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» La Nacion
Fecha: 16/04/2026 14:42
Anya Taylor-Joy cumple 30 años: la estrella que conquistó Hollywood y se convirtió en musa de Dior sin perder su acento porteño Nacida en Miami y criada en Buenos Aires, logró con sus consagratorias actuaciones en The Witch y Gambito de dama volverse una de las actrices jóvenes del momento - 9 minutos de lectura' Nació en Miami, se crió en Buenos Aires, vivió su adolescencia en Londres y hoy brilla en Hollywood. Cada vez que Anya Taylor-Joy aparece en un proyecto, al argentino le parece otra coronación de gloria. Pero no es una frase basada en el egocentrismo, sino en hechos y sobre todo en sentimientos. La vida la llevó a girar por el mundo, pero siempre aferrada al español que aprendió de niña y a su fascinación por el dulce de leche. Hoy, a los 30 años, es una de las caras jóvenes de la industria cinematográfica, protagonista de verdaderos éxitos de taquilla y una referente de la moda. Anya Josephine Marie Taylor-Joy lleva los nombres de sus dos padres, Dennis Alan Taylor y Jennifer Marina Joy. Él argentino con ascendencia escocesa e inglesa y,ella africana, con raíces inglesas y españolas. Nació el 16 de abril de 1996 en Miami, pero cuando tenía dos meses se mudaron a Buenos Aires. Esa fue su casa hasta los seis años. Sus primeras palabras fueron en español y, de hecho, fue el único idioma que le inculcaron sus padres. Cursó sus estudios en el Northlands, el mismo colegio en el que se formó Máxima Zorreguieta, la reina consorte de los Países Bajos; formó entrañables amistades y tuvo una infancia feliz, rodeada de animales y espacios verdes. Pensó que su vida seguiría así. Pero llegó la crisis del 2001. La situación política en la Argentina se estaba volviendo tan grave que querían que sus hijos crecieran en un ambiente sin miedo. Todos estábamos realmente resentidos con ellos por eso y ahora que miramos hacia atrás, les agradecemos mucho porque nos dieron una gran oportunidad en la vida, admitió en una entrevista. Se mudaron a Londres, lo cual fue un duro golpe para Anya, no solo por lo que significa una mudanza, un nuevo colegio y una cultura diferente, sino porque directamente no sabía hablar inglés y tampoco quería aprenderlo. Me sentía muy argentina como para ser inglesa, muy inglesa como para ser argentina e incluso demasiado norteamericana como para ser otra cosa. Los chicos no me comprendían, y era habitual que terminara encerrada en el baño llorando, reconoció. Recién aprendió el idioma a los ocho años porque estaba convencida de que si no lo hablaba, tendría que regresar a casa. Pero eso no funcionó. No tenía amigos, así que tuve que aprender, reveló en Live with Kelly and Ryan. Curiosamente, lo hizo a partir de la película Escuela de Rock (School of Rock), protagonizada por Jack Black, con quien más tarde trabajaría. Sin embargo, eso no evitó que mantuviera su acento argentino. De hecho, en febrero de 2020 durante su paso por el programa de Kelly Ripa y Ryan Seacrest, dijo que su sabor preferido de helado es el dulce de leche. Su pronunciación dejó boquiabiertos a todos y el video sigue viralizándose ocasionalmente. De pasear a su perro a recibir la propuesta de su vida Entre las lecturas de los libros de Harry Potter, las obras de teatro de la escuela y las tardes disfrazándose con las prendas y zapatos de su madre, se volvieron un consuelo para los tormentos propios de la adolescencia. Ella pensaba que la actuación podía ser un camino para explorar, pero nunca se imaginó que su oportunidad llegaría de la manera más inusual. A los 16 años sacó a pasear a su perro con los tacos altos de su mamá puestos y advirtió que alguien la seguía. Claro que se asustó e hizo todo para alejarse. Ese encuentro la llevó directamente a Sarah Doukas, la fundadora de Storm Management, la agencia británica que impulsó las carreras de Kate Moss y Cara Delevingne. Si bien no se oponía al modelaje, ella, de entrada, dejó en claro que su mayor sueño era ser actriz y de a poco empezó a trabajar para hacerlo realidad. En 2015 consiguió su primer protagónico en la pantalla grande como Thomasin en La bruja (The Witch: A New-England Folktale) de Robert Eggers. Este fue un momento bisagra en su carrera porque aceptar el proyecto le significó renunciar a la propuesta de un gigante de la industria: un piloto para una serie de Disney Channel. Aunque estaba extasiada por el hecho de tener posibilidades, internamente tenía un presentimiento tan bueno sobre el film de terror y se arriesgó. Seguramente, se planteó muchos escenarios posibles, porque algunas veces una simple decisión puede impulsar o destruir una carrera. Su caso, afortunadamente, fue uno de éxito. A partir de ese momento, el teléfono no paró de sonar: desde