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» Clarin
Fecha: 16/04/2026 06:45
Cuando Jessica Thompson entró en Hyrox Atlanta el pasado octubre, se sintió intimidada por la multitud de cuerpos atléticos. Había pasado meses entrenando para una carrera, pero ahora, al ver a hombres y mujeres musculosos correr y hacer sentadillas, dudó si inscribirse. "Estaba aterrada", dijo. "Casi me doy la vuelta y me voy". Pero mientras corría por el característico túnel de salida de Hyrox, se sentía tranquila y segura de sí misma. Ese día competía como atleta adaptada. Tras sobrevivir a un accidente automovilístico casi 20 años antes, tenía movilidad limitada en el brazo izquierdo y problemas de equilibrio. Pero le encantaban los retos. Y mientras avanzaba en la carrera, el público la animaba con entusiasmo. Estaba acostumbrada a que me dijeran todo lo que no podía hacer, dijo Thompson, de 39 años. Demostrar que sí podía hacer un Hyrox, "fue un cambio radical en mi vida. Suscribite a Buena Vida Desde que Hyrox comenzó en Alemania en 2017, sus eventos han experimentado un auge de popularidad. Las carreras se agotan en minutos y, en algunas ciudades, hay listas de espera de miles de personas. Más de 1,5 millones de personas en 30 países han participado en al menos una carrera de Hyrox (N.d.E.: En Buenos Aires se realizará la primera en junio), con edades comprendidas entre los 16 y los 85 años. Desde el año pasado, el evento de la ciudad de Nueva York ha triplicado su tamaño, pasando de 15.000 a cerca de 50.000 participantes. En una carrera Hyrox, los participantes alternan entre correr un kilómetro y realizar ocho ejercicios, que incluyen empujar y tirar de un trineo, saltos de longitud con burpee y el ejercicio de la caminata del granjero. Se puede participar en forma individual, en parejas o en relevos. En sus primeros años, Hyrox solía atraer a las personas que se encontraban en mejor estado físico. Pero ahora se están registrando participantes con una gama más amplia de niveles y capacidades físicas. Más de 15.000 gimnasios en todo el mundo se han convertido en centros de entrenamiento oficiales. Dan Trink, entrenador de fuerza en la ciudad de Nueva York, es dueño del gimnasio The Fort, que ahora es un afiliado oficial de Hyrox. El primer año que compitió en una carrera de Hyrox, en 2022, "entré y había más abdominales que narices". "Todos los que estaban allí estaban muy musculosos", dijo. Para el evento de Nueva York del año pasado, "había un poco de todo", contó. Convertir el ejercicio en un deporte En muchos sentidos, Hyrox sigue la tradición de las carreras de obstáculos como Tough Mudder y Spartan, los triatlones Ironman, las competiciones de CrossFit y las maratones. Sin embargo, los defensores de Hyrox afirman que la barrera de entrada es menor que la de muchos otros eventos, en parte porque los ejercicios básicos (todos movimientos funcionales) se pueden practicar con equipo básico de gimnasio y no requieren mucho tiempo. Cuando las carreras Spartan estaban de moda, salías de ellas cubierto de barro y a veces incluso ensangrentado, comentó Shay Kostabi, instructor de fitness con larga trayectoria y cofundador de la consultora Fitcarma. En comparación, Hyrox es un evento controlado, limpio y seguro, a la vez que lo suficientemente exigente como para que quienes lo completen sientan orgullo. Si bien las carreras de Hyrox son pruebas de resistencia, su popularidad probablemente también se deba al creciente interés por el entrenamiento de fuerza. "Satisface esa sed de superación", consideró Kostabi, "y además hace que parezca menos una obligación". Esto fue intencional, dijo Moritz Furste, cofundador de Hyrox y tres veces medallista olímpico en hockey sobre césped. En 2017, cuando Furste y su cofundador, Christian Toetzke, concibieron la idea de Hyrox, vieron la oportunidad de crear una competencia para personas que hacían ejercicio a diario y que no tenían interés en entrenar para un evento como una maratón, pero que también querían un objetivo desafiante pero alcanzable. Observaron que los