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» La Nacion
Fecha: 11/04/2026 16:54
La trama oculta de la compra del club Perugia con fondos de la AFA: reuniones, festejos y la sombra de Chiqui Tapia Javier Faroni fue la cara visible de un grupo inversor que incluyó al financista Juan Martín Molinari; los detalles de la operación; fotos, mails y la clave de los contratos - 8 minutos de lectura' La operación comenzó a gestarse en marzo de 2024. En las oficinas de Adcap en Buenos Aires, Juan Martín Molinari, uno de los socios fundadores de esa firma, soltó delante de dos intermediarios italianos: Tengo el comprador. Apenas dos semanas después, en el mismo lugar, apareció en escena Javier Faroni, el empresario teatral que administraba los fondos de la AFA desde 2021. Hasta ese momento nosotros no sabíamos quién era Faroni. Molinari nos decía que era un hombre de Tapia, y que por eso había ganado el contrato con (la ticketeadora) Deportick, cuenta a LA NACION el empresario italiano Simone Chiarella, uno de los protagonistas de la trama. El Perugia, un club histórico del Calcio, estaba en venta hace rato. Antes de venir a Buenos Aires, los dos intermediarios ya se habían reunido con varios empresarios italianos. Todos rechazaron la propuesta. Las negociaciones con Faroni se extendieron durante seis meses. Además de Chiarella, intervino Pierpaolo Triulzi, un agente FIFA que viaja mucho a la Argentina. Durante todo el proceso, hubo reuniones en Buenos Aires y en Italia. Y un cruce intenso de correos electrónicos. A partir de julio, Faroni pasaba más tiempo en Perugia que en nuestro país. En muchos de esos viajes, iba acompañado de su esposa, Erica Gillette, encargada de administrar la empresa TourProdEnter. Una foto de agosto de 2024, a la que accedió LA NACION, muestra a Faroni en la cabecera de una mesa, a su mujer, al entonces dueño del Perugia, Massimiliano Santopadre, y otras personas. Esa cena tuvo lugar en la casa de Chiarella, en Panicale, un pueblo a 35 kilómetros de Perugia. Ese lugar se transformó en una base operativa por donde desfilaban abogados, escribanos, y el resto de los involucrados. Las jornadas de trabajo en la casa de Chiarella eran extensas pero había tiempo para salidas grupales. Otra de las fotos se sacó en un hotel 5 estrellas, ubicado en el centro de Panicale. La mujer de Faroni muestra un vino de unos productores locales. Luego de varias idas y vueltas, finalmente se firmó un contrato preliminar. Para festejarlo, Chiarella preparó una torta con los colores de la bandera argentina y el Grifo, uno de los símbolos del Perugia, el club italiano que estuvo trece años en la Serie A y hoy lucha por mantenerse en la C. La compra finalmente se cerró el 7 de septiembre de 2024 con la firma de un documento de 119 páginas al que accedió LA NACION. Fue el final de una extensa reunión de más de cinco horas en la escribanía Biavati, en el centro de la ciudad de Perugia. Las imágenes de ese día muestran al entonces gerente general del club (a la cabeza de la mesa), a Javier Faroni, a su izquierda el vendedor, Santopadre, y enfrente el escribano Mario Biavati. Sobre la mesa se ven los contratos, carpetas, la camiseta del Perugia con el nombre de Javier, y una camiseta argentina. Chiarella, que aparece en los documentos como testigo de la venta, también registró el momento exacto de la firma: en una foto aparecen Faroni, con saco negro, y Santopadre a su izquierda. Luego de la ceremonia de las firmas, el empresario recorrió el club, posó con la camiseta que llevaba su nombre y se encargó de darle la noticia al presidente de la AFA, Claudio Chiqui Tapia. Lo llamó a Tapia ahí mismo para avisarle que había terminado todo bien, asegura Chiarella. No fue todo. Al día siguiente de la operación, Faroni planteó que quería reunirse con el entonces presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina. Las gestiones estuvieron a cargo de Triulzi y de Santopadre. Faroni se encargó que Tapia se sume a la reunión por zoom, recuerda Chiarella en diálogo con LA NACION. La presentación oficial de Faroni se concretó el 15 de septiembre: el empresario apareció en el palco junto a su mujer y caminaron por el césped. Todo era felicidad. Un año después, el equipo italiano hizo su pretemporada en el predio de la AFA en Ezeiza. Un hecho inédito que agitó los rumores sobre el