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Parana » Ahora
Fecha: 10/04/2026 14:45
Las lluvias de la semana pasada dejaron un escenario de excesos hídricos en gran parte de Entre Ríos, aunque sin un impacto generalizado por anegamientos sobre los cultivos. Sin embargo, el mayor problema se concentra hoy en la logística de la cosecha, que se vio alterada por el estado de los caminos rurales y la persistencia de la humedad ambiental. Así lo indicó el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (Siber), al analizar el comportamiento del balance hídrico luego de casi una semana ininterrumpida con alternancia de lluvias y un ambiente muy húmedo en toda la provincia. Según el informe, si bien la respuesta del sistema hídrico provincial es razonable frente al volumen de agua acumulado, en muchos sectores será necesario esperar que los caminos rurales se oreen lo suficiente para garantizar un acceso adecuado a los lotes. Esa situación es la que actualmente genera demoras y atascos en la dinámica de los trabajos de cosecha. De todos modos, desde el Siber señalaron que, mientras no se repitan eventos como el registrado en los últimos días, la recolección podrá retomar ritmo más temprano que tarde. En ese sentido, los pronósticos aparecen como favorables, aun cuando el nivel de humedad ambiente todavía no sea el más conveniente para el avance de las tareas. El informe también remarcó que, con las recargas de agua ocurridas entre marzo y abril, todo el territorio entrerriano renovó sus perfiles de humedad, en una situación que los técnicos resumieron como un reinicio del sistema. A partir de esa base, el panorama para la próxima campaña fina se presenta alentador. Según el Siber, si durante lo que resta de abril y la primera quincena de mayo se mantienen lluvias de mantenimiento, el inicio de la siembra de invierno podría darse con un escenario muy favorable y sin restricciones de humedad. No obstante, en el corto plazo la atención sigue puesta sobre la cosecha. Por eso, el sistema productivo necesita una mayor extensión de días secos o, al menos, precipitaciones con baja recurrencia para recuperar transitabilidad y normalizar el ritmo de trabajo en el campo. Finalmente, el informe incluyó una mirada hacia los próximos meses a partir de la evolución del indicador ENSO, vinculado al comportamiento del Pacífico ecuatorial. En ese marco, los especialistas advirtieron que comienza a perfilarse un escenario compatible con una transición hacia condiciones de El Niño, tras un breve paso por la neutralidad. De consolidarse esa tendencia, el Siber consideró que la provincia podría ingresar a la primavera con un evento cálido ya instalado, un factor que, en una primera lectura, aparece como favorable para la floración de la fina y para los cultivos de gruesa implantados de manera temprana en la transición entre agosto y septiembre.
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