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Parana » Vorterix
Fecha: 08/04/2026 15:34
A poco más de una semana del tiroteo fatal ocurrido en la Escuela Normal Superior N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, donde un adolescente mató a un estudiante e hirió a otros ocho, la investigación reveló detalles clave sobre la planificación del ataque. Autoridades confirmaron que el agresor formaba parte de una subcultura digital internacional vinculada a la glorificación de crímenes violentos, surgida tras la Masacre de Columbine. Además, se analiza su posible relación con el movimiento incel. La información fue dada a conocer en una conferencia encabezada por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro. Durante el encuentro, Pullaro descartó que el hecho haya sido consecuencia de un brote psicótico o de situaciones de bullying. Se pudo detectar que este joven participaba de una red internacional, una subcultura digital denominada TCC, donde se veneran delitos violentos y, en algunos casos, se imitan, afirmó. Cómo se planificó el ataque El avance de la investigación se apoyó en el peritaje del celular del atacante, realizado por la Policía Federal Argentina. A partir de ese análisis, se identificó a otro menor que habría participado en la planificación. Según explicó el jefe del departamento de investigación antiterrorista, ambos jóvenes mantenían una estrecha vinculación en plataformas digitales. Tras su identificación, se realizó un allanamiento en el domicilio del segundo implicado, donde fue detenido y se secuestraron dispositivos electrónicos y material vinculado a estas comunidades. Qué es la subcultura TCC Los investigadores señalaron que la denominada TCC es una red transnacional, descentralizada y multifacética, integrada principalmente por adolescentes de entre 13 y 19 años. En una primera etapa, sus miembros consumen e investigan casos reales de violencia extrema. Luego, comienzan a compartir ese material y a glorificar a los autores en foros y plataformas digitales. En fases más avanzadas, migran a grupos cerrados como Discord o Telegram donde no solo comparten contenido, sino que también promueven la imitación de estos hechos. La etapa más crítica es cuando se pasa de la admiración a la planificación concreta de ataques. La hipótesis del vínculo con los incels Además, los investigadores analizan si los menores también formaban parte del movimiento incel, una subcultura online caracterizada por el resentimiento hacia las mujeres y hacia otros hombres con relaciones afectivas. Según se indicó, en este caso se detectaron indicadores compatibles con esa ideología, aunque la causa continúa en etapa de investigación. Un fenómeno en crecimiento Desde la fuerza señalaron que este tipo de situaciones no son aisladas. En los últimos dos años se detectaron al menos 15 casos similares, y actualmente hay cuatro investigaciones en curso con características vinculadas a estas comunidades digitales. El caso de San Cristóbal vuelve a encender las alertas sobre el impacto de estas redes en jóvenes y la necesidad de detectar de manera temprana conductas de riesgo.
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