanto para los trabajadores como para nuestra entidad que los representa, el dictado de quiebra no constituye un final sino el comienzo de una nueva etapa. En ese sentido, consideró que hacia adelante la marca Sancor, despojada de las estructuras que la llevaron al borde de su extinción, debe volver a florecer con el impulso de la nobleza y calidad de los productos que las y los trabajadores afiliados a Atilra elaboran. La crisis de SanCor se desencadenó en 2017 y dio paso a un proceso de reestructuración que no logró revertir la situación sino que redujo su producción y achicó la cantidad de empleados de 4.000 a menos de 1.000.
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