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» Clarin
Fecha: 15/04/2026 08:49
El dolor de espalda lejos está de ser algo extraño o aislado: según refiere la Clínica Mayo, es una de las razones más comunes por las que las personas buscan atención médica o faltan al trabajo, y una de las principales causas de discapacidad en todo el mundo. El universo en el que se inscribe es, también, amplio: hernia de disco, lumbalgia, artrosis, esguinces, escoliosis, y la lista sigue. Y si bien muchas de estas afecciones tienen síntomas similares (que hasta pueden llegar a confundirse), hay ciertas pautas que pueden ayudar a diferenciarlos. En el caso de la estenosis lumbar, hay un signo que la distingue, aunque muchas veces se subestime: las molestias desaparecen cuando la persona se sienta o se inclina hacia adelante. Respecto a sus causas, lo más común era escuchar que forma parte de una de las tantas "cosas de la edad. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Nature Communications señala que hay cuestiones genéticas que inciden en su aparición, lo que puede ayudar a comprender mejor este trastorno, y con ello, inaugurar nuevas perspectivas en cuanto a su abordaje. Estenosis lumbar: qué es La estenosis lumbar es un estrechamiento del canal por donde pasan los nervios en la parte baja de la columna. Ese achicamiento puede comprimir las raíces nerviosas y provocar dolor lumbar, dolor que baja a las piernas, hormigueo, adormecimiento o debilidad, dice Matías Baldoncini, médico neurocirujano, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Suscribite a Buena Vida Los síntomas, que suelen aparecer de manera progresiva, incluyen también sensación de pesadez, debilidad al caminar, y dificultad para permanecer mucho tiempo de pie. Respecto a sus causas, si bien es cierto que en muchos casos aparece como parte del desgaste de la columna con los años (ya que los discos pierden altura, las articulaciones presentan artrosis, se forman osteofitos y algunos ligamentos se engrosan, señala el médico), lo cierto es que tal como indica el estudio no todas las espaldas envejecen igual. Y ahora hay evidencia de que parte de esa diferencia puede estar determinada por los genes. Diferencia con la hernia de disco Al hablar de los síntomas (ambas pueden producir dolor lumbar que irradia a la pierna), estos trastornos pueden llegar a confundirse. Pero no son lo mismo, advierte Baldoncini. En la hernia de disco -explica-, el problema central es que una parte del disco se desplaza y comprime o irrita una raíz nerviosa; suele generar una ciática más definida, muchas veces de un solo lado, y puede aparecer incluso en personas más jóvenes o de mediana edad- En cambio, si hablamos de estenosis lumbar, el problema suele ser un estrechamiento progresivo del canal por cambios degenerativos, más frecuente después de los 50 o 60 años. El dato que más orienta a estenosis es la llamada claudicación neurógena: dolor o calambres en glúteos y piernas al caminar o estar de pie, con alivio al sentarse o al inclinar el tronco hacia adelante, contrapone. Diagnóstico y tratamiento El abordaje es en primer término clínico: se trata de que el profesional examine al paciente e interprete correctamente sus síntomas. Hay una pista clínica bastante típica: personas que sienten más dolor o pesadez en las piernas al caminar o estar mucho tiempo paradas, y que mejoran al sentarse o inclinarse hacia adelante, reitera Baldoncini. Sin embargo, el diagnóstico se confirma con estudios por imágenes: la resonancia magnética suele ser el estudio más útil porque muestra con detalle nervios, discos y ligamentos; también pueden pedirse radiografías y, en algunos casos, tomografía. El tratamiento, en tanto, está sujeto a la intensidad de los síntomas y el impacto en la vida diaria. En muchos pacientes se empieza con medidas no quirúrgicas: analgésicos o antiinflamatorios, kinesiología, ejercicios para mejorar fuerza, flexibilidad y equilibrio, descenso de peso si corresponde y adaptación de actividades, introduce. También puede indicarse un bloqueo, es decir, inyecciones con anestésicos y antiinflamatorios en la zona afectada. Algunos bloqueos pueden dar alivio en casos seleccionados, aunque no siempre ofrecen un beneficio duradero. Cuando el dolor persiste, la persona no puede caminar bien, pierde calidad de vida o aparecen déficits neurológicos, puede indicarse cirugía descompresiva, como una laminectomía o foraminotomia, para darle más espacio a los nervios, detalla. La pata genética La investigación dada a conocer recientemente analizó información genética de más de 780 mil personas y abrió una nueva línea de comprensión sobre esta afección de la columna que afecta a millones en todo el mundo, dice Baldoncini. Durante años, la estenosis lumbar se explicó principalmente como parte del desgaste natural del cuerpo, pero este nuevo trabajo suma una variable importante: la genética, resume. Y esto es porque los investigadores identificaron decenas de regiones del ADN asociadas con la enfermedad. No existe un gen específico, pero sí una predisposición que podría influir en cómo envejece la columna de cada persona, precisa. Por otro lado, asegura que este estudio refuerza algo que muchos especialistas ya venían señalando: el peso corporal importa: Se encontró una asociación entre mayor peso y más riesgo de desarrollar estenosis lumbar. Esto sugiere que la salud de la columna no depende solo del paso del tiempo, sino también de factores físicos y metabólicos. Y cierra: Este hallazgo es relevante, pero no implica soluciones inmediatas. No hay, por ahora, un test genético para predecir la enfermedad, ni tampoco cambia de forma directa los tratamientos actuales. Pero sí es muy valioso al abrir la puerta a una medicina más precisa: mejor comprensión del riesgo, nuevas hipótesis biológicas y, a futuro, posibles blancos terapéuticos. *** ¿Tenés alguna duda sobre salud y bienestar que te gustaría que abordemos en notas de la sección? Escribinos tu consulta a buenavida@clarin.com. 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