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Concordia » Diario el Sol
Fecha: 10/04/2026 10:50
Con la experiencia de haber sido intendente de Gualeguaychú, Bahillo valoró el reciente acercamiento entre el gobierno provincial y los intendentes, aunque deslizó una observación temporal: Me parece muy bien pero me hubiera gustado que esta etapa se haya iniciado antes. Para el legislador, ese diálogo resulta imprescindible en un contexto donde la principal preocupación de los ciudadanos es cómo llegar a fin de mes, una frase que, más que un diagnóstico la expresó como síntesis del clima social. En ese marco, describió un fenómeno que -según afirmó- se replica en toda la provincia: el traslado de la crisis económica hacia los municipios. Cuando la economía familiar se deteriora, el primer lugar al que acuden es al municipio, explicó, al detallar que las demandas incluyen desde medicamentos y alimentos hasta ayuda para sostener alquileres y tratamientos de salud. Esta presión, sostuvo, está generando un estrés financiero creciente en los gobiernos locales, incluso en aquellos que históricamente habían logrado cierta estabilidad. Uno de los indicadores más sensibles que mencionó fue el aumento de la morosidad en el pago de tasas municipales. El primer impuesto que se deja de pagar es el del municipio, describió, al explicar que los contribuyentes priorizan obligaciones con la Nación o la provincia por el mayor riesgo de sanción. Este comportamiento, según Bahillo, revela no solo un cambio en la conducta fiscal, sino un deterioro más profundo del entramado económico. El legislador también vinculó esta situación con la parálisis de la obra pública, que definió como un factor crítico en el mediano plazo. Vamos a tener un serio problema con los sistemas cloacales, de agua y pluviales, advirtió, al remarcar que la ausencia de inversión en infraestructura básica compromete el funcionamiento de las ciudades. En esa línea, en el programa de televisión Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral), Bahillo cuestionó el enfoque del gobierno nacional encabezado por Javier Milei, al considerar inviable la pretensión de trasladar la obra pública al sector privado en un país con baja densidad poblacional. La situación que vivimos no es como la pandemia, donde el problema era sanitario; acá es un problema del modelo económico, sostuvo Bahillo, en una de las definiciones más contundentes de la entrevista. A su juicio, ese modelo deteriora el consumo, la actividad económica y la recaudación, generando un círculo que impacta directamente en la calidad de vida de las familias. En el plano legislativo, destacó la aprobación de la comisión investigadora de la deuda, aunque introdujo matices. Reconoció que el proyecto oficial fue mejorado a partir de aportes de la oposición, incorporando seguimiento en el tiempo y participación de profesionales. Sin embargo, lamentó que no se haya avanzado en herramientas de comunicación más accesibles: Hubiera estado bien un esquema más didáctico, que permita al ciudadano entender fácilmente los datos. Respecto a la dinámica interna del peronismo, Bahillo reconoció dificultades en la articulación entre sus distintos espacios. Fue así en los dos primeros años pero queremos revertirlo, admitió, al señalar que la reforma previsional actuó como disparador para construir un ámbito de trabajo conjunto entre legisladores, intendentes y autoridades partidarias. En ese sentido, subrayó la necesidad de consolidar una posición común frente a debates estructurales. De cara al escenario electoral, el diputado planteó que el peronismo atraviesa una etapa diferente, marcada por la pérdida del poder como factor ordenador. Tenemos la obligación de reconstruir la confianza con la sociedad, propuso, al señalar que el desafío central no radica únicamente en definir candidaturas, sino en volver a conectar con las prioridades de la ciudadanía. En esa línea, advirtió sobre los riesgos de priorizar proyectos individuales: Si pensamos en lo personal antes que lo colectivo, nos vamos a volver a equivocar, vaticinó. Consultado en el programa Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral), sobre la situación del gobierno nacional, Bahillo sostuvo que en las últimas semanas se observa una caída en la imagen de Milei, impulsada por los casos de corrupción, pero principalmente por el impacto económico. El principal factor es la situación económica, insistió, aunque señaló que otros episodios amplifican el malestar social. Finalmente, dejó una reflexión sobre el rol del liderazgo dentro del peronismo. Lejos de reivindicar figuras caudillistas, propuso una construcción más horizontal: No