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Concordia » El Heraldo
Fecha: 15/04/2026 08:33
Azcué participó de la apertura del club de robótica y destacó la innovación local En la Casa del Bicentenario y con la participación de más de 30 familias, quedó inaugurada una nueva edición del Club de Robótica Concordia, un programa municipal que sigue creciendo y se consolida como un espacio de formación tecnológica para niños y adolescentes de la ciudad. El acto fue encabezado por el intendente Francisco Azcué, quien valoró la continuidad y ampliación del proyecto. Estamos sumando más herramientas y más espacios para nuestros jóvenes. Es una inversión en el futuro, expresó. Desde el equipo de gobierno también destacaron el rol de estos ámbitos en el desarrollo personal y profesional de las nuevas generaciones. En esa línea, el secretario de Coordinación de Gabinete y Hacienda, Pablo Ferreyra, remarcó la importancia de generar oportunidades que acompañen a quienes buscan formarse y proyectarse en su propia ciudad. La propuesta educativa se organiza en talleres teórico-prácticos bajo la modalidad de aprender haciendo, permitiendo que los participantes se acerquen a la programación, la electrónica y el pensamiento lógico desde una experiencia concreta y dinámica. Más sedes y mayor alcance Este año, el programa amplía su presencia con tres puntos de formación: Casa del Bicentenario, Puerto TEC y el espacio Coworking La Estación. La iniciativa busca así acercar la robótica a distintos barrios y facilitar el acceso a más chicos. Además, por primera vez, se incorporan talleres para adolescentes de entre 13 y 15 años, ampliando el universo de participantes. Para 2026 se proyecta la participación de más de 600 estudiantes distribuidos en 29 cohortes. Una apuesta en tiempos difíciles En un contexto económico complejo, donde las administraciones municipales enfrentan restricciones presupuestarias, la continuidad y expansión de este tipo de programas adquiere un valor especial. Aun con recursos limitados y con algunos aportes provinciales no reintegrables que permitieron sostener iniciativas, la decisión de mantener y fortalecer estos espacios marca una señal clara. Acercar la robótica, la tecnología y la innovación a jóvenes de todos los barrios no solo implica formación, sino también igualdad de oportunidades. En un mundo cada vez más atravesado por lo digital, estas herramientas dejan de ser un lujo para convertirse en una necesidad. El Club de Robótica no solo enseña a programar o armar dispositivos: abre puertas. Y en ese camino, se convierte en una política que, más allá de las dificultades, apuesta a preparar a las nuevas generaciones para el futuro que ya está llegando.
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