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Parana » NSA
Fecha: 08/04/2026 14:14
Los médicos estaban impactados, relató una joven en redes sociales al compartir el insólito hallazgo dentro de su cuerpo: un piercing nasal que había perdido se encontraba alojado en uno de sus pulmones. En diciembre de 2025, esta usuaria de TikTok, originaria de México y de 26 años, compartió su experiencia mediante un video que superó los cuatro millones de visualizaciones. En la publicación, aseguró haber aspirado sin darse cuenta un aro que llevaba en el tabique nasal mientras dormía, lo que le provocó serios problemas de salud. Además, mostró radiografías e imágenes de la joyería incrustada. Ahorita me río, pero en el momento fue un horror. Los médicos estaban impactados, así como yo y todos a mi alrededor, escribió el 7 de diciembre. Según declaró en una entrevista reciente, todo comenzó cuando empezó a sentir malestar y una tos persistente que inicialmente atribuyó al cambio climático. Sin embargo, pasado un mes sin mejoría, decidió acudir a una clínica. Allí, tras realizarle diversos exámenes, descubrieron que la tos crónica era causada por el piercing nasal, un tipo de aro conocido como septum, que se ubicaba en uno de sus pulmones, peligrosamente cerca de la arteria aorta, el principal vaso sanguíneo del cuerpo. La única hipótesis que se me ocurre, y que le comenté al neumonólogo, es que me quedé dormida, se me cayó la bolita que mantiene fijo el aro en la nariz y así fue como sucedió. Estaba tumbada boca arriba, no me di cuenta y así metí la pata, explicó la joven. En cuanto al piercing, aseguró no haber notado su ausencia al principio, ya que solía cambiarse de aro con frecuencia debido a que tenía varios en su casa. Finalmente, los médicos lograron extraer con éxito el objeto metálico, en un procedimiento realizado en dos etapas debido a su delicada ubicación, a solo 0,5 milímetros de la arteria aorta. La joven reconoció que, de haberse producido una perforación sin aviso, podría haber fallecido por colapso pulmonar o hemorragia aórtica. No me volvería a poner ese piercing por el terror que sentí. Esta historia no pretende asustar ni demonizar los piercings, sino fomentar la precaución y la conciencia de que esto puede ocurrir, concluyó.
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