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» La Nacion
Fecha: 14/04/2026 20:38
El Ecoparque incorporó a 37 personas con discapacidad y el gobierno porteño busca replicar el modelo en otros espacios El proyecto de empleabilidad para personas con discapacidad en el Ecoparque es el primero que lleva adelante el gobierno de la Ciudad; hubo un proceso integral de selección, con una convocatoria que superó las 100 personas - 6 minutos de lectura' Es mi primer trabajo. Hice varias prácticas, pero jamás había tenido uno, explicó Valentín Magallones, de 25 años. Trabajo en atención al público. En los primeros días me sentí medio incómodo cuando la gente venía a preguntarme cosas, pero después, con el tiempo, me empecé a largar y siento que estoy ayudando, contó a LA NACION desde uno de los puestos de atención al público del Ecoparque porteño. Milagros Vergara , de 22 años, también transita su primera experiencia laboral. Yo soy muy tímida y tenía mucha vergüenza. Pero gracias a mis compañeros y a la ayuda que me dieron, no tengo más vergüenza. Viene la gente, me hace preguntas... Yo, en base a lo que sé, respondo y guío en el mapa", detalló. Milagros y Valentín forman parte de las 37 personas con discapacidad incorporadas como empleados en el Ecoparque en el marco de una política pública de inclusión laboral impulsada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Según detalló esta tarde Clara Muzzio, vicejefa de Gobierno porteño, durante una sesión con la prensa donde también estuvieron presentes Mercedes Bárbara, directora de Atención al Visitante del Ecoparque, y Sofía Torroba, subsecretaria de Discapacidad de la Ciudad de Buenos Aires, el plan surgió a partir de dos necesidades. El Ecoparque tiene una necesidad de atención al visitante. Es el espacio público más visitado de la ciudad: recibe más de 15.000 personas los fines de semana y cerca de dos millones por año. Muchas veces el personal no tenía la función ni el conocimiento para responder consultas. A su vez, el 85% de las personas con discapacidad están desempleadas. Es un dato dramático. Y cuando hablamos de discapacidades intelectuales, solo el 5% tiene un empleo, generalmente temporal, señaló. En la Ciudad de Buenos Aires, según estadísticas oficiales, viven más de 300.000 personas con discapacidad y solo el 15,7% accede a un empleo formal. El proyecto de empleabilidad para personas con discapacidad en el Ecoparque es el primero que lleva adelante el gobierno porteño. La idea, explican las autoridades, es luego poder replicarlo en otros ámbitos. La iniciativa se organiza en tres ejes: la accesibilidad a la información y al entorno físico; el acceso a ámbitos como la educación, el deporte y la cultura, y como pilar central la autonomía y la vida independiente, con foco en la empleabilidad. Hay una preocupación constante en las familias: qué va a pasar con sus hijos el día que ellos no estén. La posibilidad de tener un trabajo formal les da independencia y cambia esa perspectiva, explicó Muzzio. Y sumó: Es un tema del que los dos nos queremos ocupar, en parte porque ambos tenemos una relación personal con la discapacidad. En mi caso, tengo un hijo con síndrome de Down, y eso es algo que nos moviliza internamente. El proyecto del Ecoparque tuvo inspiración en el restaurante desarrollado por el médico infectólogo Fernando Polack, quien creó en 2024 A la Mesa, un espacio en el que los comensales son atendidos exclusivamente por personas con neurodivergencias. El caso Ecoparque: selección y capacitación Para poder emplear esas 37 personas, hubo un proceso integral de selección, con una convocatoria que superó las 100 personas. A partir de ahí, se avanzó en una instancia de evaluación con entrevistas individuales y grupales que permitió identificar perfiles adecuados para las tareas de atención al visitante. De ese total, 80 postulantes pasaron a una primera instancia y luego fueron seleccionados hasta llegar al número que respondía a la necesidad operativa del Ecoparque. La iniciativa se desarrolló también en articulación con organizaciones de la sociedad civil especializadas, como Adeei, AMIA, Cilsa, Ccrai, Discar, Fundación Chacras y Cascos Verdes, que participaron en las distintas etapas del proyecto: desde la capacitación hasta la inserción laboral. Al igual que el restaurante de Polack, el programa del gobierno porteño está orientado principalmente a personas con discapacidad intelectual, lo que implica mayores desafíos y la necesidad de un acompañamiento más cercano, señaló la vicejefa de Gobierno de la Ciudad. Las personas seleccionadas participaron de una formación de cuatro meses, entre noviembre y febrero, en el marco de la Ley de Promoción del Empleo a través de Prácticas Formativas de la Ciudad. Durante ese período, recibieron capacitación teórica y práctica en el propio Ecoparque, incorporando herramientas para desempeñarse en un entorno real de trabajo. El proceso contó con acompañamiento técnico permanente y articulación con familias, equipos terapéuticos y organizaciones, con el objetivo de garantizar los apoyos necesarios y una transición progresiva hacia el empleo. Esto no es un como si: es un empleo real. Hay que venir, cumplir y estar capacitado. Romper el paradigma significa que la persona con discapacidad sea contratada por sus capacidades y no por su discapacidad, sostuvo Muzzio. Los 37 nuevos empleados del Ecoparque están distribuidos en siete postas ubicadas en distintos puntos del Ecoparque, desde donde brindan orientación a los visitantes, información sobre los recorridos y difunden el trabajo educativo, ambiental y de conservación que se desarrolla en el predio. El equipo trabaja de martes a domingo en jornadas de cuatro y ocho horas, organizadas según la dinámica del parque y las características de cada puesto. Respondo consultas que van desde la ubicación de baños o salidas hasta información sobre los animales. Por ejemplo, la diferencia entre el pavo macho, que tiene el cuello azul, y la hembra, explicó Magallones. Tomás Feierman, de 25 años, ya había trabajado previamente como ayudante de niños con discapacidad en el Parque Sarmiento durante dos años, pero este nuevo inicio le generó miedo. Antes tenía temor de no encajar, de no poder controlar la situación, de no saber qué contestar al visitante, pero ahora sí lo consigo. Eso me encanta, que las cosas puedan salir bien. Las personas me vienen a hacer preguntas y siento que estoy siendo más útil acá que en el otro lugar. Tras la aplicación en el Ecoparque, que lleva cerca de un mes, el plan es poder replicar el modelo tanto dentro de la Ciudad como fuera, y extenderlo no solo al ámbito público sino también al privado. Estamos convencidos de que este proyecto puede replicarse. No requiere grandes adaptaciones, sino entender qué necesita cada espacio. Queremos que sirva como inspiración para que más organismos y empresas se animen a implementar iniciativas similares, explicó Muzzio. En esa línea, destacó el rol de la Ley de Prácticas Formativas como herramienta clave: permite que el Estado acompañe durante seis meses el proceso de formación con un incentivo económico, mientras que las empresas que participan asumen el compromiso de incorporar a parte de los trabajadores. Es una herramienta que puede impulsar la inclusión laboral real. La idea es seguir ampliando el número de personas con discapacidad que acceden a un empleo formal, concluyó.
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