Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Cuando el servicio te enfrenta al horror y traspasa la profesión, otra arista del conmovedor caso de Luana en Federación

    Chajari » Chajari al dia

    Fecha: 09/04/2026 11:03

    No hay día que pase que dejé atrás la conmoción por el caso de Luana, la menor de 15 años, con discapacidad, que llevaba muerta casi un mes en su habitación, en un barrio de Federación. Como dijimos en otra oportunidad, no hay calificativo para describir las emociones que generó conocer la situación de extrema vulnerabilidad de la menor y la ausencia de todos los actores que debieron protegerla. Muchas veces quienes cumplen servicios en fuerzas de seguridad, como voluntarios en bomberos o como profesionales de la Salud y de la Justicia, deben enfrentarse a situaciones horrorosas. Están preparados, se formaron para eso o es parte de sus trabajos son las expresiones a las que asistimos asiduamente. Es cierto, pero quienes están detrás de esas funciones son seres humanos, que sienten. Sofía Engelman es policía y licenciada en Criminalística. Es una de las personas que trabajó en la casa del horror, donde se halló el cadáver de Luana el pasado 2 de abril. En las últimas horas, hizo un posteo en sus redes sociales. En contacto con CHAJARI AL DIA, al pedirle autorización para compartir su mensaje, la funcionaria señaló que si bien todos los casos afectan en distinta medida este es muy especial, por la extrema vulnerabilidad en que se encontraba Luana. Y nosotros no somos de hierro; tenemos que trabajar con entereza por ella o por todas las víctimas, dijo. Posteo Después de 20 años de carrera como policía y Lic. en Criminalística, me tocó atravesar uno de esos hechos que dejan una huella difícil de explicar. Estoy acostumbrada a ver, analizar y reconstruir escenas, pero hay situaciones que traspasan cualquier preparación profesional. Hay hechos que rompen cualquier estructura, que atraviesan el uniforme y llegan directo al alma, dejando una tristeza profunda, de esas que no se apagan cuando termina la jornada. Esta vez no es solo trabajo. Es algo que me atravesó de una manera distinta, que me acompaña incluso cuando intento seguir con lo cotidiano. Desde el momento en que vi a Luana, algo en mí cambió. No puedo dejar de pensar en ella, en lo que pudo haber sido, en lo que quizás vivió, en todo lo que le fue arrebatado. Muchas veces se cree que quienes trabajamos en esto nos volvemos duros o indiferentes. No es así. Sentir duele, pero también es lo que nos mantiene humanos. Es lo que nos recuerda por qué hacemos lo que hacemos, incluso en los momentos más difíciles. Me permito reconocer esta tristeza, angustia, ponerle palabras y no cargarla en silencio. Porque detrás del uniforme y del rol profesional, también hay una persona que siente, que piensa y que necesita procesar lo que ve. Abrazo a quienes, desde distintos lugares, también enfrentan realidades duras y siguen adelante sin perder la sensibilidad.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por