me gustaría un modelo de liderazgo que raye lo autoritario. En cambio, planteó la necesidad de una política más participativa y cercana a la gente, capaz de recuperar un vínculo que, según reconoció, se ha deteriorado en los últimos años. Así, entre diagnósticos y autocríticas, Bahillo delineó una hoja de ruta que combina la urgencia económica con la reconstrucción política, en un escenario donde -según su propia definición- la clave estará en ofrecer una propuesta que despierte esperanza en una sociedad atravesada por la incertidumbre. -Usted fue intendente de Gualeguaychú. Sabe lo que es estar ahí donde llegan los reclamos todos los días y a toda hora. ¿Cómo ve este diálogo que han que ha inaugurado el gobierno provincial y los intendentes de su partido? -Me parece muy bien. Creo que es una buena práctica, un buen ejercicio. En lo personal me hubiera gustado que esta etapa se haya iniciado antes. Pero bueno, se inició en el día de ayer (por el martes) y está bien, porque indudablemente la situación económica está afectando fuertemente a la sociedad, a la familia. Hoy, la principal preocupación que tienen los ciudadanos es cómo llegar a fin de mes. Y, obviamente, esa preocupación refleja que muchas familias -lamentablemente- no llegan a fin de mes. Y cuando suceden estas situaciones en la economía familiar, el primer lugar que acuden es al municipio para pagar la luz, pedir alguna ayuda para algún remedio, para un viaje para asistir a un integrante de la familia que tenga algún problema de salud. -El intendente de Villaguay, Adrián Fuertes nos decía que además de proveer prótesis, medicamentos, anteojos, están alimentando no sólo a la gente carenciada, sino a los estudiantes universitarios que están estudiando en Villaguay. -Sí, otra de las problemáticas que muchas veces se agudiza en estas situaciones es el tema de los alquileres. Obviamente, de familias muy carenciadas y que, lamentablemente, en la práctica están en la informalidad. A veces (requieren de los municipios) pequeños subsidios para poder mantener un alquiler al menos por un par de meses, porque si no terminan en situación de calle. Y ahí tiene que estar el Municipio. La situación de las cuentas públicas es altamente preocupante. Y cuando el gobierno provincial dice estamos igual o peor que en la pandemia, yo quisiera hacer una reflexión en simultáneo: en la pandemia lo que afectó la economía y el nivel de actividad económica y todo lo que ya conocimos como consecuencia de esa lamentable experiencia, fue el cierre. Y fue un problema de salud a nivel mundial. Acá es un problema del modelo económico. Y como bien le dijeron los intendentes ayer al gobernador, es un problema del modelo económico que deteriora fuertemente el consumo, el ingreso de la familia y todo esto que ya venimos hablando. Y todo esto perjudica la recaudación y perjudica la coparticipación. -Ese detalle nos sorprendió. Porque, históricamente, pese a las crisis la gente seguía de alguna manera pagando sus impuestos. Y hablando con los intendentes empezamos a escuchar que se está dejando de pagar los impuestos. -Y el primer impuesto que se deja de pagar es el impuesto de la Municipalidad. Porque el contribuyente, más si tiene alguna pequeña empresa y que seguramente no la está pasando bien, el temor percibido -como se llama el término en temas impositivos-, al primero que trata de cumplir es con la AFIP (por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero -ARCA-) por los embargos, por la cuenta corriente, porque si no se pagan las leyes sociales se cae la calificación bancaria por todos los inconvenientes que tiene la AFIP. Después (se deja de pagar) a la provincia, por lo que significa los costos de dejar de pagar a la provincia, punitorios, intereses, resarcitorios. Digamos que es un muy mal negocio no pagar los impuestos. Pero, al Municipio es al que menos temor en percepción de riesgo se le tiene, y al que más fácil se le deja pagar y al que más le piden. Los municipios venían de situaciones financieras previsibles si recorremos los últimos 10-12 años -tal vez medio lejos-, pero desde los 4 puntos que le mejoró la Constitución del 2008: 2 de la coparticipación nacional, más 2 de la coparticipación provincial, que le garantiza un piso del 16 al 18 por ciento de coparticipación a los municipios, más la devolución de los fondos -aquel 15% que le retenían a la provincia para subsidiar el sistema previsional, que cuando se estatizó el sistema de la AFJP, eso ya no tenía sentido, después la Corte Suprema le ordenó a la Nación devolvérselo a la provincia- y eso se hizo coparticipable eso fue mejorando los números de los municipios. Y en los niveles de