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Parana » 2 Florines
Fecha: 09/04/2026 16:50
Firpo: Hay que tener cuidado de que no queden animales sin vacunar por un costo operativo 09/04/2026 Victorio Firpo, referente veterinario y dirigente gremial de Entre Ríos, advierte sobre las falencias técnicas de los cambios propuestos por Nación. También alertó por el impacto que sufrirá la Fucofa, Fundación clave en Entre Ríos, ante la pérdida de recursos operativos y los consecuentes problemas para luchar contra el resto de las enfermedades. Por Nahuel Amore La reciente decisión del Gobierno nacional de modificar el esquema de vacunación antiaftosa ha generado una profunda preocupación en los estratos técnicos y dirigenciales del sector ganadero entrerriano. Las entidades han dejado en claro sus posturas, con especial hincapié en que la vacunación es clave para proteger la salud animal, garantizar la continuidad de las exportaciones y sostener la producción ganadera en el territorio. Victorio Firpo, médico veterinario de extensa trayectoria, socio de Veterinaria Hernández y activo dirigente gremial, planteó una postura crítica respecto a la implementación de estas medidas. No es necesario correr ningún riesgo por lo poco que va a repercutir la parte económica del plan de vacunación que se venía haciendo, sostuvo. Para el especialista, si bien es posible dejar de vacunar a los animales adultos luego de los dos años de edad, desmantelar el plan tal como se venía ejecutando supone una amenaza para el estatus sanitario logrado. Sumo incluso la necesidad de un corresponsable sanitario. Con este panorama nacional e internacional del valor de la carne bovina, con una salida a nivel mundial asegurada, correr riesgo de que aparezca algún brote de aftosa, que han aparecido en África o en China, hay que tener muchísimo cuidado, consideró, en diálogo con DOS FLORINES. Además, manifestó su desacuerdo con dos puntos centrales de la nueva estrategia: la intención de vacunar en el mes de junio y la interrupción de las dos campañas anuales para las categorías menores. Según su visión, este cambio es un error conceptual que no cierra por ningún lado, especialmente en la zona de Entre Ríos donde para esa fecha muchos terneros aún no han nacido. El impacto en las estructuras locales Uno de los mayores temores reside en el desfinanciamiento de las entidades que históricamente han gestionado la sanidad en la provincia. Firpo recordó los orígenes del plan, cuando el Estado provincial delegó la lucha sanitaria en la dirigencia agropecuaria y se conformó la Fundación de Lucha contra la Fiebre Aftosa (Fucofa). Por ello, planteó que si se reduce el volumen de dosis aplicadas, los ingresos de la Fundación caerán drásticamente, lo que pondrá en jaque otras campañas críticas que dependen de esa misma estructura operativa, como son el control de la garrapata y la brucelosis. Desarmar las estructuras exigirá muchísimo cuidado, porque el Gobierno provincial va a tener que participar aportando económicamente para seguir las otras luchas, advirtió. La posibilidad de que los veterinarios privados asuman un rol de corresponsables sanitarios es vista con buenos ojos en términos profesionales, ya que podría facilitar el acceso de profesionales jóvenes a los establecimientos. Sin embargo, Firpo alertó que el factor económico podría volverse un obstáculo: Hay que tener cuidado que no queden animales sin vacunar por una cuestión de costo operativo, subrayó, refiriéndose a situaciones donde la baja cantidad de animales en ciertos campos no justifique el traslado del profesional, dejando huecos en la cobertura sanitaria general. Un modelo de éxito bajo presión La historia del sistema en Entre Ríos demuestra que el esquema de paratécnicos y veterinarios responsables ha funcionado durante más de dos décadas. Argentina observa el caso de Brasil, que ha dejado de vacunar en varios Estados, pero la realidad local sugiere una transición más cauta. Firpo coincide en que, luego de cuatro dosis recibidas, no se justifica seguir vacunando a los adultos, pero insiste en mantener la rigurosidad con las categorías menores para evitar cuellos de botella que comprometan la exportación. Sería una lástima que no estemos haciendo las cosas bien en esta etapa que la ganadería tiene muy buenos precios y hay muchas posibilidades, concluyó el veterinario. La preocupación final radica en que, bajo la premisa de liberalizar el sistema y permitir que los productores elijan dónde comprar la vacuna, se pierda el control centralizado que permitió a Entre Ríos y al país mantenerse libres de la enfermedad.
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