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Fecha: 10/04/2026 06:19
El Gobierno busca relativizar el avance de la causa de Manuel Adorni por enriquecimiento ilícito, pero en el gabinete admiten que esperan nuevas medidas judiciales de parte del juez Ariel Lijo. Creen que podría haber más revelaciones y un costo político creciente. La novedad de este jueves es que Lijo ordenó levantar el secreto fiscal y bancario del jefe de Gabinete y de su esposa Bettina Angeletti. En la Casa Rosada repiten que se trata de un paso esperable dentro de una causa por presunto enriquecimiento ilícito y que la medida apunta a reconstruir con más detalle los movimientos de fondos de Adorni, Angeletti y de la firma As Innovación Profesional. La orden judicial alcanza cuentas, tarjetas, inversiones, préstamos, créditos, billeteras virtuales, ingresos y egresos, con el objetivo de contrastar esa información con las declaraciones patrimoniales y fiscales. El principal punto de preocupación hoy del Gobierno es en las transferencias que hizo Adorni para comprar sus propiedades, especialmente la casa del country Indio Cuá. La reacción del entorno presidencial combina respaldo y preocupación. En distintos despachos oficiales sostienen que la Justicia está revoltosa y que no tienen indicios de que la causa vaya a frenarse en el corto plazo. Ese diagnóstico convive con reproches internos por la administración del vínculo con Comodoro Py, en una disputa que volvió a quedar expuesta en las últimas horas luego de los cambios en el Ministerio de Justicia. En el Gobierno niegan que exista una mesa de crisis y aseguran que tampoco se diseñó una estrategia unificada entre los equipos de comunicación para contener este caso. Adorni es su propio estratega de crisis, repiten. La definición refleja, además, la profundización de la interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, que se replica en desconfianza entre sus entornos. En ambos sectores creen que en las próximas semanas recibirán nuevos golpes de efecto, con filtraciones, testimonios y posibles medidas judiciales que mantendrán el caso en el centro de la agenda. Hasta que presente la declaración jurada y aclare todo este circo, vamos a recibir piñas todos los días, sintetizan. Javier Milei decidió sostener a Adorni como vocero y en el oficialismo descartan que haya un reemplazante para comunicar las decisiones oficiales. La vacancia de las conferencias de prensa es definida en el Ejecutivo como temporal y el plan oficial es que el jefe de Gabinete retome esa dinámica en el mediano plazo, aunque no hay fecha confirmada. Puede ser la semana que viene, como la otra. No está definido, agregan en el entorno presidencial. Leé también: Después de la Ley de Glaciares, el Gobierno reordena su agenda y define prioridades en el Congreso En paralelo, Luis Caputo, Sandra Pettovello, Federico Sturzenegger y Pablo Quirno elevaron el perfil en los últimos días para amortiguar la ausencia de una voz central. Adorni tiene además previsto mostrarse con Karina Milei la semana próxima. Ambos tienen en agenda una actividad el jueves 16 que incluye, en principio, un viaje a Vaca Muerta. En el oficialismo señalan que lo más probable es que visiten un pozo de YPF. Puertas adentro, sin embargo, el clima está lejos de ser tranquilo. En el entorno de Adorni reconocen que siguen golpeados y que el caso domina conversaciones reservadas con ministros y funcionarios de primera línea. Algunos sectores del oficialismo son más duros y sostienen que la situación del jefe de Gabinete quedó especialmente comprometida desde que dijo que estaba deslomándose en Nueva York. Los equipos comunicacionales monitorean de forma permanente las mediciones de imagen y opinión pública y advierten que el impacto es fuerte.
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