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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 16/04/2026 10:57
En un comunicado difundido por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera Argentina, Atilra confirmó que la cooperativa láctea SanCor, en concurso de acreedores desde febrero del año pasado, pidió el miércoles su propia quiebra ante la Justicia. Según precisó el gremio, la presentación se realizó ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito 5 en lo Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, que lleva adelante el concurso preventivo de la histórica empresa láctea. En ese expediente, el juzgado procesó 1.519 pedidos de verificación de un total de 2.702 acreedores. La deuda verificada asciende a US$ 90 millones y $40.000 millones, con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y fondos financieros internacionales como principales acreedores. Además, se constató una deuda postconcursal de $6.349 millones y un incremento del pasivo mensual del orden de los $3.000 millones, lo que terminó de agravar el cuadro financiero. Luego de los informes elevados por la Sindicatura, el Comité Provisorio de Control y la coadministradora designada por el Juzgado, coincidentes todos en el probado estado de cesación de pagos, impotencia e insolvencia patrimonial general y definitiva de la concursada, SanCor CUL acaba de pedir su propia quiebra, indicó el comunicado firmado por el secretario general de Atilra, Etín Ponce. La mirada de Atilra sobre la caída de SanCor Para el sindicato, el pedido de quiebra no agrega ni quita nada, resultando a esta altura un gesto irrelevante que pone fin a una tozuda postura que negaba la realidad, remarcó el texto. En esa línea, la entidad gremial agregó: Esto demuestra que SanCor CUL se viene sosteniendo con el patrimonio de los trabajadores, a quienes les deben 8 meses de sueldos más aguinaldos, en referencia a los prolongados atrasos salariales. Lejos de considerar la quiebra como un cierre definitivo, Atilra planteó un horizonte distinto: Tanto para los trabajadores como para nuestra entidad que los representa, el dictado de la quiebra no constituye un final sino un comienzo de una nueva etapa, sostuvo. Y concluyó: La marca SanCor, despojada de la estructura que la llevó al borde de su extinción, debe volver a florecer con el impulso de la nobleza y calidad de los productos que las y los trabajadores de Atilra elaboran, sentenció el comunicado. Intervención judicial y graves irregularidades A finales del año pasado, el juez Marcelo Germán Gelcich, a cargo del concurso de la empresa láctea, decidió la intervención de la cooperativa ante los constantes incumplimientos, tanto en el pago de salarios como en la falta de información requerida por la Justicia. En ese sentido, Gelcich remarcó tres problemas graves informados por la Sindicatura y el Comité de Control. El primero fue la reticencia informativa, debido a que la empresa no entregó documentación clara sobre cómo están funcionando sus plantas ni sobre sus contratos con otras empresas, cuánto produce, cómo comercializa, qué cobra y qué hace con lo que cobra, se detalló en el expediente. El segundo punto se vinculó con la crisis laboral y previsional que atraviesa SanCor. Allí, el Comité Provisorio de Control informó que la cooperativa adeuda salarios desde junio de 2025 y el aguinaldo completo de ese año. Además, se denunció el uso de recibos de sueldo con datos presuntamente falsos para evadir aportes por seguridad social, agrega el escrito judicial, en relación al tercer aspecto crítico señalado. De líder lácteo a empresa en default SanCor fue fundada en 1938 como cooperativa de productores lácteos y supo ser líder indiscutida del sector. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 1994 procesaba 4,6 millones de litros diarios, encabezando la industria nacional. Con el correr de los años, la cooperativa fue perdiendo participación: en 2009 procesaba 3 millones de litros diarios y cayó al segundo puesto, mientras que en 2022 descendió al lugar 12° del ranking, con poco más de 533.000 litros diarios. En la actualidad, y según fuentes del sector, SanCor procesa alrededor de 700.000 litros diarios, entre producción propia y de terceros, en seis plantas ubicadas en Santa Fe (3) y Córdoba (3), muy lejos de los volúmenes históricos que la posicionaron como referente del mercado. Las seis plantas están trabajando, pero con volúmenes variables. La leche propia se destina a los productos de mayor rentabilidad, mientras que en paralelo la cooperativa mantiene acuerdos con distintas empresas para elaborar productos específicos, algunos à façon, otros con participación en el negocio y otros con reconocimiento de costos. La situación se agravó entre 2023 y 2024 con prolongados conflictos sindicales con Atilra, bloqueos de plantas y atrasos salariales, un escenario que terminó de empujar a SanCor al concurso preventivo de acreedores, presentado en febrero de 2025. El conflicto con Venezuela y una deuda difícil de cobrar Otro de los factores que empujó a la reconocida láctea hacia el abismo fue el conflicto comercial con Venezuela, originado a partir de los acuerdos bilaterales firmados desde 2006 entre los gobiernos de Hugo Chávez y Néstor Kirchner. SanCor participó del Fondo Fiduciario Bilateral entre Argentina y Venezuela, un mecanismo destinado al intercambio de combustible venezolano por productos argentinos. Además, concretó ventas adicionales de lácteos a empresas controladas por el Estado venezolano. El problema surgió cuando Venezuela entró en default en 2017 y dejó de cumplir con los pagos. Según fuentes cercanas a la cooperativa, la deuda llegó a superar los US$ 30 millones. Con el paso del tiempo, parte de ese monto fue cancelado, pero quedan pendientes alrededor de US$ 18 millones, con casi nulas probabilidades de recuperación, de acuerdo con las mismas fuentes. La empresa realizó múltiples gestiones ante distintos gobiernos argentinos para intentar recuperar esos fondos y lograr una intervención oficial que destrabara el reclamo, pero ninguno de esos intentos prosperó.
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