gobierno, los que más estrés tenían en términos financieros eran los gobiernos provinciales y el gobierno nacional. Y los municipios no tenían para nada holgura porque las necesidades son infinitas y los recursos son finitos. Pero, estaban un poquito mejor. Quizás si los municipios están en situación del estrés financiero que están planteando -que les creo a los intendentes- es porque realmente estamos en un problema creciente. -Además no solo debe afectar a los intendentes peronistas, sino a todos por igual. - La coparticipación no distingue color partidario. Es automática y cae por una polinómica que no se puede ni intervenir ni corregir; para eso hay que cambiar la ley. En todo caso, los ATN o algunos fondos extras presupuestarios que tienen que ver con la obra pública que en este caso está paralizada, a veces la obra pública de alguna manera descomprime los fondos, porque permite que la obra pública con fondos provinciales o fondos nacionales descomprime que el municipio tenga que atender obras que por ahí son esenciales como los desagües pluviales, cloacas y agua, que son temas que el gobierno nacional abandonó en estos últimos dos años. Los que tenemos la experiencia de intendente sabemos que son obras que por ahí se pueden paralizar durante un tiempo, pero las ciudades crecen y demandan servicios. Entonces, en el mediano plazo vamos a tener un serio problema de funcionamiento con los sistemas cloacales, de agua, pluviales y con el tema de vivienda. -Cuánto de tiempo se da usted como legislador para ver determinados lugares, determinadas situaciones, por ejemplo, escuelas, comisarías. ¿Se da ese margen? -Sí, sí por ahí no lo hago visible. -Pero, está bien que lo haga visible, hasta sería lógico. - Ahora he estado en contacto más frecuente con instituciones que atienden los problemas de minoridad, a jóvenes con problemas de consumo, a instituciones que atienden situaciones socioeconómicas muy marginales. -El legislador provincial perdió esa actitud que había en los primeros gobiernos. Iban y pasaban por las escuelas rurales, veían cómo estaban. Si tenían que ir a la cárcel iban a ver cómo estaba. Es como que se empezó a marcar distancia en los últimos 20 años y sería interesante que recuperen esa dinámica. -El rol activo así, lo reconozco, lo tuve en octubre de 2003 a 2007. Empezaba los lunes por el hospital y después pasaba por Vialidad y siempre visitaba alguna escuela. Es un rol (em principio) para todos, esa responsabilidad. Pero, está marcada para el oficialismo, aunque no le escapo porque la oposición tiene también el deber de estar cerca y ser más cercano. Pero, lo que uno ve es que, lamentablemente, el gobierno provincial tiene muy poca capacidad de respuesta. Fundamentalmente, por falta de fondos por lo que ya dijimos, porque está apoyando un modelo económico que perjudica enormemente a las cuentas públicas provinciales con un modelo económico que desconoce el principio del federalismo, porque quedarse con los fondos provinciales que tienen que ver con viviendas, con los fondos coparticipables del Impuesto a los Combustibles que es para atender las obras de infraestructura, para garantizar no solo la conectividad, la infraestructura del transporte, sino la seguridad de las familias cuando viajan. Bueno, un montón de fondos que deberían llegar a las provincias y que no llegan en un desconocimiento -Usted insinúa que no se gestiona, no se toca el timbre exacto. ¿Así sería? -Yo no sé a dónde está. Creo que primero hay una decisión muy fuerte del gobierno nacional, porque lo dice y lo visibiliza, no puedo desconocerlo, que quiere pulverizar la obra pública y que la obra pública se privatice y que la paguen los privados. Y eso es inviable en este país es inviable por la densidad poblacional podrá funcionar en los grandes centros urbanos lo que es la asociación público-privado. Pero, en este país ya lo probó a eso (Mauricio) Macri y fracasó como modelo de gestión de obra pública. Ahí tiene que estar el Estado. Ese modelo económico que deteriora fuertemente el consumo, deteriora el nivel de actividad económica, deteriora le nivel de recaudación, se recauda menos, se tiene menos disponibilidad de fondos, las familias las pasan mal todos la pasamos mal yo no me puedo quejar, lo digo como definición política. Salvo muy pocos sectores, pero transversalmente han retrocedido de manera importante la calidad de vida de las familias y de las economías. Repito, esto sí lo sigo de cerca: el principal problema que hoy, cuando vos le preguntás a la gente, es la preocupación por llegar a fin de mes y la preocupación por no perder el trabajo. .
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