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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 11/04/2026 18:59
La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que responderá con firmeza ante cualquier intento de paso de buques militares por el Estrecho de Ormuz, en medio de la tensión con Estados Unidos tras el inicio de una operación estadounidense de desminado en la zona. El canal, fundamental para el tránsito energético global, se ha convertido en eje de preocupación internacional debido a su impacto en la seguridad y el flujo de hidrocarburos. La amenaza iraní responde a la intención manifestada por Estados Unidos de restablecer la seguridad tras la colocación de minas atribuidas al régimen de Irán; la Guardia Revolucionaria sostiene que solo permitirá el paso a barcos civiles bajo condiciones estrictas y que toda nave militar enfrentará represalias inmediatas, según comunicó la televisión estatal IRIB. Todo intento de paso de buques militares por el Estrecho de Ormuz será respondido con severidad. La Marina de la Guardia Revolucionaria tiene plena autoridad para gestionar el Estrecho de Ormuz de manera inteligente, declaró el Comando Naval de la Guardia. El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el inicio de una operación de desminado en el Estrecho de Ormuz para restaurar la seguridad en el comercio marítimo. La misión involucra a los destructores USS Frank E. Peterson y USS Michael Murphy, así como la preparación de vehículos submarinos no tripulados, con el objetivo de reabrir este paso vital para la exportación de petróleo y gas. El almirante Brad Cooper, comandante del CENTCOM, declaró: Hoy, comenzamos el proceso de establecer un nuevo paso y pronto compartiremos este corredor seguro con la industria marítima para fomentar el libre flujo del comercio. Poco antes, el presidente Donald Trump afirmó en Truth Social que los 28 barcos lanzadores de minas del régimen iraní yacen en el fondo del mar y aseguró que varias embarcaciones petroleras vacías navegan hacia Estados Unidos. Estados Unidos argumenta que la limpieza del estrecho busca reducir los riesgos para el abastecimiento de hidrocarburos y la estabilidad del comercio internacional. La propagación de minas y el despliegue militar se producen tras semanas de tensión y hostilidades. Mientras continúan las operaciones navales, el Ministerio de Exteriores de Irán desmintió que buques militares estadounidenses hayan ingresado en el estrecho. El coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Comando General Central de las Fuerzas Armadas de Irán, afirmó: Se desmiente enérgicamente la afirmación del comandante del CENTCOM sobre el acercamiento y la entrada de embarcaciones estadounidenses en el estrecho de Ormuz. Según las autoridades iraníes, el control del tránsito marítimo corresponde solo a sus Fuerzas Armadas y cualquier presencia militar extranjera se considera una amenaza al alto el fuego negociado recientemente en Islamabad. En paralelo, Donald Trump advirtió que Estados Unidos está listo para actuar si las conversaciones diplomáticas con Irán no muestran avances. Las negociaciones entre las delegaciones iraní y estadounidense en Pakistán buscan consolidar la tregua tras los enfrentamientos armados del 28 de febrero. Sin embargo, la situación en el Estrecho de Ormuz evidencia la fragilidad del proceso. El Ministerio de Exteriores de Emiratos Árabes Unidos (EAU) expresó su preocupación por las posibles consecuencias de una represalia iraní, exigiendo que el canal no se utilice como herramienta de presión política en vista de su influencia sobre la economía global. Las autoridades de EAU consideraron una necesidad colectiva la reapertura del paso sin condiciones, señalando que el cierre afecta intereses globales y pone en riesgo la estabilidad regional. Durante la Conferencia del Océano Índico, el Ministerio de EAU advirtió que la paralización del tráfico marítimo amenaza la economía mundial y dificulta la seguridad de las cadenas de suministro. La reanudación del libre tránsito por el estrecho es esencial para evitar fluctuaciones en los precios energéticos y mantener las exportaciones al mercado global. El Estrecho de Ormuz es crucial para el transporte de aproximadamente el 25% del gas natural y el 20% del petróleo mundial. Además, por esta ruta circula el 70% de los productos petroquímicos internacionales y cerca del 33% de los fertilizantes globales cada año, según datos de Emiratos Árabes Unidos. La interrupción del tráfico marítimo ha incrementado los aranceles comerciales y provocado inestabilidad en los mercados energéticos, afectando tanto a importadores como a aseguradoras internacionales. Por ello, EAU considera indispensable una reapertura total e incondicional del canal para la recuperación económica global. El Estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crucial para la circulación de hidrocarburos y materias primas. Las decisiones que afectan su operación repercuten de inmediato en la estabilidad económica mundial y en el abastecimiento regular de bienes básicos a escala internacional.
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