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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 13/04/2026 09:41
La escuela Nº 1.210 Luis Rullan de la zona norte de Rosario tuvo un alterado inicio de semana. Este lunes por la mañana, personal del establecimiento educativo encontró un supuesto artefacto explosivo junto con una nota con un mensaje narco dirigido a dos delincuentes sindicados por venta de droga minorista en el barrio Parque Casas y El Churrasco, territorio donde se encuentra el colegio. El papel y el elemento fueron hallados pasadas las 7 de este lunes en el edificio escolar, situado en las inmediaciones de Pasaje San Telmo y Calle 1.350. Por ese motivo, personal policial y de Gendarmería Nacional perimetraron la escena hasta la espera de la brigada de Explosivos de la Unidad Regional II, ya que se había activado el protocolo. Al mismo tiempo, se suspendieron las clases del turno mañana. Según el Ministerio de Seguridad de Santa Fe, el artefacto finalmente era un encendedor catalítico con forma de granada. En tanto, la nota que se dejó junto a él tenía un texto en el que se amenazaba a Marcelo Frentudo Fernández y Axel Gordo González, detenidos por narcomenudeo en el distrito norte de Rosario. Axel González, primo de Fernández, fue aprehendido el miércoles de la semana pasada en la localidad de Villa Mugueta. Prófugo desde 2024, lo localizó la Policía de Investigaciones mientras Gordo pasaba sus horas como preparador físico del club Eduardo Hertz, actividad que usaba para ocultarse. A pesar de entregar un DNI de otra persona fue capturado. De acuerdo a la investigación que pesa sobre él, era quien administraba el dinero narco y la mano de obra para disputar el territorio. Frentudo cayó a finales de 2024, cuando fue llevado a audiencia imputativa por el fiscal Pablo Socca, quien atribuyó operaciones minoristas de droga, principalmente, en la esquina de Freyre y Cavia. El investigador judicial ventiló ante el juez Gonzalo Fernández Bussy que la presunta organización contaba con filtraciones de policías que le avisaban previamente de allanamientos. A Fernández, la Policía de Seguridad Aeroportuaria lo encontró en su casa, cuya fachada era la de un minimarket que tenía actividad las 24 horas, situación que se cree que era una pantalla para la venta al menudeo de cocaína y marihuana. Estas personas cuentan con información reservada que personas no identificadas a la fecha les proporcionan sobre el avance de medidas judiciales y allanamientos, con anticipación, que permiten descartar, esconder u ocultar los estupefacientes, el dinero, celulares y otros elementos, como así también abandonar temporalmente los lugares de residencia antes de la llegada de las fuerzas de seguridad, ponderó Socca. El comentario del fiscal no fue azaroso. Hizo referencia a una situación particular que se dio en los allanamientos que solicitó contra la presunta banda. El 28 de noviembre de 2024, junto con la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria, irrumpieron en propiedades de los investigados y pareció que muchos habían recibido aviso. Algunos no estaban. Otros, por caso, fueron localizados durmiendo, pero casualmente no tenían celular. Ante la sospecha, los fiscales volvieron a pedir allanamientos a los mismos lugares, que se ejecutaron por la PFA y la PSA el 3 de diciembre de 2024. Ahí sí hallaron celulares, vehículos y otros elementos que fueron secuestrados. En la audiencia, el integrante del Ministerio Público de la Acusación exhibió conversaciones de WhatsApp entre Fernández y su novia Suyai Rodríguez, en las que días antes de los procedimientos del 28 de noviembre hablaban de que estaban por ser allanados, por lo que tomaban recaudos de no dejar droga en los puntos de venta. Dicen que hoy, agua. Ya saco todo y mando a guardar, le dijo Suyai a su pareja en un chat. El fiscal luego explicó que agua era el código que usaban para hacer referencia a que iba a haber un operativo policial.
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