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Parana » Informe Digital
Fecha: 17/04/2026 11:31
Desde el comienzo de la entrevista, Bordet se mostró atento al cuadro que atraviesan los municipios entrerrianos y advirtió sobre la presión creciente que enfrentan los intendentes por la caída de recursos y la transferencia de responsabilidades que antes asumían la Nación o la Provincia. Señaló que hoy muchas comunas deben afrontar gastos vinculados a seguridad, escuelas y hospitales, lo que termina impactando en la prestación de servicios. Al hablar de Concordia, reivindicó su paso por la intendencia como la etapa de mayor satisfacción de su vida pública, repasó obras y transformaciones realizadas durante su gestión y aseguró que dejó en marcha proyectos de alto impacto, como la planta de agua, el aeropuerto, la pavimentación de barrios y la relocalización de familias que vivían en zonas inundables. Pero a la vez marcó una fuerte crítica al presente de la ciudad: sostuvo que en estos dos años Concordia ha retrocedido muchísimo y cuestionó la falta de diálogo político y social en la actual administración. En ese marco, despejó una de las dudas políticas más repetidas en la capital del citrus: dijo de manera terminante que no será candidato a intendente de Concordia. Explicó que esa etapa está cerrada, que cumplió un ciclo y que es momento de abrir paso a nuevas figuras dentro del justicialismo, aunque dejó en claro su convicción de que el peronismo volverá a gobernar la ciudad.También se refirió al reclamo de los intendentes por la crisis financiera, analizó con distancia la propuesta de un nuevo pacto fiscal y sostuvo que no se puede discutir baja de impuestos sin mirar antes el deterioro general de la economía. Cuestionó además el sesgo de algunas decisiones nacionales, al considerar que favorecen a los sectores de mayores ingresos y castigan a los más vulnerables.Uno de los tramos centrales de la entrevista giró en torno a la reforma previsional. Allí recordó que durante su segundo mandato impulsó la necesidad de modificar el sistema, pero reconoció que no logró reunir los consensos suficientes, ni siquiera dentro de su propio espacio. Desde esa experiencia, advirtió que el actual proceso presenta déficits similares: falta de acuerdo político, ausencia de un proyecto cerrado y preocupación por algunos puntos concretos. En particular, alertó sobre la posibilidad de tomar los últimos 30 años para calcular el haber, al entender que eso reduciría jubilaciones y desvirtuaría el 82 por ciento móvil.Bordet insistió en que detrás de la discusión previsional también hay una falsa confrontación entre empleados públicos y privados. Remarcó que la mitad del empleo público entrerriano está compuesto por maestros, policías y trabajadores de la salud, y sostuvo que no se puede simplificar el debate como si se tratara de un enfrentamiento entre privilegios y sacrificios. En el capítulo judicial, el exgobernador respondió sobre la causa Enersa-Securitas y fue categórico al negar cualquier vínculo con las maniobras investigadas. Dijo que jamás recibió dinero ni dádivas, que nunca tuvo relación con los implicados y que las menciones a su nombre en conversaciones ajenas no prueban absolutamente nada. Añadió que, si hubiera existido una trama de beneficios, la firma involucrada habría tenido presencia en otros organismos provinciales, algo que no ocurrió.Luego llegó el tramo más sensible: las preguntas por su situación patrimonial. Allí, se observó a un dirigente aplomado, sereno y con evidente voluntad de aclarar punto por punto cada una de las sospechas difundidas. Bordet sostuvo que lleva más de dos años bajo investigación y que en todo ese tiempo no apareció ninguna cuenta oculta, ningún inmueble sin declarar, ni bienes a nombre de terceros. Defendió la consistencia de sus declaraciones juradas, negó enriquecimiento ilícito y cuestionó que se utilicen filtraciones parciales para someterlo al escarnio público.Frente a las observaciones sobre inmuebles, valores declarados, viajes al exterior y transferencias bancarias de allegados o empleados, respondió con explicaciones concretas. Aseguró que todas sus propiedades están declaradas, que no tiene sociedades ni bienes ocultos, que muchos consumos o viajes fueron afrontados con dinero en efectivo y que ciertas transferencias o pagos cuestionados respondieron a gastos personales o familiares perfectamente justificables. Su planteo fue claro: dijo estar completamente tranquilo con la documentación presentada y convencido de que la causa no tiene sustento real.En el tramo final, el exmandatario denunció que parte del proceso judicial está siendo utilizado para dañarlo políticamente y aseguró que no se dejará condicionar por ese escenario. Reconoció que el peronismo tiene debates pendientes y autocríticas por hacer, pero también marcó una diferencia entre política y causas judiciales, aunque admitió que muchas veces ambas dimensiones se mezclan. Como cierre, Bordet dejó una definición de peso sobre su futuro: afirmó que seguirá en política y que ninguna investigación lo apartará de la vida pública. No se mostró en retirada, tampoco a la defensiva. Más bien, eligió el tono de quien busca explicar, responder y dejar en claro que, pese a todo, seguirá jugando en la escena política entrerriana. Fuente : Análisis
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