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  • Cinzia Francischiello, de Gran Hermano: de su viaje a la Argentina por amor a un doloroso trauma y un sueño robado

    » La Nacion

    Fecha: 10/04/2026 12:24

    La última eliminada del reality habló con LA NACION sobre su paso por la casa y su rol en los medios - 7 minutos de lectura' La presentadora venezolana Cinzia Francischiello no pudo evitar una expresión de asombro frente a su eliminación. Ella era una de las jugadoras más activas de Gran Hermano: Generación dorada (Telefe) y sus estrategias ofensivas no pasaban desapercibidas ni adentro ni afuera de la casa. Pero en un mano a mano contra Yisela Paola, más conocida como Yipio, ella quedó afuera del reality. En un mano a mano con LA NACION, Francischiello analizó su paso por el programa conducido por Santiago del Moro y compartió una conmovedora historia familiar. Fue injusto" ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando quedaste eliminada de Gran Hermano? No sé si puedo decirlo, pero lo que pensé fue: What the fuck?!. Cuando vi que quedamos Yipio y yo en el versus, ahora que lo veo como espectadora, creo que fue injusto y que no estuvo bueno. En esa instancia del juego, cualquiera de las dos que saliera iba a ser una pérdida, ya que adentro de la casa nos matábamos y también porque había muchas plantas y gente que no hacía absolutamente nada. El juego de Yipio no me gustaba, sus gritos, su odio, ella se hacía sentir. ¿Entonces? Entonces cuando quedamos en el versus dije no puede ser, pero te juro que adentro de la casa esto no lo leímos. ¿Cómo no pudimos verlo? ¿Cómo armamos una placa tan mal? ¿Cómo nominamos tan mal? No sabíamos que tenía tanta fuerza el tema Cinzia versus Yipio en el afuera. Yo me veía en el versus, pero con la Lola y eso al final era nada que ver. La casa contra mí ¿Creés que el público te votó porque bancaba más a Yipio o porque no le gustaba tu juego? Supongo que por las dos cosas. Creo que ante todo el público me votó porque no me bancaba, no les gustaba mi juego personal, fuera mi grupo o lo que yo hubiera dicho o hecho. Pero, por el otro lado, viendo todo ahora, ellas se unieron muy bien y en la placa fueron todas a por mí. Entonces era toda la casa contra mí y apuntaron muy bien. También agarraron a mi grupo en un momento de debilidad y nos clavaron todos esos votos y me sacaron. ¿Cuál es tu balance sobre lo que significa estar en Gran Hermano? Porque ya tenías una experiencia previa en los medios... Es totalmente diferente estar frente a una cámara presentando un programa que ser una jugadora de Gran Hermano. De hecho, muchas veces los chicos me intentaban halagar, dicho eso entre comillas, y me decían: Eres una gran comunicadora, eres una gran periodista, pero yo no quería ser comunicadora ni periodista, yo quería jugar en Gran Hermano. Yo sólo quería jugar bien. Por eso quería honrar a la casa haciendo lo que pudiera con mi juego, les gustara, me odiaran, me fuera bien o mal, o sea, nunca dejar de intentar ni de jugar. Me iba a dormir para pararme con más fuerzas al día siguiente y seguir jugando. Yo estaba muy agradecida de estar adentro porque sé el impacto que tiene. Por amor ¿Cómo era tu vida en Venezuela y qué te trajo a la Argentina? En Venezuela trabajé como presentadora en radio y televisión. Me vine a la Argentina porque mi novio es argentino. Nosotros nos conocimos y empezamos a tener una relación a distancia durante un año en el que viajábamos cuando podíamos. A él se le complicaba por el fútbol y a mí por el canal, que era una señal número uno y yo no podía dejarla porque sí. Entonces fue un año a la distancia y crecimos en la relación, en el amor, en nuestro compromiso, así que eventualmente decidimos que había que terminar con esa distancia. ¿Qué planes tienen como pareja? -De hecho, nos vamos a casar en diciembre. A mí me costó dejar Venezuela porque tenía un proyecto hermoso, que eran mis programas y trabajar en el canal. Estaba en mi mejor momento, no fue fácil. ¿Cómo te abriste paso una vez que llegaste acá? Las cosas de Dios son así. Llegué a la Argentina y tenía mi currículum bien armado y lo mandé a varios lugares. Mi novio, que es futbolista, tenía algunos amigos que trabajaban en los medios, pero al final no se dio porque eran espacios deportivos y yo de deporte no sé nada. Entonces resulta que una amiga venezolana que yo tengo acá, Anahí Castro, me recomendó para el proyecto de un noticiero para el que buscaban a una presentadora que no fuera argentina, pero que hablara inglés. Y mandaste tu CV... Claro, ahí que mandé mi currículum, me reuní con la gente de este programa y para mí Dios lo tenía todo orquestado. Yo al principio no quería hacer un noticiero porque nunca había hecho política y me costaba. Y así fue como entré como analista de Gran Hermano en All Access. Después en el streaming de DirecTV nos armaron un programa donde yo era la principal y también en el noticiero en DNews. ¿Tu familia quedó en Venezuela? No han podido venir, pero espero que en diciembre puedan estar en mi boda. Desgraciadamente, mi familia está regada por el mundo, como le sucede a muchos venezolanos. Mi papá y mi hermana están en los Estados Unidos desde hace un año y poquito, y mi mamá en Venezuela. Y yo estoy acá con mi novio que es mi familia, una familia de dos. No podía vivir ¿Qué recuerdos tenés de Venezuela teniendo en cuenta las dificultades que se viven allí? Lo que más me costaba en los últimos tiempos en Venezuela era la inseguridad, yo tenía muchos ataques de pánico por ese tema. Cuando era chica se metieron a robar en mi casa y nos amordazaron, y ese trauma me quedó para siempre. En los últimos tiempos yo no dormía nunca porque juraba que se iban a meter en mi departamento a robar y mis amigos me decían: ¡Ni que los chorros fueran Spider-man! ¿Cómo se van a meter en el departamento?. Pero la verdad es que no podía vivir así, eso fue lo que más me pegó y me llevó a decidir irme de Venezuela. Tenía mucho miedo. ¿Fantaseás con la idea de volver a Venezuela o que tu familia venga a vivir para acá y así estar todos reunidos nuevamente en un mismo país? ¡Qué loco que me hagas esa pregunta porque nunca me lo planteé! Tanto nos robaron los sueños a los venezolanos que ya ni siquiera sueño con que sea una posibilidad estar todos juntos. ¡No puedo creer que ni siquiera me llegara a hacer esa pregunta yo! Mi papá y mi hermana están en los Estados Unidos asilados, no pueden salir. Mi mamá está en Venezuela y tiene su trabajo ahí. Yo estoy acá. Y estamos todos regados. Hasta eso nos robaron el sueño de reencontrarnos. Claro que sueño con ir a Venezuela, pero ahora mismo no voy porque como yo trabajaba en un noticiero y hablábamos mucho de actualidad, en un país en el que meten presos a los periodistas, yo ahora no quiero arriesgarme. No me llegué a enterar de tener mi nombre en una orden de captura, pero el terror a pisar el aeropuerto con toda la dictadura militar es algo que no me lleva a pensar en volver. Aunque por otro lado, sueño con poder visitar a mi mamá. Al menos una vez por semana, yo sueño que estoy en la playa en Venezuela. Más notas de Gran Hermano Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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