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La Paz » Politica con vos
Fecha: 16/04/2026 02:25
La situación judicial que vive Cristina Fernández de Kirchner suma un nuevo capítulo y la conducción del PJ Nacional quedó en la mira de la Justicia. Los movimientos judiciales sobre las intervenciones de Jujuy, Misiones y Salta ponen en jaque a las autoridades partidarias nacionales y los rumores sobre una intervención del principal partido del país llegó a los principales despachos del poder. En los últimos días, un fallo del juez federal Esteban Eduardo Hansen declaró la nulidad de resoluciones del partido en Jujuy y anuló la intervención de los enviados de Cristina Kirchner, Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez. El gesto fue elocuente, al dejar como responsable judicial a un hombre cercano al salteño, Gustavo Sáenz. Sin embargo, las miradas están puestas en los problemas de la normalización del PJ Nacional. El último 31 de marzo se cumplió el plazo donde las autoridades deberían haber presentado los balances con la firma de la cúpula. Sin embargo, la presentación no llegó al despacho de María Romilda Servini de Cubría y la jueza prepara una presentación que puede derivar en la intervención del partido con sede en la calle Matheu. La jueza con injerencia en la vida de los partidos realizó una consulta a mediados de febrero a los apoderados partidarios para saber quiénes son las autoridades y la respuesta dejó a Cristina Kirchner fuera de la nómina. La respuesta es sencilla, desde la condena de la Corte por la Causa Vialidad, la expresidenta tiene el derecho electoral cercenado y, por lo tanto, la condena la coloca como no electora. En los hechos, Cristina deja de ser presidenta del partido al momento que sale la condena porque tiene, en las accesorias legales, la prohibición de estar en los padrones. Tanto para ser electora como electa, señaló una fuente partidaria. Otro de los puntos tiene que ver con el cumplimiento de la ley de financiamiento de los partidos políticos. Es que los artículos 26 y 54 de la norma necesitan, inobjetablemente, la firma de la presidenta del partido y dos autoridades más. La especulación de la intervención crece por la falta de actividades en la vida partidaria y hay quienes apuntan a una de las apoderadas del PJ, Patricia García Blanco. Hay que preguntarse por qué no se convoca al Consejo partidario o incluso a la mesa chica, que son una veintena de dirigentes, indagó una de las fuentes consultadas y alertó sobre los puentes rotos dentro de las diferentes tribus que conviven. En cuanto a una posible injerencia del Congreso partidario en el proceso de normalización, desde el propio partido descartan esa posibilidad por los alineamientos internos. Es que el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán, y la senadora bonaerense, Fernanda Raverta, son las personas que comandan el órgano más participativo del PJ. Por otro lado, hay quienes ponen en duda la convocatoria de una reunión del Consejo por la propia condición de Cristina Kirchner. Convocar al Consejo inhabilita el rol de Cristina porque ella no es autoridad, especulan, al momento que lamentan la falta de puentes entre los fundamentalismos internos. La falta de actividad partidaria no es un punto en el que Servini esté pensando en su fallo para la intervención. Sin embargo, hay quienes que puertas adentro del PJ miran el rol de García Blanco y su diálogo con la Justicia. García Blanco tiene una oficina, que es de los apoderados, en el mismo piso que la presidencia, que lo usa para llevar a sus tres perros y está lleno de diarios para que no hagan pis en cualquier lado, lamentan desde adentro del PJ. (Mundo Gremial)
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