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  • Insólita pelea entre un empleado diplomático y el embajador argentino en Madrid

    » Clarin

    Fecha: 11/04/2026 19:25

    Las obras de remodelación en la residencia oficial de Argentina en Madrid para hacer confluir en un sólo edificio el trabajo administrativo y consular desataron un conflicto que ya se venía cocinando: la insubordinación contra el embajador Wenceslao Bunge Saravia de un funcionario de menor rango. Un funcionario de origen político que llegó a la sede militando para el kirchnerismo, pasó por el PRO y ahora afirma ser amigo del presidente Javier Milei y milita para la llamada batalla cultural libertaria. El empleado es Alejandro Nimo, representante comercial con rango de consejero, y quien se transformó en una suerte de pesadilla para embajadores y empleados de la sede diplomática porque desde sus redes sociales arroba al presidente Milei en una catarata de loas y desde donde esta semana posteó un extenso texto mostrándose víctima de Bunge Saravia, a quien además no dudó en hacerle filosas acusaciones para mostrarlas ante el Presidente al incluirlo en su post de X. Hola a todos me desperté hoy en España viendo un masivo apoyo de los amigos de la Libertad por una agresión que sufrí ayer dentro de nuestra Embajada, empezó tuiteando el jueves. Agradeció a los miles de mensajes que dice haber recibido por el trabajo que hago por Argentina por la libertad y la batalla cultural a diario y por lo halagado y emocionado. Y entonces empezó a contar que no se trata de que me hayan desplazado del cargo, sino que simplemente, por decisión del embajador Bunge me han quitado el despacho (la oficina) en la que trabajaba y atendía a los empresarios que invierten en Argentina, la que se había convertido en un símbolo y un sitio de convergencia de los admiradores de @JMilei en España. No comprendo la decisión del embajador, ya que no se me dio ninguna explicación razonable al respecto. Es evidente que no soy la víctima aquí, ya que en mi despacho tenía en un lugar central un cuadro con la imagen de nuestro presidente. El tuit de Nimo, que precedió a movimientos en las cuentas libertarias para ligar de manera insólita a Bunge Saravia con funcionarios, políticos españoles y empresarios zurdos, configura para distintas fuentes consultadas en Buenos Aires y Madrid un desafío abierto al embajador Bunge. Según aseguran fuentes confiables de la Cancillería, Bunge, como su segundo, el diplomático Sebastián Laino, habrían pedido remover a Nimo al canciller Pablo Quirno en el último viaje presidencial al festival de Santiago Abascal, líder de Vox. Pero según las fuentes consultadas, Quirno le respondió a Bunge que le pida cualquier cosa menos remover a Nimo. Nimo, que llegó a ese cargo primero aduciendo que lo mandaba el ex ministro Sergio Massa, cuando en realidad se lo pidió la ex senadora Clara Vega al ex canciller Santiago Cafiero, cuando se le venció el cargo ante el cambio de gobierno, logró que los libertarios lo recontrataran en febrero de 2024. Y comenzó un conflicto con el ex embajador Roberto Bosch, un funcionario de carrera, que intentó hasta último momento hacer el trabajo. Lo denunció a Nimo por enviar perfumes y otros objetos personales por correo diplomático incumpliendo la normativa. Pero Nimo se sostuvo diciendo que era amigo del economista español fetiche del presidente Milei, Jesús Huerta de Soto. Hizo echar Bosch al que acusó de tirar en un sótano un retrato gigante que habían hecho pintar del libertario. El ex canciller Gerardo Werthein se impuso con el nombramiento del empresario Wenceslao Bunge, pero Nimo sobrevivió y lo empezó a criticar insólitamente como kuka. Bunge Saravia es empresario y financista, nacido en Argentina y tuvo que renunciar para ejercer este cargo a su ciudadanía concedida por España, donde tiene vínculos empresariales y comunitarios de lo más aceitados. Es sobre todo, querido y respetado. En su tuit del jueves, Nimo, que no puede demostrar una sola inversión de España en la Argentina por su mérito o de otro, escribió Javier Milei, así como muchas imágenes y símbolos que hacen a mi recorrido en la batalla cultural por Europa, además de un muñeco de nuestro presidente con la motosierra, esto parece que incomodaba a muchos que ya no deberían estar en la embajada, algunos de ellos pertenecientes a la casta diplomática contra la que me enfrentó a diario. Además de enviar a través del tuit de la Escuela Austríaca seguidora de Milei una imagen de la oficina que en teoría perdió, manifestó que había recibido apoyo incluso de Milei que le reconocía su trabajo a diario en soledad por defender las medidas que él implementa desde Argentina y lograr interesar a inversores españoles en invertir en nuestro país. Y ahí se despachó: Lo que me preocupa del Embajador Bunge no se trata de una decisión por una oficina (yo puedo hacer el mismo trabajo excelente que vengo haciendo desde cualquier club privado o bar de Madrid), realmente me preocupa su falta de compromiso con el achicamiento del Estado y el cumplimiento de las premisas de responsabilidad fiscal que pregona nuestro Presidente, creo que en eso no está en sintonía y las veces que he tratado de llevarle un plan para reducir notablemente el gasto de la embajada se negó siquiera a recibirme". Sobre la firma Newsletter Clarín

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