entrenamientos de muchas personas incluían una combinación de ejercicios cardiovasculares y de fuerza, en lugar de centrarse en una sola actividad, por lo que lo diseñaron como un híbrido de ambos. Según Furste, querían crear "un terreno de juego para quienes iban al gimnasio". Durante décadas, entrenadores y emprendedores buscaron la forma de convertir la asistencia al gimnasio en un deporte, afirmó Mark Dyreson, profesor de kinesiología y codirector del Centro Penn State para el Estudio del Deporte en la Sociedad. A finales del siglo XIX, el personal de la YMCA inventó el básquet para motivar a sus miembros a mantenerse activos en interiores durante los meses de invierno. El culturismo, el levantamiento de pesas y las competiciones de halterofilia han ofrecido otra vía. A algunas personas les encanta ir al gimnasio y entrenar en el circuito, pero para la mayoría, históricamente, es bastante aburrido, ¿verdad?, cuestionó Dyreson. Si se puede convertir algo en una competencia, en un juego, genera mucho más interés. Helen Ogunjimi, de 41 años, entrenadora personal en Chicago, dijo que inscribirse en Hyrox la desafió de una manera que extrañaba. Había jugado al básquet en la universidad y en equipos profesionales en el extranjero, pero con el paso de los años, sus entrenamientos se volvieron menos variados. Al principio, cuando una amiga la animó a inscribirse, se mostró reacia. "Pensé: 'Esto parece muy, muy difícil'", en parte porque había evitado correr desde sus tiempos de jugadora. "Tenía un poco de miedo, porque hacía mucho tiempo que no movía el cuerpo así", contó. Al mismo tiempo, pensó que, con un poco de entrenamiento, podría lograrlo. En noviembre pasado compitió en Hyrox Chicago y planea participar en la carrera de Japón este verano. Aspira a convertirse en una de las primeras mujeres negras en clasificarse para el Campeonato Mundial de Hyrox, una competición exclusiva por invitación para los 15 mejores competidores masculinos y femeninos de cada categoría. La sorprendió lo mucho que disfruta volver a correr, aunque sea en pequeñas dosis: "Estoy fortaleciendo mi cuerpo". Competencia y compañerismo El rápido ascenso de Hyrox se debe, al menos en parte, a que los participantes comparten sus triunfos en redes sociales, convirtiéndolo en un referente para el público. Según Trink, entrenador de fuerza en Nueva York, ayuda que todos luzcan como auténticos competidores en las fotos oficiales que publica Hyrox. Para Kostabi, consultora de la industria del fitness, "les da una identidad a las personas". "Hay una tribu, hay una categoría a la que pertenecer, y a la gente le encanta eso", afirmó. También puede ofrecer a los atletas aficionados la oportunidad de demostrarse a sí mismos su capacidad física, sostuvo Kelly McGonigal, psicóloga de la salud y profesora de la Universidad de Stanford. Muchos usuarios de gimnasios se sienten atraídos por el hecho de que los ejercicios básicos de Hyrox (empujar, tirar, cargar, correr y más) son movimientos que se utilizan en la vida cotidiana. Y a diferencia de las carreras en calle, en las de Hyrox no hay un grupo de corredores rezagados, ya que siempre comienzan nuevos grupos de participantes. La camaradería que se vive en Hyrox también puede ser un antídoto contra nuestra era de aislamiento social, consideró McGonigal. Mientras Thompson, la atleta adaptada, calentaba antes de la carrera, otra participante la vio y se acercó. Al ver que tenía dificultades para atarse los cordones debido al temblor de sus manos, se ofreció a ajustárselos. "Incluso en un entorno competitivo, la gente se preocupa por los demás", comentó. El apoyo de los espectadores y de los demás participantes hizo que fuera imposible abandonar. "Te cambia la mentalidad. Dejas de centrarte en lo que te falta y te enfocas más en lo que podés hacer", concluyó. *** ¿Tenés alguna duda sobre salud y bienestar que te gustaría que abordemos en notas de la sección? Escribinos tu consulta a buenavida@clarin.com Sobre la firma Newsletter Clarín
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