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  • Nació en Miami, corre con bandera argentina, ama el mate y ya demostró ser ganador: Mi sueño es ser campeón de la IndyCar

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 11/04/2026 03:10

    Su sonrisa contagiosa y carisma dan cuenta de un piloto que también se distingue abajo del auto. Se trata de Alessandro de Tullio, quien nació en Miami, pero desde esta temporada decidió correr con licencia argentina por su padre, quien se mudó a los Estados Unidos siendo un adolescente. Su hijo ganó en la tercera fecha de la Indy Lights, la categoría antesala a la IndyCar. Afirma que se queda toda la vida con el asado antes que la barbacoa y también es amante del mate. Habla sin casete y le contó su historia a Infobae. Mi mamá es cubana y papá es argentino. Los dos llegaron a Estados Unidos a los catorce o quince años. Esta pasión me llegó por parte de mi papá, que siempre le encantó el tema de los fierros. Mi viejo me llevó a una carrera de Fórmula 1 en Montreal y yo tenía cuatro años. En ese momento jugaba al fútbol en un club de mi barrio, en Miami. Pero recuerdo que volví pidiendo un auto de carrera (risas). No me acuerdo mucho, pero veo las fotos, los videos y se nota que estaba fascinado con eso. Ahí me compró un karting, me llevó a una pista y empecé. Luego de una adaptación, comenzó a correr con cinco años en el ámbito local y al poco tiempo lo hizo a nivel nacional. Hice toda la escalera en karting y también corrí en México, en el equipo de Checo Pérez, y en Canadá. Gané carreras en la categoría Junior, la Mini y Senior. También corrí un Mundial en Donato Di Palma (Italia), recuerda. Con apenas 15 años, comenzó a correr en autos y lo hizo en el primer escalón hacia la IndyCar, la USF Junior, donde ganó cinco carreras y terminó cuarto en el campeonato. En ese momento también tuve que decidir quedarme en los Estados Unidos, porque emigrar a Europa iba a ser muy difícil por el presupuesto. Siguió en la escalera de la IndyCar, llegó a la USF Pro 2000 y en su segunda temporada logró cuatro triunfos y culminó cuarto. Me fue bien, ganamos carreras, hicimos poles y mi meta es llegar a la IndyCar, remarca. SIMULADOR Juega y simula el camino de las selecciones hasta la final del Mundial Esta temporada pegó el salto a la Indy Lights con la escudería AJ Foyt, una de las más experimentadas. En los tres eventos disputados logró la pole positions (mejor tiempo en clasificación) para tres de las cuatro carreras realizadas, ya que en Barber hubo dos competencias. Sobre su decisión de correr con licencia argentina, cuenta que desde chiquito corría con las dos banderas. De chico decía siempre que era argentino. En equipos en karting, la mayoría de mis carreras corrí con equipos argentinos, viajaba con argentinos y me pegué mucho al país, por mi papá y también por amigos, mecánicos e ingenieros, que siempre eran argentinos. Por ahí viene el amor a Argentina y quiero representar y llevar la bandera a la IndyCar. Revela su amor por el mate ya que cuando era chico tomaba más. Después como que dejé un tiempo y este año empecé de nuevo con el vicio ese. En la pista me preguntan todos qué es. Ahora se acostumbraron todos a verlo y, es más, ahora me piden para tomar, así que ahora lo tomo bastante en el día a día. La IndyCar y los argentinos tiene una historia reciente con Agustín Canapino, quien corrió un año y medio entre 2023 y 2024. Canapino hizo ese cambio de venirse para acá a correr en la IndyCar y le fue bien y eso me dio un poco de motivación. Él fue el último argentino en la IndyCar y siento la motivación para ser el próximo argentino. Pero sé que ese camino me llevará carreras, victorias, campeonatos y, bueno, sobre todo experiencia. Una vez que se conoció que iba a correr con licencia argentina y sumado a su éxito en el circuito de Alabama, comenzó a sentir el calor del público argentino. Siento mucho