posible vínculo con Tapia. Durante su estadía en la Argentina, el Perugia jugó un amistoso ante Comunicaciones y los jugadores visitaron las instalaciones de los centros deportivos de Boca y River. Detalles del contrato y un gerente desconocido El contrato de venta del Perugia establecía que la cesión de las acciones a Perugia Fútbol tenía un costo de 2.050.000 euros, en cuatro cuotas. Las tres primeras de 500.000 euros y la última de 550.000. El precio indicado podrá sufrir una reducción en el supuesto de que surjan pasivos, deudas u obligaciones de indemnización a cargo de la parte vendedora a favor de la parte adquirente, lo que conllevará, en consecuencia, la correspondiente reducción del importe del saldo del precio, dice el contrato. Efectivamente, la operación incluyó deudas por casi 3 millones de euros, según consta en mails que se cruzaron antes de la operación y a los que accedió LA NACION. ¿Cómo se pagó el Perugia? LA NACION reveló en enero que Faroni transfirió US$5,7 millones desde una cuenta de TourProdEnter a una firma suya llamada Sports Next Gen Ltd. Fueron 25 transferencias, entre enero y septiembre de 2025. La operación se completó con dos transferencias de US$250.000 a Beagle Capital Management LLC, otra de las firmas que aparecen como controlantes de la Associazione Calcistica Perugia Calcio junto a SAIA Investments Ltd. Los datos se obtuvieron a través de dos discoveries de la Justicia de Estados Unidos que promovió el empresario Guillermo Tofoni, enfrentado a la dirigencia de la AFA por una cuestión comercial. Apenas trascendieron los detalles de la operación, Molinari fue apartado de Adcap, la firma que brindó servicios a la AFA para traer más de 100 millones de dólares. Y el financista tuvo que renunciaron a su cargo en Beagle Capital. La operatoria de Molinari con la firma Sports NextGen es absolutamente ajena a Adcap, que no tenía conocimiento alguno hasta ahora sobre la compra de un club de fútbol", dijeron desde la empresa. La gestión de Faroni enfrentó obstáculos desde el inicio. Apenas semanas después de la compra, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) le impuso al productor argentino y a Molinari una sanción de tres meses y medio de inhabilitación. El motivo fue la presentación tardía de documentación clave: no se acreditó en tiempo y forma la solidez financiera de las sociedades involucradas en la operación y no se cumplió con los plazos para aportar datos contables exigidos por las autoridades italianas. Con la llegada de Faroni al club italiano desembarcó Hernán García Borras, un español que había trabajado en el Deportivo Guadalajara, perteneciente a la Segunda Federación de España. Ese equipo aparece en una investigación de la justicia federal contra una banda liderada por Miguel Ángel Villalba, el capo narco que sigue detenido. La causa siguió la ruta de unos 400 millones de pesos que se invirtieron en dos grupos empresarios identificados como Dinal y Lener Construcciones S.A. Esas empresas habrían actuado como pantallas de la organización. Uno de los socios de Dinal, identificado como Néstor Ruiz, habría sido uno de los inversores del club Guadalajara. La investigación, a cargo de la jueza federal de San Martín Alicia Vence, sigue su curso, pudo saber LA NACION de fuentes judiciales. García Borras no conocía a Faroni. En las primeras reuniones nadie entendía cómo había llegado a Perugia y no demostraba mucho conocimiento del tema, reveló Chiarella, testigo privilegiado de los flujos financieros y las negociaciones. ¿Quién lo contrató? LA NACION intentó comunicarse con el gerente pero no contestó los mensajes. Los discoveries de la justicia estadounidense revelaron que García Borras recibió al menos cuatro transferencias de TourProdEnter por más de US$ 115.000. Los pagos desde el Bank of America se registraron el 6 de enero, 5 de mayo, y 27 de agosto de 2025, cuando el club ya estaba en poder de Faroni. Y una transferencia desde el PNC data del 24 de septiembre de 2024, apenas unos días después de la compra. Pese al escándalo, Faroni sigue a cargo del club italiano, que llegó a salir subcampeón en la temporada 19781979, y campeón de la Copa Intertoto de la UEFA en 2003. Hoy pugna por mantener su lugar en la Serie C: está decimocuarto sobre veinte equipos del grupo B.
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