Fragmentado (Split) hasta Madame Curie (Radioactive) y Emma, una adaptación del clásico de Jane Austen dirigida por Autumn de Wilde. Luego llegaría el papel consagratorio, el que la posicionaría definitivamente como una de las estrellas jóvenes de Hollywood: Gambito de dama (The Queens Gambit). Su interpretación de la ajedrecista Beth Harmon le valió el Globo de Oro y el Actors Awards a mejor actriz en una miniserie. Además, en 2021, fue incluida en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo de la revista Time en la categoría de fenómenos. Como Beth, Taylor-Joy es una genio del ajedrez hipercompetitiva cuya dedicación al juego hace que el público también se enamore del mismo. No me sorprendería que su brillante interpretación hiciera más por promover el ajedrez a nivel mundial que todos los campeones reales juntos. Quien puede hacer eso, puede hacer cualquier cosa, expresó el campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov. Muchas veces sucede que, tras encabezar un éxito, la carrera de un actor puede ascender o estancarse. Un premio puede ser un impulso, pero también una condena. Una vez más, fue una bendición. Lo que le siguieron fueron roles protagónicos al lado de actores de renombre: Peaky Blinders con Cillian Murphy, El menú (The Menu) con Ralph Fiennes y Nicholas Hoult y Ámsterdam de David O. Russell con Christian Bale, Margot Robbie y John David Washington. Luego llegó su incorporación a la saga de Mad Max con Furiosa, uno de sus proyectos más exigentes, y a Duna: Parte 2 (Dune: Part Two). Un ícono de la moda Si bien Anya Taylor-Joy decidió, conscientemente, ser actriz, su popularidad, su estética y su imagen hicieron que renombradas marcas de moda quisieran trabajar con ella. En 2021 se convirtió en embajadora de Dior y fue elegida para representar a Tiffany & Co. y a Viktor & Rolf. Esto, sumado a sus comentadas portadas de renombradas revistas como Elle, Vogue, Harpers Bazar y Vanity Fair, rápidamente le adjudicaron el título de ícono de la moda. Sus looks son osados, glamurosos y originales y suelen adaptarse a las temáticas de sus películas, algo que los fanáticos siempre valoran. Uno de sus vestidos más recordados es el de corte sirena y escote palabra de honor de brillantes, inspirado en el Venus de 1949, una de las piezas más emblemáticas de la casa de modas francesa, que usó en los Premios Oscar de 2024. Ese mismo día le cumplió la promesa que le hizo a su padre cuando tenía 12 años: llevarlo como su acompañante a los premios de la Academia. Sin embargo, esta exposición no fue algo sencillo para ella. Nunca se sintió cómoda con su imagen, al punto tal que directamente prefiere no ver sus películas. Nunca me consideré bella y no creo que lo haga jamás, aseguró en una entrevista con The Telegraph y aseguró no sentirse lo suficientemente bella como para estar en una película. Incluso reveló que durante el estreno de Emma tuvo un ataque de pánico porque se consideraba la primera Emma fea y su primera línea era: Soy guapa, inteligente y rica.Suena patético y mi novio me advierte que la gente pensará que soy una completa idiota por decir estas cosas, pero yo simplemente creo que tengo un aspecto extraño. De los éxitos en la pantalla a su vida de casada y el deseo de regresar a la Argentina A los 30 años, Anya Taylor-Joy vive uno de los mejores momentos de su vida. Acaba de estrenar Super Mario Galaxy (The Super Mario Galaxy Movie) donde le pone la voz a la princesa Peach. La primera entrega, estrenada en 2023, fue un éxito de taquilla con una recaudación que superó los 1300 millones de dólares y su secuela parece ir por el mismo camino: hasta el momento lleva recaudados 629 millones de dólares a nivel mundial. Además, el 18 de diciembre regresará a la pantalla grande con Dune: Parte 3 (Dune: Part 3), el final de la trilogía dirigida por Denis Villeneuve protagonizada por Timothée Chalamet y Zendaya, que no solo se perfila como uno de los fenómenos cinematográficos del año, sino también como una fuerte competidora en la temporada de premios. Si bien su vida está más que asentada en los Estados Unidos, tanto a nivel profesional como personal desde 2022 está felizmente casada con el músico Malcolm McRae, afirma y reafirma sus raíces argentinas. Tengo un pasaporte estadounidense y otro británico, y además tengo la residencia argentina, lo cual me hace muy feliz porque me gustaría vivir en la Argentina, le reveló a InStyle. Por lo pronto, trata de viajar dos veces al año y pasar las fiestas en Buenos Aires. Incluso aseguró que le gustaría actuar en español y con Ricardo Darín. Aunque por ahora no hay indicios de que concrete un proyecto de estas características, el deseo está y eso, por ahora, es más que suficiente.
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