ese apoyo. Después de la victoria de Barber recibí un montón de mensajes de apasionados argentinos y la verdad es que lo súper agradezco. Eso me motiva a ir y andar para más y hacer lo mejor que pueda. Es amante de las comidas argentinas, entre ellas el asado, las empanadas y milanesas, pero esgrime que ahora no puedo comer mucho porque me debo cuidar. Las medialunas también me encantan. Sobre su objetivo para este campeonato sostiene que quiero ganar y salir campeón, pero no me pongo esa presión en mi cabeza. Yo voy carrera por carrera. Tenemos un equipo y un auto para ir a ganar carreras y, si se da, el título; pero sabemos que hay que demostrarlo adentro de la pista. Debo estar frío en la cabeza, seguir teniendo buenos resultados y después si se da el campeonato sería algo espectacular. Tampoco tiene apuro para llegar a la IndyCar y aclara que todo depende. Es bastante temprano en la temporada para saber exactamente lo que voy a hacer el año que viene. Si seguimos así con los resultados, no sé decirte la verdad. Ojalá pueda llegar a la IndyCar. Si se puede al año que viene, buenísimo. Si hay que hacer otro año y seguir sumando experiencia, estará bien. Es hincha de Boca Juniors, conoce La Bombonera, pero aún no pudo ir a ningún partido. Me gusta mucho la Champions League, destaca y confiesa que su amor por el Xeneize surgió cuando era más chico y me quedaba en casa de los mecánicos, algunos eran hinchas de Boca, y ahí veían los partidos. Respecto de la Indy Lights, cuenta que es un auto que en las curvas lentas va un poco de trompa (NdR: se mueve más de lo que el piloto gira el volante) y conseguir la tracción es difícil. Pero en lo rápido el auto se pega al piso y hay que encontrar el balance justo porque depende de la pista. La goma es muy interesante: hay pistas donde cambias en la vuelta veinte y otras donde después de la vuelta tres ya no hay goma. Su motor tiene 500 caballos y llegamos a 186 millas por hora (300 km/h). Más allá de la IndyCar, tiene otro gran objetivo que es poder correr las 500 Millas de Indianápolis. Es un sueño, pero yo creo que se puede lograr. También mi sueño es salir campeón de la IndyCar. Destaca la labor en la Fórmula 1 de un viejo conocido suyo, Franco Colapinto, con quien compartió pista de karting: Lo veo que va mejorando. Este año ya sumó un punto. Este año también está medio raro porque con el reglamento nuevo cambió todo, pero a Alpine lo veo fuerte y va por un camino bueno. Franco en el Williams pudo demostrar de lo que era capaz y ya en el Alpine lo está mostrando. Yo lo veo bien, con futuro. También explicó por qué prefiere la IndyCar a la actual F1: La verdad, no me gusta el reglamento nuevo. Es pura batería. Por eso me encanta la IndyCar, donde uno frena más tarde y se gira como es en las carreras normales. Cada vez hay más gente entrando a la IndyCar por eso y las carreras son increíbles. Tenés tres o cuatro paradas, entonces hay mucha estrategia. Acá cargan nafta en la carrera y tenés más estrategia porque podés correr con el auto más liviano o a full de nafta. Tampoco tenemos el elemento que caliente las gomas y agarrás bien fría la goma cuando te la cambian. Eso es algo lindo del deporte. Acá lo que tenemos es push to pass (botón que otorga una potencia adicional), pero tampoco te pasan en la recta como si estuvieses parado. Antes la Fórmula 1 estaba mejor para mí. Ahora la veo muy, como dicen todos, Mario Kart, ¿no? (risas). Y su última respuesta es otra muestra de argentinidad: ¿Asado o barbacoa?: Asado, toda la vida (risas). Siempre que puedo darme un permitido acompaño a la familia. Alessandro de Tullio demuestra condiciones arriba del auto y también rompe el molde por su personalidad. Con apenas 19 años dice lo que piensa y ya se ganó el cariño de los argentinos. Si sigue por este camino se le puede abrir una puerta en la IndyCar, su gran sueño.

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