09/04/2026 14:54
09/04/2026 14:50
09/04/2026 14:50
09/04/2026 14:50
09/04/2026 14:48
09/04/2026 14:46
09/04/2026 14:46
09/04/2026 14:44
09/04/2026 14:44
09/04/2026 14:43
Concepcion del Uruguay » La Calle
Fecha: 09/04/2026 13:01
La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada, con 137 votos a favor, 111 en contra y tres abstenciones, la modificación de la Ley 26.639 de Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial, que elimina la protección como reservas estratégicas de aquellas formaciones que no acrediten un aporte hídrico relevante y comprobable. La sesión se extendió por casi once horas y contó con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo de San Juan, Independencia de Tucumán, y votos provenientes de Provincias Unidas. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se hizo presente en el Palacio Legislativo pasadas las 22:15 durante el transcurso del debate. El cambio central de la norma consiste en dejar de proteger a todas las zonas periglaciares como reservas estratégicas de agua para limitar la tutela legal únicamente a aquellos glaciares y ambientes periglaciares que demuestren un aporte hídrico relevante y comprobable a las cuencas. Con esta modificación, numerosas formaciones de hielo de menor escala quedarán fuera de la protección legal, habilitando el avance de proyectos mineros sobre esas áreas. La aprobación de esta reforma implica una cesión de soberanía nacional sobre un recurso estratégico no renovable. Al transferir a criterios provinciales y sectoriales la decisión sobre qué formaciones de hielo deben ser protegidas como reservas hídricas, el Estado nacional renuncia a su facultad constitucional de establecer presupuestos mínimos de protección ambiental uniformes para todo el territorio. La ley vigente, ratificada por la Corte Suprema, reconocía a los glaciares y al ambiente periglacial como bienes colectivos de interés federal; su modificación subordina ese interés superior a las necesidades inmediatas de explotación minera, dejando el resguardo del agua dulce del país librado a una competencia entre provincias y a evaluaciones de impacto ambiental fragmentadas, sin una tutela nacional homogénea. Organizaciones ambientalistas y bloques opositores rechazaron la iniciativa durante el debate. La diputada de Unión por la Patria, Sabrina Selva, calificó como una farsa la audiencia pública previa y denunció el lobby de las empresas mineras. Señaló que la ley vigente no presenta vacíos legales y recordó que su constitucionalidad fue ratificada por la Corte Suprema. Cuestionó además que sean los gobiernos provinciales quienes decidan sobre la capacidad hídrica por encima de los criterios científicos del Conicet. La diputada Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, afirmó que el oficialismo busca aprobar la iniciativa para concretar un saqueo rápido y le recordó al vicepresidente Luis Petri, que presidía ese tramo de la sesión, que en el pasado había defendido la norma actual. El jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, sostuvo que la ley sancionada en 2010 permitió el desarrollo minero y llamó a salir de falsas antinomias entre producción y protección ambiental. En tanto, el diputado de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, calificó la reforma como un retroceso y un hecho negativo, y advirtió que abre un camino peligroso para el pueblo argentino. El diputado por Santa Cruz, Juan Carlos Molina, definió la iniciativa como una ley de entrega del agua y de las megaminerías, y anticipó que promoverá una competencia entre provincias por ver quién entrega primero sus glaciares en busca de recursos económicos. Frente al Congreso, organizaciones ambientalistas y manifestantes convocados bajo la consigna «La Ley de Glaciares No Se Toca» protagonizaron incidentes debido al fuerte operativo de seguridad desplegado para contener la movilización.
Ver noticia original